Pues ya lo he comentado en más de una ocasión.
Con dieciocho años salí de mi Huelva de mi alma a buscarme la vida, y desde entonces la lucha por no perder mis raices ha sido contínua, aunque después de haber dado tumbos por media geografía nacional he conseguido establecerme no muy lejos de mi tierra.
Choquero es coloquialmente como se conoce a los paisanos de Huelva, tierra bendita en la que las gambas cuelgan de los olivos, los langostinos de las encinas, los cerdos ibéricos pueblan la mar y el Luis Felipe corre a raudales por la cuenca del río Tinto.
