![]() |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Enfilo ya la bocana y …
Según me voy acercando se va viendo más movimiento. Mucho más tráfico de veleros pero, sobre todo, viento y mar. Esta vez voy sin plan predeterminado pero, visto para qué me sirven … Le paso el timón a la jefa, le digo que enfile la térmica, dirección suroeste, mientras saco el Génova. Recobro la caña y empiezo a sentir dos bultos extraños en la garganta que se me hacen más y más evidentes. La sensación es que el barco va muy rápido, que se mueve todo mucho. Voy en paralelo a la playa pero en algún punto tendré que hacer un bordo y ahora mismo no sé cómo organizarlo, dada la sensación de movimiento. El motor sigue en marcha, por si debo mandar a tomar viento (jamás he empleado mejor esta expresión) las escotas, y volver con él. Por cierto, hasta ahora sólo lo he utilizado en condiciones benignas, no sé qué tal irían sus diez caballitos si hay mucho mar. Afortunadamente, al menos es intraborda. El acojone crece. Voy a tener que hacer algún cambio , ya. “Cariño, ven a coger otra vez la caña” Le instruyo para seguir el rumbo actual, y pasar suavemente a tal otro. Lo hace, y yo cambio el Génova sin mayor problema. Se pasa un poco del rumbo previsto, aminoramos un poco la marcha, pero rectifico y cogemos arrancada. Los bultos de mi garganta , poco a poco, desaparecen . Me empiezo a relajar, a ver la situación más bajo control. Otro bordito más, y ya soy el rey del mambo. Cedo de nuevo la caña para ejecutar dos hombradas: una, ¡recoger las defensas! ; y dos, mayor aún, ¡bajar a apagar el motor, aun a riesgo de marearme, cosa que suele suceder siempre, con bastante menos movimiento! Lo hago, ¡y no me mareo! Aunque lo veáis una chorrada, este es uno de mis mayores talones de Aquiles, en cuanto bajo para lo que sea se me va el equilibrio a hacer puñetas y me mareo, y un patrón debe de bajar en cualquier circunstancia. Una cosa buena y mala de este Sun es que la radio no es fija, es portátil. Mala porque carece de la seguridad que da el mmsi, pero buena porque la llevo encima, y no es necesario bajar abajo para usarla. Eso me evita bajar muchas veces, pero si ahora lo he hecho sin problemas y con bastante movimiento, igual ya he superado el problema. ¡Qué deciros del placer que se siente cuando ya navegas a vela , paras el motor, y desaparece el sordo runrún y no oyes más que el chapoteo de las olas en tu casco…! Doy otro bordito, me pongo de través al viento y proa mar adentro. Noto que domino el barco. Que, arribando u orzando, cojo potencia, la pierdo, me escoro, me adrizo… Hay un momento en el que busco la escora que admite mi tripulación sin problemas, siento las velas a plena potencia, algunos pequeños rociones nos mojan un poquito, lo justo para que sea algo agradable, no molesto. El grumete va sentado en la entrada del tambucho. La almiranta, a sotavento (sé que no es lo ortodoxo, pero me da igual) Y me arranco a cantar, a voz en grito, acompañado por mi pobre almiranta como puede, una canción que quiero compartir con vosotros, y que mi grumete canta conmigo desde los tres añitos… Imagináoslo. A voz en grito.Creo que me oyeron hasta en Creta. Deberíais ver la cara de mi hijo. Es muy expresivo, y en su cara de enfado leo: “en cuanto lleguemos a puerto busco otro padre. Este está venao…” Por supuesto, no canta. Para ver si se arranca, junto con mi almiranta, ahora sí, a dúo, cantamos esta otra, que conoceréis mejor: Ahora mismo me siento el rey del mundo. :tequiero::tequiero::tequiero: . |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Muy buen relato Cofrade, bien contado y que transmite perfectamente tu pasion por el mar y la de tu Almiranta por ti.
No olvides que el sur tambien existe y que aqui en Tarragona tambien hay un monton de Cofrades a los que nos gusta la cerveza y departir con marinos como tu. Enhorabuena por tus navegadas y buena mar para seguir disfrutandolas. Willy-foc :velero::velero::velero: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
sí, señor
:brindis::brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Ya voy acabando, no os preocupéis.
El equipo de viento marca un máximo de diez nudos, pero luego comprobé que el viento real eran 10-12 , con rachas de 15 nudos. En un momento dado , decido acercarme a ver desde el mar la preciosa escultura que hay en la playa, la cual me gusta por ella en sí, y porque me hace sentir tan cerca de los antiguos griegos, mediante sus mitos y sus leyendas. Os dejo un enlace. http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&...adepXA&cad=rja Cuando me voy acercando, me pasa otra cosa para disfrutar: desde la playa viene, como una flecha, un tío con una tabla de windsurf. No sé qué velocidad llevará, pero va a toda leche. Me cruza por popa, no me puedo reprimir y le grito: ¡¡¡uuuhhhhhhhh!!! A ver, grito de animación, de aclamación. El tío, manteniendo su velocidad, suelta una mano de la vela y me devuelve el saludo. Im-presionante. Bueno, pues admiramos la escultura desde el mar, hacemos alguna maniobra más y nos acercamos al campo de regatas donde los niños manejas sus optimist. Es alucinante el dominio que tienen en esa cáscara de nuez, con esa desamparada velita… Decido no tentar más a mi buena suerte, y pacto con la almiranta volver a puerto y quizá, después de comer, volver a salir. No se ha quejado nada, aunque tiene dolores ha disfrutado de este rato de navegación casi tanto como yo. Mientras volvemos recojo Génova y voy pensando que, a pesar de todos los avatares, este rato de navegación ha valido por muchos, muchos ratos de sinsabores. Imagino lo que debe de ser poseer un velero y tener tiempo para disfrutarlo , y de vez en cuando tener una meteo como esta para gozar. Ya dentro del canal del puerto, me vuelvo y veo una patrullera de la Guardia civil que contempla mi errático rumbo mientras voy hacia el muelle de carga para recoger la mayor. No puede ser… Al poco veo que ellos van a amarrar un poco más allá, nada que ver conmigo. Por la hora, supongo que van a cambiar de turno, o sea, de tripulación. Así que tranquilamente bajo mi mayor, saco mis defensas, y a buscar mi pantalán. Esta vez la maniobra va a ser un poquito más complicada. Ha refrescado pero, sobre todo, ¡está el pantalán vacío! Recordad que os dije que se alquilaba todo para ver la regata, y aún no había terminado. Por un momento valoro la posibilidad de pedir marinero, descartada automáticamente. ¡No he de saber amarrar!¡Hombre! A velocidad de casi no-gobierno apunto proa al centro de mi amarre, tengo en cuenta el viento. Ya llegando veo que está allí –san- Jordi , el armador, que se las sabe todas y estaba al quite. Bueno, pues la proa clavada, sin problemas. Pero en el tiempo que transcurre entre que nos entendemos él, mi almiranta, que me ayuda siempre con las amarras, y yo mismo, la popa del barco se cruza a sotavento casi completamente. Siguiendo consejos de Jordi, me da el muerto del amarre de al lado para que con él lleve la popa a su sitio, y entonces me da el mío para amarrar fijamente y largar el primero. Perfecto. Estamos un rato de cháchara y se va. Al poco veo que llega el 30 pies que amarra a mi estribor y decido que, como buen marinero, tengo que asumir yo el papel de Jordi y ayudarles. En él llegan cinco o seis hombres maduros, supongo que llevarán unas cuantas millas. Preparo los cabos, les pregunto cuál quieren primero, como no me dicen nada claro les doy la amarra de sotavento pero no sé lo que hacen, se les va el barco, y abortan la operación. Atrás, y lo intentan de nuevo. Se la vuelvo a dar, y de nuevo no les da tiempo a hacer firme antes de que se les cruce el barco, agua de nuevo. Atrás y, a la tercera , lo consiguen. Intento tener algo de conversación con ellos, estaba difícil y tal, pero no me siguen. Sosos. Al menos, me queda la sensación de que, novato como soy, me he apañado mucho mejor que ellos. Un rato, y llega el 32 pies de mi babor. Asimismo les ayudo, lo consiguen a la segunda, y el trato es similar. Esta vez, incluso le aseguro desde mi barco una defensa a una pobre tripulante a la que no le salía el ballestrinque. Me quedo un poco con la sensación de qué sosos son todos, pero a la vez me siento, no sé… ¿buen marinero? A partir de aquí me podría extender más hasta que me abandonéis los pocos que me habéis aguantado. Solamente deciros que ya no salimos por la tarde, yo ya me dí por muy satisfecho. Por cortesía del armador, comimos en la cubierta de un cata impresionante, al refugio que nos daba su cabina. Incluso (gracias, Jordi) me ofreció el día siguiente volver a navegar en el 25 (gratis, ¿eh?), o salir a probar el 30… Se lo agradecí mucho pero ese día ya era para dedicárselo a la familia, disfrutar de la playita , de Pasífae y tal, y , de nuevo, no tentar más a mi buena suerte. Además, al final apareció Toni y pasamos el resto del día muy agradablemente con ellos. Podéis aplaudir, luego pasaré la gorra. No echéis puros, que no fumo. Salud :brindis::brindis::brindis: . |
Respuesta: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Sargazos ha sido un placer leerte sobretodo por que he visto en tu relato similitudes que a mi tambien me han pasado si no de igual manera parecidas como bien dices te :cid5::cid5::cid5:
Pero te dare una de cal y otra de arena por eso te voy a recriminar no saber poner el piloto, piensa que en un apuro es una mano que lleva la caña:cagoento: pero vamos la verdad que me gusto mucho leer el relato esperare proximas entregas:brindis::brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
:cid5::cid5::cid5:
y hasta la siguiente... :D :brindis::brindis: |
Re: Respuesta: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Cita:
Birras :brindis::brindis::brindis: . |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Si esta fue buena a pesar de los inconvenientes-accidentes, la próxima será diez veces mejor, tanto navegando como disfrutando del resto de las cosas que con el navegar se asocian. No dejes pasar mucho tiempo y tampoco dejes de contárnosla. Gracias.
Un saludo :brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
:cid5::cid5:
Muy buen relato Sargazos, me ha encantado leerlo, y cuántas cosas se viven de novato, uffff... lo que nos queda por aprender! Que sean muchas más, y lo dicho cuando quieras... tienes al Furia 25 para navegar! P.D. ¡¡La Frontera... qué recuerdos!! He sido toda mi vida una devota fan de este grupo, y ahora he rememorado lo que me gustaba cantar el "capitan tam tam" que has puesto tu.... jajajaj que buenooo!!! |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Sumando horas de vuelo, compañero!
Yo acabo de sumarme al relato, que ya sabes de mis andanzas por el "tercio norte peninsular" :cunao: :brindis::brindis::brindis: Embat |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Enhorabuena Sargazos
No te preocupes por la lesion de tu mujer, son muy duras y nosotros resultamos mas atractivos cuando tenemos ese brillo en los ojos de hacer lo que nos apasiona. La mia se cayo en Denia, en el Portet, al saltar al pantalan para amarrar: piso en la esquina del pantalan flotante, patino y fue a dar de lleno con las costillas contra el borde del pantalan. No se rompio nada de milagro, pero mi susto al verla desaparecer me hizo olvidarme de todo y salir corriendo hacia proa, y alli estaba ella en el agua sujetando el barco para que no pegara con el pantalan!!!! Toma profesionalidad Desde entonces la quiero mas Un saludo:brindis: Viva Labordeta siempre |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Hola, Mafin. Gracias .
Pero me ha intrigado lo del Ansils. Precioso rincón del pirineo aragonés, la Selba d´Ansils. Veo que, aparte de navegar (y qué bonito barco) , algún trato has tenido con mi tierra. Salud:brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Cita:
Salud:brindis:os |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Bien Sargasos, bien!! Buen relato...
A mi modo de ver escasas horas de vuelo llevas y te atreves con la almiranta y el chaval... más aún, a hacer alguna travesía... pero también en muchas de las cosas eres prudente. La almiranta no es manca, pena del accidente, pero afortunadamente no se ha hecho nada; seguro que al final le gusta más que a tí. Transmíteles todo lo que sepas, y dales a leer un bueno libro de gobierno así seréis más manos (bueno, ahora no recuerdo la edad del chaval, pero a partir de 7-8 seguro que puede ayudar en un montón de maniobras). Ánimo, empuje no te falta. Desde que te sacaste el PER, que nos lo describiste aquí con toda la ilusión del mundo, ya estabas buscando un barco como fuera: compartido..., lo mantengo yo..., te pago no se qué... Bueno, si te animas a venir por acá estás invitado a navegar en el Bureba, que a tangas ganas de uno hay que darle facilidades. Eso sí, no me pidas que te lo preste, eso son palabras mayores, :cunao: Un saludo y sigue así. |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Muchas gracias, Bureba. Por tus comentarios, y por tu invitación, la cual espero aceptar algún día. No sé si lo dije ya , pero lo que me acabó de enamorar de la vela fué cuando, en el último día del curso para el titulín, en Avilés, el profesor nos metió allá adentro, con mar de fondo de más de dos metros. Aquello, en la certeza de que el barco lo gobernaba un tío que sabía un webo, fué para disfrutar. Verme subido y bajado, y encajonado entre dos muros de agua, o subido allá en lo alto de la ola... eso es veneno del bueno. Por aquel entonces mi almiranta pensaba que eso de la vela era una venada que me había dao, pero que haciendo ese curso se me pasaría. Pobre...
A lo que iba, que me enrollo. Que tengo ganas de navegar en el Cantábrico , con esas olas tan altas, pero tan nobles, en vez de en ese batidora de olas pequeñitas, rápidas y continuas que, cuando no es una balsa de aceite, suele ser el Mare Nostrum. Gracias, a Bureba, y a todos los que, y sois muchos, invitáis a navegar a alguien a quien no conocéis, solamente porque os cae simpático y su locura os recuerda a la vuestra. Salud :brindis: |
| Todas las horas son GMT +1. La hora es 04:54. |
Powered by vBulletin® Version 3.7.0
Copyright ©2000 - 2026, Jelsoft Enterprises Ltd.
© La Taberna del Puerto