La Taberna del Puerto

La Taberna del Puerto (https://foro.latabernadelpuerto.com/index.php)
-   Charla General (https://foro.latabernadelpuerto.com/forumdisplay.php?f=55)
-   -   Verano del 74 (https://foro.latabernadelpuerto.com/showthread.php?t=92829)

Tahleb 12-02-2013 18:54

Re: Verano del 74
 
Para no dejar huellas visibles desde la calle, en vez de entrar por la puerta principal lo hicimos por una ventana de la cocina. Una vez dentro, Mustafá permitió un poco más de luz y encendió un curioso aparato de su invención que venía a ser como una pantalla de ordenador. Afirmaba que el reflejo de su iluminación era totalmente invisible desde el exterior y que había descubierto que la clave estaba en tener una gran superficie iluminadora de muy baja intensidad. Lo cierto fue que, en efecto, lo que se iluminaba directamente era del todo visible mientras que cuanto quedaba fuera del foco directo era como si no existiese.

Aquello era como visitar un buque fantasma. Sobre las mesas de la cafetería estaban aun las tazas y los vasos del último servicio. Colgando de un gancho, tras la barra, pude ver un delantal de camarero. Subimos sigilosamente hacia el bar veranda. Allí estaba el piano, con la tapa del teclado abierta, y la barra del bar tras la que nos habíamos protegido Iulia, Asimina y yo cuando cayó la primera bomba en el Salamina. Bajo la barra había un par de cajas de Coca-Cola intactas y una de un refresco que no había vuelto a ver en treinta años, Orange Crush, a cuyas botellas parecía habérseles roto la chapa por oxidación. Vi el rincón en el que pasábamos las horas leyendo, dos sofás dobles y una mesita baja, convenientemente lejos de las ventanas y las cristaleras que podían convertirse en metralla en caso de explosión. Sobre la mesita, cubiertas por el polvo, aún se podían ver un par de ejemplares del Selecciones, varios de la revista alemana Stern y por lo menos un Paris-Match. Recordé, como en una ráfaga, que en uno de ellos había un reportaje sobre la guerra de Vietnam que me había impresionado mucho. Trataba de los feroces combates en el Delta del Mekong entre vietnamitas. Los americanos ya se habían retirado. Descubrí que sabía que otras de aquellas revistas hablaban de la muerte de Perón, de un terremoto ocurrido en Colombia o del choque de dos camiones cisterna llenos de butano en España. Mis neuronas, sobreexcitadas, habían hecho un viaje más profundo que el realizado por el resto de mi cuerpo. Estaba todo allí.

Subí ansiosamente al segundo piso. Recorrí el pasillo hasta el fondo y me detuve ante la puerta de la 211. ¡Estaba todo allí! Si abría esa puerta, ¿no estaría Iulia esperándome al otro lado? ¿No me acogería su sonrisa pícara como preludio de alguna de sus bromas? ¿No me mirarían sus ojos como solían mirarme, llenos de amor?

Nochero 12-02-2013 21:39

Re: Verano del 74
 
Uffff me dejas sin palabras,camarada Tahleb.
Remueves todos los posos de tu vida y de las nuestras....
:gracias:
Y sigue porfa..
:brindis:

Tahleb 14-02-2013 17:56

Re: Verano del 74
 
La puerta de la 211 había ocupado un lugar importante en mis reflexiones de los últimos días. Por un lado estaba el hecho de que la llave había sido conservada por Iulia y, del modo que he narrado, había llegado a mis manos. ¿Habría cerrado la puerta después de su visita en el 2004? Por otra parte, ¿cabía esperar que, después de treinta años sin uso, la cerradura hubiese obedecido a las intenciones de Iulia?

Por si acaso, y saltándome las estrictas normas de Mustafá, la llave, desprovista de su vistoso llavero, estaba convenientemente alojada entre el calcetín y mi tobillo derecho. Mientras dudaba, un poco mareado por la impresión que me causaba aquel retroceso brutal en el tiempo, vi aparecer la mano de Mustafá en el halo de iluminación empujando suavemente la puerta, que se abrió a penas un par de centímetros.

Apoyé entonces mi mano derecha en la hoja y empujé con decisión.

Tal vez duró el tiempo que tarda mi corazón en dar dos latidos. Tal vez fuese algo menos, o poco más, de un segundo. Pero la vi con total claridad: Iulia estaba sentada en la cama, con un libro sobre las rodillas y ambas manos apoyadas en el colchón. La misma postura que, según los astrónomos griegos, tiene Casiopea en el cielo. La misma en la que tantas veces me esperó. Ese segundo escaso fue suficiente para que viese cómo su cabeza giraba hacia la puerta y que nuestras miradas estuviesen a punto de cruzarse. Pude ver que sonreía y también vi sus ojos, pero antes de que llegasen a mirarme francamente, antes de que se clavasen en mí y me transmitiesen algún sentimiento, la visión se desvaneció en el polvo y la penumbra.

También tras un cortísimo espacio de tiempo mi mente analítica e incrédula elaboró una respuesta plausible: había tenido una alucinación causada por aquel ambiente tan denso.

Pero entonces noté que Mustafá se aferraba con fuerza trémula a mi brazo. Did you see that? Allah, Allah! Lady Iulia must be dead!

Tahleb 14-03-2013 13:00

Re: Verano del 74
 
Disculparán ustedes el mes de silencio. Parece que la sesentena no me ha sentado muy bien y he pasado unas semanas en astillero. Nada que altere esencialmente mis planes. Ahí va la siguiente entrega (ya falta poco).

++++++++++

Pero no, no fue un fantasma lo que vimos. Mi visión estaba sentada en la cama, mientras que, según contó más tarde, Mustafá la vio en pié al fondo de la habitación. La mía llevaba el pelo suelto; la suya no. La mía tenía apenas 20 años.

Ha sido el polvo que se ha levantado al abrir la puerta, Mustafá, tranquilo; el polvo y esa mierda de luz que te has inventado, que parece que estemos en el triángulo de las Bermudas, le solté de corrido y en español. Y pareció entenderme. Dust? Yes, only dust.
Cosa curiosa lo de las lenguas.

Tal como cabía esperar, la habitación contenía exactamente los mismos elementos que treintisiete años atrás: las cortinas dobles, a punto de desplomarse; las alfombrillas a pie de cama; la banqueta para el equipaje… Vi, sobre la cama, el resto desecado de dos claveles. En aquella tiniebla era imposible saber de qué color habrían sido.

Entré en el cuarto de baño. El lavamanos consistía en una pica soportada por un pedestal, ambos de porcelana. El pedestal era hueco y se podía acceder a su interior pasando la mano entre la pared y su cara posterior. En aquel hueco solíamos guardar los pasaportes y el dinero, a falta de mejor caja fuerte. Ya el propio gesto de agacharme y pasar brazo y mano tras el pedestal me transportó un poco, pero la sensación que tuve cuando mis dedos tocaron algo escondido allí dentro fue como un viaje por el túnel del tiempo.

El objeto resultó ser un envoltorio de plástico muy bien sellado y, pegado a él, un sobre con una carta en su interior. La carta iba dirigida a mí.

“Si estás leyendo esta carta es porque, de algún modo, os habéis encontrado. Conociéndote, sé que el modo más probable es que hayas sido tú quien ha vuelto a Varosha y al viejo escondite de nuestros papeles de aquellos días tan intensos. Tal vez el motivo de tu regreso sea que te han informado de mi muerte. Según los médicos ya no me queda mucho. Me da un poco de miedo pensar en eso.
Como ves, también yo he regresado. En mis recuerdos tú no salías muy nítido. No he vuelto por ti. Quise volver al lugar en el que había perdido la virginidad de un modo tan romántico (ante Júpiter nada menos ¿te acuerdas?), al recuerdo del ruido tremendo de las bombas y al descubrimiento de que era capaz de mantener la calma y una cierta serenidad incluso en situaciones así. Varosha era una especie de diploma en mi vida. Yo estuve allí. Y tú, evidentemente, también estabas en mis recuerdos pero desdibujado, sin mucho protagonismo. Como una más de las cosas estupendas que me ocurrieron en el 74.
Pero una vez aquí tu recuerdo me ha invadido. Inundado más bien.
Es como si te volviera a ver caminando por la playa, moreno, sano, guapo y fuerte. Deliciosamente tímido; tratándome como si yo fuese algo extremadamente delicado e irreemplazable. Tal vez no tendrías que haberme querido tanto. Te salí “rana”.
No voy a justificarme ahora. El hecho incontrovertible es que os abandoné a ti y a nuestro hijo. Yo pensaba que había cometido una monstruosidad singular, pero luego he visto que ni siquiera soy la única. Otras muchas mujeres lo han dejado todo atrás para correr tras una quimera.
Paseando estos días por Famagusta y a lo largo de la valla de separación, tu sombra se ha ido situando junto a mí, ajustando su paso al mío como solías hacer. Y todo nuestro amor juvenil me ha vuelto a hervir en el corazón y el vientre. Yo también te quise locamente. Luego se me olvidó que te quería. Y, ahora, como dice la canción de Lolita de la Colina, se me olvidó que te olvidé. A mí, que nada se me olvida.”

En este punto me interrumpió el susurro apremiante de Mustafá: patrol, patrol outside. Turn out the light.

Totalmente a oscuras oímos pasar el motor diesel de un vehículo de patrulla. Cuando se extinguió el sonido, Mustafá señaló su reloj. Era hora de volver.

Nochero 15-03-2013 20:29

Re: Verano del 74
 
(ya falta poco)
:llorica:

Atlántida 21-03-2013 14:13

Re: Verano del 74
 
Aunque falte poco:nosabo: es una pena que se vaya al fondo sin que los que disfrutan flotando lo aprecien.
:brindis:

Nochero 30-03-2013 21:15

Re: Verano del 74
 
¿Todo bien camarada Tahleb?.
:nosabo:
Hace tiempo que no te leo por aqui y me preocupa.
Un saludo.
:brindis:

calama 02-04-2013 03:20

Re: Verano del 74
 
Tahleb , por favor continua :adoracion::gracias:

Tahleb 02-04-2013 13:06

Re: Verano del 74
 
Gracias por vuestro interés.

No te preocupes, Nochero. Tengo una de esas averías calificadas de "benignas" pero que llevan una mala hostia considerable. Una infección complicada en uno de los fuelles. Médicos, pruebas, antibióticos y más ganas de leer que de escribir. Pero esta partida la gano yo con toda seguridad. Y pronto.

Ahí va lo que he podido componer:

Reintroduje la carta en su sobre y metí el conjunto de sobre y paquete impermeable en mi mochila. Eché una última mirada a la penumbra de la habitación 211 y, con una extraña sensación de frío o, tal vez, de encogimiento del área próxima al corazón, cerré la puerta sin hacer ruido y me alejé con pasos quedos, como quien deja en su cuarto a un bebé dormido.

El regreso fue un poco más largo y accidentado que la ida. En varias ocasiones tuvimos que quedarnos tumbados boca abajo, escondiendo la cara entre las hierbas, o que meternos en alguna de las casas a esperar que pasara una ronda. Mustafá estaba muy sorprendido por la inusitada actividad de las patrullas turcas aquella noche. ¿Le has contado a alguien que ibas a entrar en Maraş hoy? ¿Quién, yo? ¡Qué va! Respondí mientras pensaba, con cierto pesar, en que mi amistad con Metin tal vez no fuese tan profunda como yo había creído siempre. Qué más daba. Tampoco estaba en mis planes el volver a verlo nunca más.

Así, lentamente, entre “cuerpos a tierra”, movimientos de reptil y ocultaciones en las casas, fuimos aproximándonos a la valla y conseguimos salir, antes de que la luz de la Luna complicase el escenario, por un punto algo alejado del que habíamos usado a la entrada. Mejor que dejes el coche donde está hasta mañana, me aconsejó Mustafá, esta noche pasa algo raro y a lo mejor lo están vigilando.

Ya en el hotel, tomé una larga ducha y me prometí una copa del mejor whisky que pudiese encontrar. La salida de Varosha me había acelerado todo el sistema nervioso y sentía como si los residuos de la adrenalina actuasen sobre mi cerebro como una droga dadora de lucidez. Descarnadora de verdad, si se quiere.

En mis años de soledad a bordo de los barcos había llegado a desarrollar y aceptar como cierto el concepto de que, así como el oído parece ser el último sentido que se pierde, el amor era la última función superior en desaparecer. Había comprobado que el amor brillaba por encima de las humillaciones, de la desesperanza y del miedo. En los momentos difíciles me bastaba con cerrar los ojos para ver la cara de Iulia y sentir la textura de aquellos labios suyos, capaces de sonreír mientras besaban. Cuando la perdí me quedé huérfano durante un tiempo, pero pronto recobré su imagen y la basé en la idea de que aquella mujer extraordinaria, alguna vez, me había amado intensamente. Y me convencí de que, seguramente, ella debía sentir algo parecido.

Lo que había leído hasta el momento en su carta parecía situarme, para ella, en un plano mucho más frío y lejano que aquel en el que yo la mantuve. Y pensé que ese debía ser el enfoque correcto, normal o como quiera que se le desee llamar. Lo mío había sido una absurda ilusión. Un espejismo propio de alguien que vive en un estado de semilibertad y alejamiento encerrado en un barco mercante que, como tal, está sujeto a rutas específicas, horarios concretos y disciplina clara.

Tuve la tentación de no continuar leyendo. Pensé en regresar a mi barco y planificar el verano que se aproximaba para, en lo posible, iniciar un proceso de olvido y renovación. Pero, evidentemente, no pude resistir la tentación.

cristosail 02-04-2013 15:14

Re: Verano del 74
 
No te preocupes, Nochero. Tengo una de esas averías calificadas de "benignas" pero que llevan una mala hostia considerable. Una infección complicada en uno de los fuelles. Médicos, pruebas, antibióticos y más ganas de leer que de escribir. Pero esta partida la gano yo con toda seguridad. Y pronto.


Hola Tahleb.
Ya has ganado una batalla de la " guerra ". Has continuado con tu relato, aunque no tengas muchas ganas de escribir. Te lo agradezco.
Ánimo, suerte y ¡ Al toro !
Un abrazo.

Nochero 02-04-2013 16:16

Re: Verano del 74
 
Me alegra vover a leerte.
Estoy seguro de que asi sera camarada Tahleb, de todas formas cuidate mucho compañero.
Desde Galicia y con un considerable gripazo contagiado por mi cuñado:cagoento:que me tiene hoy en carro-varadero un abrazo.
:brindis:

SAGHARBOUR 03-04-2013 17:29

Re: Verano del 74
 
Mucho ánimo y apoyo para una pronta recuperación y hoy, además de agradecido, encantado de saber de tí.
Un sincero abrazo.

Enrana 03-04-2013 22:44

Re: Verano del 74
 
Cita:

Originalmente publicado por Tahleb (Mensaje 1471081)

Pero esta partida la gano yo con toda seguridad. Y pronto.

Explícito.

Un abrazo.

J.R. 04-04-2013 11:03

Re: Verano del 74
 
¡Cúidate y recuperate pronto!

Estela Mir 04-04-2013 13:40

Re: Verano del 74
 
Pero esta partida la gano yo con toda seguridad. Y pronto.
Me da gusto leer esto, eres una persona luchadora y seguro que superas todo muy pronto, para seguir deleitandonos con tus escritos y tu presencia
Cuidate mucho y muchísimo animo!!!

Gambucero 04-04-2013 19:48

Re: Verano del 74
 
Maese Tahleb, espero ansioso su pronta recuperación (más que nada, por puro egoísmo y poder continuar leyéndole)...

Tahleb 08-04-2013 14:19

Re: Verano del 74
 
No os imagináis qué calorcito tan bueno me habéis dado. Gracias!

Y ahí va el resto de la carta escondida de la pobre Iulia:

+++

“He vuelto a Varosha intentando recuperar el recuerdo que tenía de mí misma como una chica serena y valiente que no se asustaba al oír los tiros ni perdía los nervios cuando los aviones pasaban muy bajos o cuando explotaba alguna bomba cerca. Porque sucede que ahora tengo mucho miedo y, en ocasiones, sobre todo cuando me quedo sola al inicio de la noche, temo que el miedo se convierta en pánico. No estaba en mis planes el llegar a tenerle miedo al miedo.
Parece ser que tengo una enfermedad pulmonar incurable. Si me porto bien puedo vivir seis o siete años más, pero mi destino es el de algunos marineros: moriré ahogada. He descubierto que, para mí, precisamente el ahogamiento ocupa el segundo lugar en la escala del horror, sólo un poco detrás del morir quemada. También me voy enterando de lo que es estar a la espera en el corredor de la muerte, como un presidiario americano de los que tantas veces tuve noticia en periódicos que leí sólo por encima o en noticiarios que prácticamente no escuché. Y, encima, siendo inocente de cualquier delito. Fumar aún no está tipificado.
Así que, cuando recordé que Varosha había quedado aislada e intacta en el tiempo, pensé que podría recuperar, reviviendo, la presencia de ánimo que tuve en aquellos días que “vivimos peligrosamente”.
Pero, en vez de encontrarme con mi valor, me he encontrado con tu recuerdo. Y me pregunto si no será que mi valor era, en realidad, el tuyo. O eso que tú tienes que alguna vez te dije que no era valor, sino anormal ausencia de miedo. Sea lo que fuese, funcionaba.
He tenido que ir a un psicólogo y tomo pastillas para dormir. Me dicen que poco a poco se me irá pasando la ansiedad y me acostumbraré a la idea. Parece raro que una se pueda acostumbrar a saber que las cosas buenas se han acabado o se van a acabar muy pronto. Que pueda entrar en lo anodino el comprobar que una tose un poco más que la semana pasada o que se cansa más que ayer al subir ese tramo de escalera que se sube todos los días y que ha pasado, de ser un simple modo de acceso, a ser parte de un reloj de cuenta atrás omnipresente. Tal vez me acostumbre, pero de momento busco desesperadamente algo que me devuelva la serenidad y el aplomo.
Y entre los posibles “algos” estás tú. Y como no quieres saber nada de mí y ni siquiera sé dónde estás, me veo obligada a tratar tu imagen como si fueses un espíritu. Desde hace unos días tu fantasma me acompaña en mis paseos, escucha mis monólogos y duerme en mi cama. A veces, en el duermevela, es hasta un poco erótico y siento como pasa la palma de una mano - siempre seca, suave y cálida - por el perfil de mis caderas.
Me pregunto si tú, el real y vivo que en estos momentos debe de estar navegando por algún lugar del Índico, notarás algo. ¿Te estarás dando cuenta de que una parte de tu alma está aquí, conmigo? ¿Soñarás alguna vez que me acaricias o que me haces el amor?
Como ves, también sufro de romanticismo como efecto secundario. O tal vez siempre haya sido así. No en vano Hölderlin me ha acompañado siempre con Hyperion como libro de cabecera. Bien mirado, como la muerte es demasiado tremenda para los románticos, haría bien en deshacerme de ese libro. Te lo regalo. Sabes lo que ha sido para mí, así que tómalo como un intento de compensación por el robo descarado de tu alma que estoy cometiendo.
Adios, agapi mu.
Ojalá encuentres esta carta. O ella te encuentre a tí.”

mr.robinson 09-04-2013 16:13

Re: Verano del 74
 
enhorabuena por el relato!! me ha encantado!

continuará???

:brindis::brindis:

south 14-04-2013 01:20

Re: Verano del 74
 
Una buena historia bien contada y bien terminada. La he leido toda. Felicidades.

:brindis:

Saludos

South

Nochero 14-04-2013 13:47

Re: Verano del 74
 
:gracias:
Tahleb una vez mas.
Me encanta y emociona como escribes amigo.:sip:
Gracias por tantos buenos momentos con una taza humeante delante de la pantalla del ordenador.
As alegrado a este pobre "mariñeiro" en este frio,oscuro y deprimente invierno.
Por ti camarada.
:brindis::brindis::brindis:

Tahleb 16-04-2013 17:58

Re: Verano del 74
 
Efectivamente, el paquete que acompañaba a la carta contenía el libro de cabecera de Iulia: “Hyperion, un ermitaño en Grecia”. Estaba muy ajado y tenía ya varias páginas sueltas, amén de docenas de párrafos subrayados y finos puntos de libro señalando pasajes concretos. No era lectura para mí, pensé con sinceridad, pero me propuse ir leyendo, de vez en cuando, los párrafos que Iulia había considerado de interés.

Ya no tenía nada más que hacer en Chipre. Era hora de regresar a mi barco, que me esperaba en su amarre de Latsí comprimido entre dos motoras tan gordas como las panzas de sus propietarios, rusos ambos, de modo que atravesé la isla sin detenerme para nada y me encontré a bordo a media tarde. Envolví cuidadosamente el libro en una tela y lo guardé en un lugar náuticamente seguro.

Me pregunté si mi viaje en busca de la Verdad habría tenido, finalmente, algún éxito. No supe qué contestar porque enseguida se me planteó otra pregunta: ¿Acaso mi viaje había terminado?

No me esperaba nadie en ninguna parte. No tenía ninguna obligación. Miré hacia el horizonte del Norte y me imaginé una entrada en Istanbul al amanecer.

Esa imagen se hizo realidad un mes y medio más tarde. Pero esa ya es otra historia. Tal vez la cuente algún día.

LordNelson 16-04-2013 18:17

Re: Verano del 74
 
Avisa cuando se publique el libro...

Nochero 03-05-2013 16:32

Re: Verano del 74
 
....una entrada en Istanbul al amanecer.
Cuantos lejanos y bellos sitios me pierdo aquí metido en mi pequeño agujero,cual pequeño ratoncito al que su bonita cocina le parece un mundo.:o
Tu me sacas de mi pequeña cocina y conviertes el pequeño ratoncito en un poderoso delfín.:sip:
Gracias camarada.
:brindis:

Nochero 03-05-2013 16:40

Re: Verano del 74
 
Mi pequeña cocina,camarada Tahleb.
Queria que la vieses,tu comprenderas porque la amo tanto.

segurnautica 7 05-05-2013 16:41

Re: Verano del 74
 
Bonito relato, a mí me pilló muy jóven !!

SAGHARBOUR 06-05-2013 16:15

Re: Verano del 74
 
:eek::eek: Ya se ha acabado?. Muchas gracias Tahleb por la gran molestia tomada y la enorme muestra de generosidad al compartirlo con todos. Espero que estés completamente recuperado y sigas deleitándonos con tus esmerados y gratos relatos, sigue haciendonos soñar con lugares que la mayor parte no veremos jamas, al menos como los describes.
Un fortísimo abrazo y :cid5::cid5::cid5:

Tahleb 06-05-2013 17:59

Re: Verano del 74
 
Cita:

Originalmente publicado por Nochero (Mensaje 1486985)
Mi pequeña cocina,camarada Tahleb.
Queria que la vieses,tu comprenderas porque la amo tanto.

Bueno! Como cocina, es bastante amplia. :D

Eres joven, Nochero. Quién sabe lo que el Destino te hará ver. De momento te ganas la vida sobre el agua de mar, que nunca se está quieta...

Gracias, SAG. Sí, ya estoy completamente recuperado. Tendré que hacer controles periódicos y nada más. Ha habido suerte una vez más!


Todas las horas son GMT +1. La hora es 03:54.

Powered by vBulletin® Version 3.7.0
Copyright ©2000 - 2026, Jelsoft Enterprises Ltd.
© La Taberna del Puerto