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Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
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En la isola Piana Angel embotó el Atun....y también buceamos....
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Amanece en la Isola Piana. Despues de la calma chicha salio un hilillo de viento qur nos permitió navegar a vela (mi relato anterior), aunque despues pusieramos el motor....y finalmente a toda vela rumbo a Córcega....
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Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
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llegando a cala Chevanu...
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Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
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:brindis:
Hola de nuevo....nuevas fotos....de Chevanu a Bonifacio 1.- Rufino en Chevanu 2 y 3 .- Navegando por la Bahía de Figari con la torre de Caldarellu al fondo :barcopapel: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
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Bonifacio y sus calas...:barcopapel:
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Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
:brindis:
Hola de nuevo, os envio un link con algunas fotos....espero que guste :calavera: https://plus.google.com/photos/11373...29929898339810 :barcopapel: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Y los días pasan febriles en este comienzo de verano, con un sol avasallador que parece ha hecho su feudo de la cuenca mediterránea, solo mitigado por el frescor marítimo nocturno. Hasta la temperatura del agua ha subido cuatro grados en poco más de un mes que llevo por aquí. Sigo deambulando por lugares conocidos y otros por descubrir, disfrutando de fondeos memorables y echando pestes en los momentos de tensión, que de todo está habiendo, como no podía ser de otra manera. Esta es la grandeza le la vida que hemos elegido. Soy de la opinión, que para saborear los buenos momentos y sentirse satisfecho, también hay que saber estar a la altura, cuando las cosas pintan bastos y la fortuna nos pone mala cara.
Comentaba en mi anterior intervención que una vez solo, tenía pensado ir a conocer la isla de Giglio y ver con mis propios ojos el lugar de la infausta tragedia del Costa Concordia. Para ello desde Elba hay que navegar unas cuarenta millas rumbo sureste, que eligiendo bien el momento el Bahía las Islas se las merienda en unas seis horas, así que todos los días pendiente de la meteo, como no puede ser de otra manera, para pillar buen viento de ida y vuelta, aunque para ello hubiese de esperar aún cuatro días más. Teniendo todo el tiempo del mundo, no estoy dispuesto a malgastar gasoil y la verdad que bien poco llevamos consumido desde que andamos por aquí. El día señalado amaneció un poco empachado de nubecillas bajas con una brisita del norte suficiente para levantar el fondeo y salir de la bahía de Marina di Campo despacito, como dándonos una tregua para que entrase el viento del noroeste de F4 anunciado para media mañana. Un par de trasluchadas para tratar de que la corredera se mantuviese por encima de los dos nudos y fiel a la previsión allá estaba, por la aleta de estribor, primero una brisita cambiando la tonalidad de la superficie brillante del mar. Poco después de aparejar el barco a orejas de burro con el foque atangonado por estribor, la brisa ya era capaz de refrescar el ambiente, limpiar el cielo de los últimos rastros de nubes y empujar al Bahía por encima de los cinco nudos. Por la proa bien visible Giglio, isla de piramidal morfología, caracterizada por una doble cima que supera por poco los trescientos metros. A medio día el viento establecido, desde hace un rato en los quince nudos, nos lleva en volandas sobre una superficie en la que empiezan a despuntar los borreguillos. Casi sin enterarnos alcanzamos el norte de la isla, tenía la intención de fondear en la cala del Lazzareto, junto a los bajos que hundieron al majestuoso crucero y como segunda opción en la de la Cannelle, al otro lado del puerto. Nada más sobrepasar el cabo norte de la isla ya veo en la lejanía que la infraestructura del reflotamiento del barco sigue allí y como imaginaba, boyas delimitando la zona de trabajos. Recojo el foque, que el viento se ha incrementado un poco por el efecto Venturi a este lado de la isla, dejo las boyas amarillas por estribor, tomo una fotos y me preparo a recoger la vela mayor en cuanto sobrepaso el puertecillo de Giglio, que a los ocho nudos que voy todo pasa muy deprisa. Sin más inconveniente que encontrar un buen fondeo en la cala de la Cannelle, ya que es pequeña y con mucho fondo, no ha sido fácil, ya que el mejor lugar estaba ocupado por dos veleros, el Bahía queda bien sujeto en el fondo arenoso junto a las boyas que delimitan la zona de baño de la pequeña playita, de todas formas el lugar encantador, buen sitio para desembarcar con el dinghy y caminar hasta el pueblecito por la carretera de acceso a la cala. En seguida te queda claro, nada más acceder al pueblo, que las tragedias de unos son la gloria de otros, así es la vida y aquí se demuestra con claridad de cómo han proliferado los negocios de nueva factura en torno al incremento del turismo, atraído por el morbo de ver por uno mismo como un enorme transatlántico pudo encallar en unas rocas a cincuenta metros de la granítica y escarpada costa, dos hoteles que se notan llevan poco más de un año abiertos, restaurantes recién remodelados y tiendas de suvenires por doquier. La isla por lo pequeña no ofrece demasiado interés para los fondeos, el único buen lugar en el lado oeste, el golfo de Talamone, dispone de una amplia bahía con playa, pero parece ser que a alguien que debe de aborrecer el turismo náutico, se le ha ocurrido situar las boyas del límite del baño tan alejadas de la playa que has de largar el ancla en un fondo mínimo de unos doce metros y además con pradera de posidonia, como para pasar una noche de vientos fuertes, menos mal que la noche que nos ha tocado ha sido de calma y aún así no he dormido tranquilo. Decididamente me ha decepcionado Giglio, ¡ay, el morbo!, que a veces nos juega malas pasadas. Pensaba quedarme algunos días más pero como digo, no encuentro el particular atractivo a la isla, me ha quedado ascender hasta el castillo de Giglio, una poderosa fortaleza que se ubica en la zona alta de la isla, pero dada la precariez de los fondeos no me arriesgo a dejar el Bahía mucho tiempo solo, así que pongo proa a la costa de la península italiana, al golfo de Talamone. Después de batallar casi toda la mañana con las indecisas ventolinas de la zona para conseguir hacer navegar al Bahía, al pomeriggio como llaman los italianos a las primeras horas de la tarde, con un calor agobiante, el virazón se ha establecido arribando a este peculiar paraje de Talamone. Este bello rincón de la región del Grosseto ha sido todo un descubrimiento, un pueblecito encaramado en una pequeña península rocosa que cobija una buena marina. Largamos el ancla en la amplia bahía cubierta por una interminable manto de posidonia, no muy lejos del puerto, después de dar unas cuantas vueltas buscando un fondo de arena limpio, cosa que ha sido imposible encontrar, después de un par de intentos y finalmente tras largar casi 30 metros de cadena para cuatro metros de fondo, el Bahía se sujeta. Bajo con Rufino a conocer el pueblecito y como mi compañero perruno es más propenso a hacer amistades que yo, trabamos conversación con los tripulantes de un velero amarrado en el puerto, después de una amigable charla de cambio de impresiones náuticas me intereso por el tema de la posidonia y no saben de ninguna normativa que prohíba echar el ancla en las praderas verdes, aunque me dicen que pocos lo hacen por lo dificultoso de fijar el áncora. Me despido con un arrivederchi y vuelvo a bordo porque unos negros nubarrones están creciendo desmesuradamente en las inmediaciones. Con las incipientes sombras de la noche, primero los relámpagos y poco después los primeros rayos cayendo en las lomas cercanas a la bahía, ya me ponen un poco de los nervios, recojo toda la electrónica móvil y al horno de la cocina, tengo entendido que ante la caída de un rayo en el barco o en sus proximidades te funde toda la electrónica y como el horno es de acero puede funcionar como caja de Faraday salvando de la quema, ordenadores, GPS, teléfonos, cámaras de fotos, discos duros y demás cachivaches que llevamos, así que todo llenito y a cruzar los dedos. Pronto comienzan a caer las primeras gotas y aumentar el viento hasta convertirse en el diluvio universal, guarecido bajo la capota aguanto el chaparrón con viento de entre treinta y cuarenta nudos, Rufino expectante en su cubil bajo la capota, no entendiendo bien lo que pasa. Como soy perro viejo en esto, enseguida noto que cuando el barco bornea en demasía atravesándose al viento es que estamos garreando y efectivamente las marcaciones tomadas a un par de puntos ya no coinciden, antes de tomar medidas más drásticas largo más cadena, tengo mucho margen de metros en el pozo de anclas y de distancia al puerto. Por fin el ancla ha hecho firme, las nuevas marcaciones se mantienen. Pasados quince minutos el viento y la lluvia remiten un poco y los fogonazos parece que se alejan por nuestro estribor, espero un poco más y cuando ya es seguro el paso de la tormenta motor en marcha, a recoger el fondeo e irme a otro lugar más alejado. En estos momentos me acuerdo con satisfacción de mi gran amigo Juanjo, mi gurú de la electrónica, que con un simple mando a distancia de garaje, comprado por internet, me lo ha montado a bordo, con lo que se acabó las idas y venidas a la proa a operar el fondeo, ahora desde la caña, manejando la potencia del motor izamos o largamos el ancla en un santiamén, en momentos como el de hoy es cuando se agradece de mil amores. Pronto quedo fijo de nuevo con otra montonera de cadena en el fondo, aunque una hora después, gloria, quien diría que ha pasado una tormenta arrolladora, si el cielo ha quedado totalmente estrellado y una suave brisa seca la cubierta recién lavada por el chaparrón. Dos días después ya estoy de nuevo por Elba preparando la marcha de nuevo hasta Bastia a recoger otra de mis visitas. Como casi todas las mañanas dedico un buen rato al mantenimiento y la limpieza (no comprendo cómo puede ensuciarse tanto un barco en un ambiente tan limpio como en el que me encuentro) bueno, pues en el día en cuestión le toca revisión al WC y sus válvulas, todo va correctamente hasta que al accionar un par de veces la válvula de tres vías que descarga el WC al mar o al tanque de aguas negras, noto un chasquido y compruebo que se ha roto el eje de la válvula y ha quedado bloqueado el paso al exterior, ¡horror! me quedo petrificado en un primer instante, se me cae el mundo encima, la válvula por debajo de la línea de flotación y el water inutilizado. Enseguida me preocupo por toda mi gente que queda por venir, no veo a la tripulación de valkirias, que me llegan a finales de julio, teniendo que utilizar un balde para hacer sus cositas, ¡piensa Angel, piensa! Lo primero un baño para refrescar ideas, a continuación un whasap pidiendo opiniones a mis gurús y pronto se me ocurre que taponando con un espiche el pasacascos por el exterior podría cambiar la válvula sin ningún inconveniente y si no la encuentro aquí me la pueden traer de Bilbao los próximos amigos que vengan a bordo. Bueno, ya más tranquilo porque veo salida al problema me pongo en contacto y enseguida me sugieren la idea de que en vez de colocar una válvula de tres vías, que puede ser complicado encontrar aquí, colocar una de dos y dejar inutilizado el tanque de kk que rara vez se utiliza, hasta que se ponga la definitiva, buena idea, manos a la obra. Lo que a priori parecía difícil se ha solucionado en un periquete, en la primera náutica de Portoferraio que he preguntado tenían la válvula de tres vías que me hacía falta, lo demás, coser y cantar, una buceadita, espiche clavado a martillazos, herramientas adecuadas para desmontar cualquier cosa, que a bordo no faltan, bien de teflón en las roscas y en menos de una hora todo solucionado y funcionando, celebrándolo con una cervecita bien fría. A partir de ahora llega la parte álgida del verano y con él el grueso de la tropa de mis amigos y amigas, me queda poco de deambular y disfrutar en solitario estas incomparables calas, me gusta navegar en solitario, lo reconozco, pero otra cosa son los fondeos, prefiero compartirlos, disfrutar de una buena charla en bañera al atardecer, aderezada con un buen vinito, aunque invadan la intimidad de mi casa flotante. En el Caribe lo descubrí y lo confirmo, no soy un navegante solitario, soy animal de compañía. http://sia1.subirimagenes.net/img/20...4455101633.jpg Rufino desde su puesto de vigía http://sia1.subirimagenes.net/img/20...4610718213.jpg Navegando a Giglio http://sia1.subirimagenes.net/img/20...4657332388.jpg Inmediaciones del puerto de Giglio donde se hundió el Costa Concordia http://sia1.subirimagenes.net/img/20...4825108423.jpg Amanecer en Giglio http://sia1.subirimagenes.net/img/20...4917481139.jpg Placidas aguas de la cala Cannelle http://sia1.subirimagenes.net/img/20...5016448298.jpg La cabeza del guerrero licio, como veo yo en esta peculiar roca al lado de Campese http://sia1.subirimagenes.net/img/20...5108298233.jpg Bello pueblo de Talamone Salud:brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Hermosas crónicas de tus viajes Angel, buenos vientos y a seguir disfrutando!!!
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Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
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Aupa Angel !!!! Aupa Tropa!!! Que buena crónica y que bueno que nos pongas fotos !!!! la he leido embelesado y medio sufriendo por la tormenta que pasaste, ya sabes que mi como a los galos,,,,que lo que mas miedo me da es que me caiga el cielo encima !!!! Me imagino que estarás navegando con las chicas,,,,,Menudo temporal jajaja:pirata::pirata: Hasta pronto ....cuentanos cosas....:pirata::velero::velero: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Bueno, pues allá va la última crónica veraniega. Siento no poder amenizar el tocho con unas fotos pero no se que problema de error me da el programita que utilizo, pero no hay manera de que funcione, veré si lo soluciono estos días y pongo unas cuantas imágenes.
Parece que fue ayer cuando salí de Valencia con Fermín (Pachá) rumbo a Córcega, ya se han cumplido los tres meses y estoy en vísperas de la última etapa para terminar el periplo de nuevo en la capital del Turia. Como ya comenté en la anterior intervención, en el momento álgido veraniego iba a estar acompañado por la visita de mis amigos y amigas a los que recogería en la pintoresca ciudad corsa de Bastia para llevarlos a disfrutar de la acogedora isla de Elba, distante treinta y cinco millas, en la que me he sentido como en mi propia casa. Hoy puedo afirmar rotundamente que es mi isla preferida de todo el Mediterráneo y son muchas en las que he recalado. Lo tiene todo, buen tiempo, aguas cristalinas, tamaño adecuado para trasladarte con rapidez al norte o al sur dependiendo de los vientos, espléndidos fondeaderos de arena, pueblos encantadores donde disfrutar de la gastronomía italiana y no demasiada presión turística, con llevaderas aglomeraciones de embarcaciones en las zonas más populosas y los precios nada abusivos. Este verano me había propuesto disfrutar de playas y fondeaderos, sin prisas, sin el apremio del año anterior por devorar millas y descubrir nuevos lugares. En esta ocasión ha sido navegar a pura vela en cada desplazamiento por lo general de unas pocas millas, exceptuando las más largas travesías de Elba a Bastia y viceversa para recoger a mis amigos y alguna excursión un poco más lejana a la isla de Giglio, como ya relaté anteriormente, y sin tan siquiera arrancar el motor, ni para levar ancla, ni fondear, más que en algunos fondeaderos con aglomeración, por seguridad. En esta ocasión no puedo describir grandes gestas marineras, aunque anécdotas las ha habido de todo tipo, algunas simpáticas, otras emotivas y alguna un tanto desagradable, como aquella referente al comentado cambio de válvula del pasacascos del water que en principio me trajo de cabeza hasta que lo solucioné, o el incidente con un cata que más adelante relataré; una de las emotivas, cuando nos encontramos la orza perdida de un vela ligera y al poco de devolverla en la marina, nos vino un inglés agradecidísimo con unas botellas de vino y unos paquetes de rosquillas elbanas. Por simpáticas hay varias como ver unos fuegos artificiales lanzados desde una plataforma en la bahía que estábamos fondeados, o la tarde que nos agarró una tormenta en el que los granizos eran como pelotas de golf o incluso mayores, según afirmaban las chicas sorprendidas de la que estaba cayendo y para cuando quise refugiarme bajo la capota me arreó un pedrusco en la cabeza que me dejó un chichón durante tres días como huevo de gallina y divertido fue el simulacro de hombre al agua, en este caso de mujeres al agua con apertura de los chalecos hinchables. En resumidas cuentas, un verano memorable, sabroso en vivencias y experiencias. Desde que dejé a mi tripulación femenina en Bastia y me quedé de nuevo en solitario, me he tomado el regreso con calma, recorriendo la costa este de Córcega hasta el estrecho de Bonifacio, del que tuve que darme la vuelta y refugiarme en una bahía, ya que estaba anunciado viento de veinte nudos de proa y la realidad era del doble, esperé un día fondeado y listo, al día siguiente, una plácida brisa de popa, así es el caprichoso estrecho. Voy a relatar un incidente para que nos sirva de que en la mar nada se puede dar por hecho y que lo más inesperado puede ocurrir: Llevaba toda la mañana con que la escota de mayor no iba lo fina que acostumbra, en una inspección verifique que se había roto la polea de reenvío junto al mástil, consecuencia del fuerte viento del día anterior, esperé a cruzar el estrecho para cambiarla y ya libre de la movida de embarcaciones dispuse todo para la sustitución. En un vistazo comprobé que no tenía ningún barco en compromiso, solo un catamarán que navegaba hacia La Magdalena en un rumbo divergente al mío, sin más, sujeto con una retenida la mayor para liberar la escota, me voy al palo, saco la escota, desmonto la polea en la que se ha roto media roldana y cuando estoy poniendo la nueva oigo unas voces, extrañado miro por debajo del foque y me veo al catamarán, que incomprensiblemente después de mirar había cambiado de rumbo, a una veintena de metros que se me echa encima, corrí a la bañera como un poseso, desconecté el piloto y metí desesperadamente toda la caña a estribor momento en que el cata pasó a mi costado a escasos cinco metros, con por lo menos una docena de tripulantes mirándome alelados, en ese momento estallé en improperios, gritándoles que navegaba amurado a estribor y ellos a babor, no sé si entenderían esos charteristas italianos lo que decía o si comprendían las reglas de la navegación a vela, pero por mis gestos y mis chillidos algo debieron de barruntar que habían hecho mal, porque no dijeron una palabra en todo el tiempo que los barcos se separaban y aún en la lejanía seguro que pudieron seguir escuchando mis gritos llamándolos imbéciles. Unos minutos después aún sin recobrarme del susto imaginando las consecuencias tan desastrosas para el Bahía las Islas, dado el superior desplazamiento del cata, en torno a los 48 pies, analizaba la situación de uno de los incidentes más graves desde que llevo navegando, seguía sin comprender la extraña maniobra realizada por unos inexpertos aficionados que alquilan barcos sin tener ni puñetera idea lo que llevan entre manos. Aún con el susto metido en el cuerpo acabé de sustituir la polea y colocar de nuevo la escota para seguir navegando. Crucé todo el golfo de Asinara, sin poder quitarme la imagen del cata a punto de abordarme, pero con la placentera navegación hasta Stintino fueron quedándose atrás los malos recuerdos para centrarme en apurar esas décimas de milla en la velocidad del barco, intentando llegar a destino antes de la puesta del sol. Al amanecer de un luminoso día más y tras la consulta matinal de la meteo, comprobé que ese mismo día era un bueno para navegar las 200 millas que nos separan de Menorca, no me lo pensé dos veces y allá vamos, con una brisa del noroeste de diez nudos suficiente para que el Bahía galope en la mar llana. Cuando todo está de cara, no hay mucho que hacer, el viento muy estable, ausencia de mercantes en las proximidades según el AIS, así que lectura, largar el curri, preparar la comida y poco más. A mar abierto la noche sin luna se presenta magnífica, ni una nube, fenomenal para ver un firmamento brillante con el aliciente de que estos días son noches de Perseidas y no falta el espectáculo, dos o tres meteoritos cada minuto, algunos realmente espectaculares. Duermo en periodos de media a una hora, tras comprobar que en el AIS no hay ningún barco en compromiso, solo de madrugada me cruzo con un velero que ya lo vengo viendo electrónicamente desde hace tres horas. Al amanecer como estaba previsto entro en una zona anticiclónica y el viento se esfuma y la mar como una balsa de aceite, motor y a atravesar el agujero. En tres horas y quince millas más al oeste vuelve a reaparecer la brisa, ahora de componente sur, para establecerse unas millas más aekante, también en diez nudos, la meteo ha sido totalmente precisa, esto nos ha ralentizado un poco pero contábamos con ello. A primeras horas de la tarde el carrete del curri se dispara y los ladridos de Rufino no dejan lugar a dudas de que ha picado un pez, tengo bien pensado la acción, frenar poco a poco el carrete para que el bicho se canse de su brío inicial, recoger rápidamente el foque para reducir la marcha del barco y abrir mayor, ponerme los guantes y empezar a recoger sedal, no llevo caña, prefiero el carrete amarrado al balcón de popa e ir sacando la pieza a mano y cuando el pez no tira recoger carrete, en un santiamén tengo un bonito atún de la especie albacora a bordo, de casi diez kilos, feliz de ser mi primera captura en solitario y Rufino en pleno éxtasis depredador atacando al atún. Al atardecer, a menos de veinte millas de Mahón el viento refresca un poco y rola más al suroeste lo que me obliga a ceñir y para navegar más tranquilo tomo un rizo, Pensaba fondear en la isla del Aire pero la meteo dice que de madrugada entra viento del norte de fuerza 4-5, así que decido entrar en Mahón y con las primeras sombras de la noche penetro en el único fondeadero habilitado en tan insigne bahía, ocupada por marinas privadas en todos sus rincones. Pero primera y última vez que entro en ese lugar, media hora para que me agarre el ancla después de cinco intentos, un pésimo tenedero de algas, ya no duermo tranquilo y como era de esperar a las cinco de la mañana el role, entra viento y un velero que comienza a garrear, doy unos silbidos y afortunadamente los tripulantes se han levantado raudos antes de tener que apartarme. No estoy cómodo en el lugar así que aprovechando que ya tengo el motor en marcha, levanto mi fondeo y me voy de aquella ratonera rumbo al sur de la isla. Ahora he estado unos días caboteando por el este y sur de Mallorca donde he coincidido con un amigo y su mujer, pasamos unas jornadas estupendos a pesar de las tormentas que estos días parecen haberse cebado en las islas, pero pronto pasan y nos separamos, él para Ibiza y yo para Valencia, aunque antes paso por Burriana a sacar el barco a tierra y hacer el último intento por solucionar la filtración en la cola del self-drive, que me trae de cabeza, cambiando unas juntas tóricas que me envió mi mecánico en Galicia, antes de pasar a mayores si esa no es la solución definitiva. La Travesía Santa Ponça Burriana, de lujo, primeras horas de spi hasta que se ha encabritado viento y mar, que no vamos de regatas y en solitario no quiero sustos, para pasar a orejas de burro con el foque atangonado y a volar en las horas centrales del día, cuando el viento ya se ha puesto en F5 con medias de 8 nudos y a última hora de la tarde vuelve a serenarse para acabar a motor las últimas 15 millas en medio de la calma nocturna. El verano aún no se acabó, todavía me queda un postrero viaje a Ibiza en septiembre con mis tripulantes habituales, ávidos de echar una tardía navegación veraniega, con la que daré carpetazo final y comenzar a pensar y perfilar la próxima temporada, que ya jubilado oficialmente, comenzará en abril y pienso que va a ser muy, muy, jugosa, ya contaré Salud :brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
SALUD:brindis:SS
RUFINO , CUANDO TE CANSES DE ANGEL NOS CAMBIAMOS:pirata: gracias por tus relatos Angel y sigue poniéndonos los dientes largos:brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Buena crónica cómo siempre Angel, esperamos las fotos cuando puedas, saludame al Rufino!!!:brindis:
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Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Y de prisa de prisa pasa la vida, casi sin enterarnos, como decía al comienzo de la crónica veraniega del pasado año.
Bien dice el refrán, tras la más dura tormenta, llega la calma y tras un precipitado regreso desde el Caribe por motivos financieros, las aguas han vuelto a su cauce. Y así ha sido, tras más de tres años, casi en dique seco y dejar bien amarrado, que papá estado ha de garantizarnos a los jubiletas, que nuestras aportaciones a la comunidad, por más de 40 años, reviertan sin grandes sobresaltos en nuestro efímero futuro de pensionistas, llegó el momento, de soltar amarras de nuevo, llegó la continuidad de "Una vuelta por el Mundo" dejada en suspenso un periodo que se me ha hecho bastante largo y aunque en todo este tiempo no he dejado de oler salitre a diario, no estaba siendo lo que me había propuesto siete años atrás. El Pasado año disfruté todo el verano por los alrededores de la isla de Elba, todo un descubrimiento del año anterior, gracias a la flotilla de la amistad catalana y este último verano, cuando disfrutaba de las bondades de ese pequeño pedazo de tierra que hiciera famoso Napoleón, comenzó a rondarme la idea de que si retomaba la navegación por el Caribe y el Pacífico, me iba a quedar pendiente, con toda probabilidad, de manera definitiva, disfrutar de las paradisiacas aguas de la Grecia clásica, algo que desde los albores de mi vida náutica había soñado. Así que sopesando pros y contras, allí mismo, una soleada mañana de Julio, decidí dirigirme al Este por un periodo indeterminado, antes de cruzar de nuevo el "charco" Grosso modo, ya solo era cuestión de ajustar detalles, contemplar de remozar y acrucerar un poco más al Bahía las Islas, favoreciendo una vida más cómoda a bordo y definir fechas. Como las prisas no son buenas ni para cobrar una herencia, en estos últimos meses, he ido calculando todo el trabajo por hacer y la decisión final ha sido, que me voy a Galicia, donde concluir las mejoras por buenos profesionales a precios menos onerosos de lo que se gastan por el este peninsular, para partir de nuevo hacia el Mare Nostrum en verano y llegar a Grecia después de Agosto, una vez que las huestes italianas hayan dejado libres las calas del Jónico. Hace un par de días abandoné Valencia, donde he pasado un par de años buscando la bondad del clima levantino, dos años que han discurrido como un suspiro y donde ha quedado una retahíla de firmes amistades que perdurará en el tiempo. Antes de acometer una nueva circunnavegación peninsular primero me he venido a Burriana a carenar y aunque dicen que el Mediterráneo es un mar muerto, ya, ya, los bichitos se agarran a los cascos con mucha proliferación y no es cuestión de meterse 1000 millas con el culito sucio, así que la semana que viene, una vez haya pasado este zurriagazo invernal que azota toda la península me pondré en camino, poco a poco sin prisas hacia el sur. De momento en solitario a la espera de que alguno de mis tripulantes haga encaje de bolillos con sus vacaciones y pueda acompañarme alguna etapa. Me han achacado si no estoy un poco loco meterme tal singladura semi invernal por hacer unos trabajos a bordo, siendo mi respuesta siempre la misma; a fin de cuentas tengo más que asumida la chifladura de los que llevamos dentro la mar y lo que comporta, aunque como tampoco es cuestión de atracarme en una navegación especialmente dura, me he dado seis semanas de plazo en arribar a Galicia, tiempo más que suficiente para encontrar ventanas que me permitan una navegación más o menos amable. La primera de las escalas gallegas, tengo previsto que sea en A Pobra de Caramiñal, en la ría de Arosa, lugar entrañable donde pasé largos periodos, antes y después de mi estancia caribeña, quiero además en primer lugar, saldar mi compromiso de visitar a personas muy queridas de aquella zona y a partir de ahí escalonar las escalas técnicas y laborales en Ribeira, Combarro y Moaña, plaza ésta, donde se desarrollará el grueso de las mejoras en el Bahía las Islas. Salud:brindis: http://s16.postimg.org/4v0mcpc45/IMG...227_120533.jpg subir imagenes gratis El Bahia las Islas ya en Burriana, últimas fotos antes del cambio sustancial que va a recibir http://s23.postimg.org/7am4h78ff/IMG...201_151256.jpg subir gif Echaremos de menos las insuperables paellas de nuestro cofrade Josera, culpable de que me vaya hasta Galicia a preparar el barco http://s22.postimg.org/4s1rkob8h/IMG...225_210208.jpg subir foto Despedida en el Bahía de los amigos valencianos, no faltaron cofrades como el mismo Josera, Libertienlamar, Ferdy y algunos otros menos conocidos |
Respuesta: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Buena proa Angel, nos despediremos en otra ocasión :sip:
:brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Buenos dias bon dia
Buena proa Angel Quizas nos veamos por el mediteraneo en agosto, estaremos al este de Cerdeña :brindis::brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Buenos vientos y proa clara para el Bahía.
Un fuerte abrazo y hasta la vista, Ángel. :brindis: :brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Cita:
Saludos a la flotilla :brindis: Cita:
Un abrazo :nosabo: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Sabia decisión, Angel. No te arrepentirás. Grecia, aún sigue siendo un paraíso.
Buena proa.:brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Que bien Angel!!! Que pronto tengas todo en marcha, para que puedas dar otras vueltecillas por esos mares! :brindis:
Cita:
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Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Ángel, pondremos las cervezas a enfriar por aquí arriba...
Buen viento! |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Buena proa amigo y que los dioses del Olimpo, te acompañen en la aguas Helenicas, Buenos vientos!!!:velero:
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Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Hola Ángel, te puse un "privado"; lo viste?.
Saludos. |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Aupa Angel !!!! Ya estas de nuevo en marcha, aunque en realidad no habías parado. Te seguimos atentos !!! Buena travesía...!!!! :velero:
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Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
¡Buena proa! Disfruta mucho...
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Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Angel, hace mucho que nos tienes sin noticias. ¿Has echado raíces en Burriana?
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Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Navegando a Galicia primera parte
Tras las múltiples despedidas de los amigos valencianos y como ya relaté, antes de comenzar el crucerito peninsular, tiré al norte, a Burriana a carenar y hacer que el Bahía navegase con más fluidez La Navegación de Burriana a Alicante, sin prisas y sin ninguna historia náutica que contar en navegación solitaria, como era de esperar, a veces a vela, a veces a motor, con paradas en los puertos de Denia y Altea, lugares, donde amigos ajenos a la náutica hicieron de anfitriones y entre los que disfruté de unos días de turismo y buena mesa. La última etapa desde Altea hasta Alicante con el aliciente de viento por la aleta, disfrutando de una navegación sabrosa a la vista de la urbanizada costa alicantina y para completar el día fondeo en la bahía de San Juan, que pese a ser sábado, todo el lugar para el Bahía. El domingo a medio día recojo a Iñaki, un amigo donostiarra, en el puerto alicantino, que aunque nuevo en esto de la náutica no ha querido pasar por alto la ocasión de embarcarse y saborear su primera navegación mediterránea, aunque he de reconocer bastante descafeinada ya que buena parte del trayecto hasta Gibraltar, sin escalas, hubo que realizarla a motor, salvo parte de la costa murciana en el que un agradable terral nocturno nos hizo disfrutar de una noche estrellada con el solo rumor del agua al deslizarse por el casco. El paso por Cabo Gata lo hiciéramos impulsados por el spi, aprovechando la suave brisa que había rolado a levante, pero solo un espejismo, unas horas después calma chicha y desde Estepona viento de poniente y a seguir quemando gasoil. Entramos en Gibraltar a primeras horas de la tarde, del tercer día, tras trescientas millas y cuarenta y ocho horas de navegación, para reponer el combustible consumido, con la incertidumbre de no tener problemas con Rufino, que se resistía a pasar desapercibido en el interior del barco oyéndose sus ladridos por todo el peñón, pero como dijo el empleado de Cepsa, ningún problema con los canes en ese trocito de la pérfida Albión. La sorpresa, el precio del gasoil, tres veces más barato que en España y como no era para menos me esforcé en llenar hasta los mecheros de abordo, casi trescientos litros por menos de cien pavos, lo tendré muy en cuenta cuando pase de nuevo por estas latitudes el próximo verano. Amarramos en el náutico de La Alcaidesa de La Linea, sin que nadie respondiese a las llamadas por radio. No tardó en acudir nuestro cofrade Patxikiter a charlar un rato, después de habernos visto desde su control en Tarifa trafico, que bueno que los amigos te vigilen el paso del estrecho. Y de la misma manera que llegamos, abandonamos la bahía de Algeciras unas horas después, de noche, para atravesar el estrecho antes de que el viento de poniente subiese a los treinta nudos previstos a media mañana. Era la primera vez que navegaba de noche en la bahía algecireña y la verdad que es un poco estresante con media docena de barcos en movimiento, unos cuantos más fondeados y luces por todos lados que impiden una buena visión de la situación, pero en este caso la ayuda del AIS ha sido inestimable para tener control del escenario, además de la llamada por radio, de los controladores gibraltareños avisándome de la entrada de un carguero que ya tenía reconocido, a los que dimos las gracias. Alcanzamos el faro de punta Carnero sin más reseña que dejar el bajo de la Perla por estribor. A motor cruzamos el estrecho, bien pegaditos a la ribera para evitar la corriente en contra y sin dar descanso a la máquina, con viento de hasta quince nudos, siempre de morro, en doce horas alcanzamos la bahía gaditana, amarrando en Puerto América y como las previsiones meteo no iban a dar tregua en toda la Semana Santa, allí quedó el Bahía las Islas bien amarradito y en coche alquilado nos subimos para el Norte a pasar las fiestas de Pascua con los amigos y familia. Continuará...:brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
http://s32.postimg.org/3shzxgah1/image.jpg
subir fotos Con los amigos dando una vuelta por aguas alicantinas http://s32.postimg.org/yf7q33mv9/image.jpg subir fotos online Por la proa cabo Gata http://s32.postimg.org/qy4hnr1j9/image.jpg sube El cansancio de las guardias nocturnas se hacen sentir http://s32.postimg.org/a9ruu1jlx/image.jpg imagenes gratis Con Iñaki en la bahía de Algeciras http://s32.postimg.org/h9zcww03p/image.jpg subirimagenes Rufino dándose un baño en aguas gaditanas salud:brindis: |
Respuesta: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Ya hacia días que me preguntaba por donde andarías :sip:
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Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Buenos dias bon dia
Animo Angel!!! Salut i milles :brindis::brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Pues casi nos cruzamos , ya veo que estuviste con mi hermano , también pasamos por Gibraltar :D
Saludos desde el norte ya :brindis::brindis::brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Gracias chicos, desde que llegué a Galicia no encontraba un rato para mandar una crónica de la navegación, pero bueno, ya me he puesto en faena. La segunda parte fue un poco más amena.
Salud :brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Hoy he visto el barco en seco en Ribeira, es ese, ¿no? No me he ledio el hilo pero me sonaba el nombre de algo. En cuanto saque algo de tiempo me lo leo.
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Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Cita:
Saludos:brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Hola Angel:
El otro día al entrar en Combarro me pareció ver al Bahia en el pantalán de fuera, pensaba pasar a presentar mis respetos a tan insigne barco y cófrade, pero cuando volví a mirar, ya no estabas... Si necesitas cualquier cosa por la zona, aquí estamos (no nos conocemos, te vi en tu charla en Pobra a la vuelta de las Américas...) |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Ha pasado ya más de un mes desde que regresé a mi Bahía las Islas tras el lapsus de la Pascua por tierras norteñas. En mi regreso a Cádiz, allí estaba tal como dejé a mi querido compañero de fatigas, listo para zarpar, aunque la meteo no nos lo iba a poner fácil, entre pescaito y algunas manzanillas la demora de unos días en hacernos a la mar no iba a ser demasiado costosa, ni tan siquiera los partes de última hora estaban siendo demasiado fiables, el anticiclón de las Azores, semana tras semana, inmisericorde, mandando vientos de componente norte en la costa portuguesa, pero parecía debilitarse ante la entrada de una pequeña borrasca desde el sur y a sus vientos estaba decidido a engancharme.
Solté amarras de puerto América a las cuatro de la mañana de un sábado y Rufino como siempre bajo la capota controlando la situación, quise madrugar para aprovechar al máximo el viento del norte antes que desapareciese a medio día, haciendo rumbo directo a San Vicente. Hasta ese momento la meteo estaba siendo exacta, luego unas horas de motor y a la altura de Faro nuevamente navegando a vela. pero esta vez con viento del sur, que no figuraba en ningún guión, para ir rolando al W a última hora de la tarde y chafando un bonito día de navegación, otra vez a recoger foque para con el empuje del Volvo ir acercándonos al cabo San Vicente, en el que aun soplaba el noroeste con cierta intensidad, aumentando a medida que se reducían las millas al cabo. Esto no pintaba muy bien, de veinte a veinticinco nudos y en aumento, con un rizo a la mayor el Bahía navegaba rápido pero me planteaba que en esas condiciones y bien entrada la noche doblar el cabo no iba a ser muy agradable, así que media vuelta y me dirigí a Lagos, ancla pasada la media noche en la playa junto a la bocana portuaria y a dormir plácidamente unas horas. Antes de apuntar el alba, añorando el calorcito de las sábanas, ya estaba izando la mayor, la previsión del viento como estaba seguía de noroeste pero a la baja. Abandonar a vela el fondeadero, sin tan siquiera arrancar el motor sigue dándome un plus de buen rollo, las quince millas hasta San Vicente fueron una delicia, navegando en mar llana mientras amanece, con brisa por el través y sorteando artes de pesca cual si fuera un campo de minas. Pasadas las nueve de la mañana doblo cabo San Vicente, brisa del norte y mar de fondo del oeste, bastante tendida, de tres a cuatro metros que el motor del Bahía remonta sin dificultad, definitivamente pongo rumbo a Setubal, la pequeña ventana de vientos favorables solo daban de sí hasta pasar Peniche así que preferí las gran dársena de Setubal para esperar una nueva ventana, que la reducida marina de Peniche. Día soleado con una brisa que a ratos parecía invitar a parar el motor, navegación de todas formas bastante insulsa, bastantes horas de motor, A media mañana por el oeste se venía acercando con claridad la masa nubosa del frente anunciado, por la tarde preparo el traje de aguas y cierro todos los portillos del barco, tenía Sines a pocas millas por estribor que sentía llamarme como las sirenas de Ulises, pero no cedí a sus encantos porque al anochecer solo me quedaban menos de treinta millas al refugio elegido. Con la entrada de los primeros nubarrones el viento subió a quince nudos ya del sur, ahora si navegaba rápido y como no estaba por la labor de desagradables sorpresas metí dos rizos a la mayor y conecté el radar, pero el mosqueo no me lo daba la meteo, si no un petrolero al que venía observando en el AIS, que estaba al pairo justo en mi derrota, moviéndose erráticamente, seguramente a la espera de una mejoría de las condiciones para penetrar a Setubal por el canal de entrada. El viento no se puso arisco y solo sobrepasó un poco de los veinte nudos, pero la ola formada por el viento, sumada a la de leva, más la densa lluvia que ya hacía un rato estaba cayendo, hacía bastante desagradable la navegación, el Bahía las Islas se había convertido en una coctelera, aunque afortunadamente el piloto seguía manteniendo el rumbo sin apuros. No se veía nada alrededor, cada poco tiempo tenía que entrar en la cabina a echar un vistazo al radar y comprobar en el AIS las evoluciones del petrolero, que afortunadamente me había visto y en su último movimiento se alejó de mi trayectoria tres millas, ahora ya solo tenía que concentrarme en las boyas de entrada al canal balizado de Setubal, era la primera vez que recalaba en ese puerto y hacerlo en tales condiciones, como diría un juez, con nocturnidad y alevosía, no sería posible sin una buena y fiable cartografía electrónica. A menos de un par de millas dejó de llover, el viento calmó y la visibilidad aumentó, momento que aproveché para arriar la mayor, con claridad se mostraban las señales verde y roja de la embocadura, así mismo todas las luces costeras, desconecté el piloto, al que agradezco lo bien que me trajo hasta el waypoint que le había marcado en medio de ambas señales. Penetré por el canal, el foque auto-virante trasluchó y me puso de la otra amura ya solo quedaba seguir las boyas verdes, tres millas de canal hasta entrar en la gran dársena portuaria de Setúbal. Un momento de alarma tuve con un remolcador que salía a toda máquina, al que no había visto, confundido entre las luces de la ciudad, seguramente para ayudar en la entrada del petrolero, pero con una clara maniobra evasiva por parte mía dimos por zanjado el incidente. Una vez dentro del estuario elegí en la carta un buen sitio para fondear donde no molestar ni ser molestado junto a un gran banco de arena y casi a las dos de la mañana ya puedo irme a dormir tranquilo. Con el nuevo día opto por un mejor fondeadero, después de desechar el reducido náutico, dentro de la dársena de ferris, largo el ancla en la playa de Albarquel desde donde me sería fácil acercarme a la villa desembarcando en el dinghy Setubal es una pintoresca ciudad a caballo entre su antiguo esplendor del siglo XXVII y la moderna industrialización de la zona aledaña a este protegido puerto natural. A diario descargo la meteo y tengo la impresión de que me voy a afincar unos cuantos días por la zona, en los que me daría tiempo de visitar tranquilamente la ciudad, por cuyas empedradas calles unos días después deambulé un par de mañanas, luego pasaba el día entre lecturas, algunas chapucillas y gastronomía portuguesa En total once días permanecí en la dársena, aunque cambié de lugar un par de veces, yéndome al fondo de la marisma, un solitario lugar a cinco millas de la ciudad, lejos del tráfico marítimo con la sola compañía de algunos pescadores y las gaviotas. Hasta que por fin se abrió la puerta de la subida. No me lo pensé dos veces, tenía dos días de nuevo con viento sur moderado a flojo, suficiente para dar el salto hasta Galicia. Salgo un viernes por la tarde cuando todavía no había aflojado el viento de F4 del oeste que llevaba soplando desde el día anterior. No espero más para aprovechar la última hora de la bajamar ya que en el desaguadero las corrientes de marea son fuertes y tenerla a la contra iba a ser más dificultoso si cabe. La salida una tortura, motor a bastantes revoluciones para superar el viento, ola corta y alta que se forma en el canal de tres millas y once metros de profundidad. Los tripulantes de un catamarán inglés que entra en ese momento me saludan como diciendo; donde va ese loco. Casi estoy pensando en darme la vuelta con ellos, pero estoy seguro que a mar abierto la cosa calmará, como así ha sido. A veinte millas desde la salida de Setubal se encuentra el cabo de Espichel doblo sus altos acantilados y tiro para el norte, apuntando al cabo Roca, ya con viento favorable y navegación más tranquila a vela, solo me preocupa no pillar alguno de los innumerables aparejos de pesca que los portugueses siguen utilizando incluso a mar abierto, ha habido suerte aunque en una ocasión, por la noche, he notado algo golpear contra el casco. Ceno uno de los menús que he preparado anteriormente para no tener que cocinar en navegación y ya solo me ocupo de la vigilancia Cruzo frente al estuario de Lisboa ya de noche cerrada, las luces de Cascais se ven con claridad, algunos mercantes y pesqueros me cruzan en las proximidades confundidos entre las luces costeras, pero los tengo bien localizados en el AIS y no me comprometen, se que va a ser una noche en vela por la proximidad a tierra y los muchos barcos que pululan por la zona, pero lo tenía previsto, tiempo he tenido para mantener el cuerpo bien alimentado y descansado. En la claridad de la luna creciente se dibujan grandes nubarrones por el oeste y uno de ellos me alcanza con viento sur a las dos de la mañana, tras haber sobrepasado cabo Roca, meto los dos rizos de rigor y recojo un poco el foque en cuanto soplan las primeras rachas, el Bahía cabalga de nuevo alocadamente amurado a estribor, me acerco al paso entre Peniche y las islas Berlengas, he de trasluchar con un viento que ya sobrepasa los treinta nudos. Ayudado por la contra portuguesa, cuyo nombre parece hacer honor a la costa que navego y que siempre me gusta llevar montada, realizo la maniobra sin dificultades en medio de un torrencial aguacero, pero al pasar a la otra banda no he largado lo suficientemente rápido la mayor y el barco se va de orzada que el piloto no aguanta. Con el estrés por el piloto pitando por fuera de rumbo, el barco atravesado al viento y la mar, sin ver absolutamente nada, solo sintiendo en mi cara la fuerza del viento, trato de corregir la trayectoria ponerme de nuevo en popa, pero me paso de rumbo y la mayor traslucha violentamente, enseguida me percato que la vela está desencajada porque se ha roto el pinzote de la botavara, no tengo más remedio que volver a trasluchar y que sea lo que dios quiera. Esta vez sin la ayuda de la contra la maniobra no ha sido muy suave que se diga pero me siento contento de no haber hecho trizas la vela. Una hora después baja el viento y la mar, voy al palo a ver los desperfectos, sujeto la botavara al mástil con un cabo, como más bien puedo y sigo navegando toda la noche ya con los dos rizos, sorteando en un par de ocasiones los pesqueros arrastreros que se interponen en mi derrota. Con la amanecida el viento rola de nuevo al oeste, amarro con cabos más firmemente la botavara al mástil quito los rizos y despliego toda la vela de proa. Durante el día empiezo a disfrutar de la navegación, después de dormir un buen rato, empezaba a sentirme un poco cansado, reconforta estar a veinte millas de la costa y por esta zona al través de Aveiro, un sábado, no hay pesqueros pequeños. Por la tarde desaparece el viento y de nuevo vuelta al motor y aunque mantengo las velas no puedo pararlo si quiero mantener una velocidad de crucero aceptable. Al anochecer sigo viendo en la lejanía masas nubosas y como la brisa no supera los cuatro o cinco nudos recojo velas, no tengo ganas de pasar una noche como la anterior. La noche tranquila en la que he podido dormir tres o cuatro horas a pesar del run run de la máquina. Al ser fin de semana los pescadores de bajura no trabajan y solo he necesitado prestar atención a un par de mercantes que han salido de Oporto, uno de ellos ha variado el rumbo para adelantarme con amplitud por proa. Amanece cuando navego ya en aguas gallegas, hacía más de dos años que abandoné este rincón peninsular buscando el "caloret" mediterráneo y aquí me encuentro de nuevo, me siento contento, más bien eufórico, con el Bahía un poco herido pero fácil de subsanar la rotura, llevo repuesto del pinzote. Me dirijo al náutico de Combarro, en la ría de Pontevedra, donde estaban previstos iniciar los trabajos de mejora y que a lo largo de más o menos mes y medio realizaremos por diferentes lugares de la geografía gallega, que describiré más adelante para quien interese la preparación de un velero para una larga navegación. http://s32.postimg.org/rfknyem4l/image.jpg subir imagen La parte vieja de Cádiz en la que disfruté de su tipismo http://s32.postimg.org/6yxpgg3gl/image.jpg share image Cabo San Vicente, la puerta del Atlantico http://s32.postimg.org/dicnavd6t/image.jpg imagen jpg Setúbal es una villa con encanto http://s32.postimg.org/pv068nurp/image.jpg subir imagen Setubal, Fondeadero de la playa de Albarquel http://s32.postimg.org/g03k9hg1x/image.jpg imagenes gratis Caldereta portuguesa, uno de mis platos favoritos que disfruté abordo http://s32.postimg.org/4aey17vd1/image.jpg subefotos Las playas de la isla de Troia, el Caribe portugués, una delicia de paseos con Rufino http://s32.postimg.org/jniwjpjt1/image.jpg imag El Bahía las Islas fondeado en la isla de Troia, al otro lado de la marisma la zona industrial. http://s32.postimg.org/3ub6v039h/image.jpg subir imagenes Trasladandome de fondeadero cuando el viento incomodaba, Setúbal al fondo http://s32.postimg.org/egz2o3jph/image.jpg imagen Rotura del pinzote y reparación precaria en una noche para olvidar http://s32.postimg.org/ind2octqd/image.jpg imag Combarro, la joya de la ría pontevedresa salud :brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Buen relato Angel! Una lástima lo del pinzote
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Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
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Un abrazo:brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Bienvenido.
Pronto estaremos juntos, sacando brillo a nuestros queridos barcos en Ribeira. Saludos. |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
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:brindis: |
Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Ya se sabe"el asesino siempre vuelve al lugar del crimen"y ya llevabas tiempo lejos del Caramiñal
Bienvenido:brindis: |
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