La Taberna del Puerto

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-   -   Rincón literario (https://foro.latabernadelpuerto.com/showthread.php?t=28301)

albacora 17-05-2009 17:18

Re: Rincón literario
 
Bueno, cero que la heterodoxia es mucho mas fecunda y promisoria. A mi me parece perfecta la convivencia de Marx y Machado, incluso Eco. La ortodoxia suele deparar profundo tedio.
:D

Crimilda 18-05-2009 01:08

Re: Rincón literario
 
Cita:

Originalmente publicado por albacora (Mensaje 567493)
Bueno, cero que la heterodoxia es mucho mas fecunda y promisoria. A mi me parece perfecta la convivencia de Marx y Machado, incluso Eco. La ortodoxia suele deparar profundo tedio.
:D

Pero es que, además, en las primeras páginas se pusieron unos romances la mar de graciosos. Se ha puesto también fragmentos de "La venganza de D. Mendo! y también he puesto un poema de Vital Aza, no muy serio tampoco.

También estoy buscando un texto en internet (para no tener que escribirlo) de unos libros que me chiflaban de pequeña, que son bastante graciosos

.

Fareraa 18-05-2009 14:25

Re: Rincón literario
 
Por Mario, pondría mi preferido " una mujer desnuda y en lo oscuro, pero creo que ya lo puse, por eso hoy en su adios quiero compartir esta que también me encanta,con su vozm, espero que la podais oir
http://www.palabravirtual.com/index....io%20Benedetti

Corazón coraza


Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.


slocum 19-05-2009 01:38

Re: Rincón literario
 
. . . A nuestros muy amados seniores y hombres buenos, a los beneméritos de la vida y despreciadores de la muerte, ordenamos, mandamos y encargamos:
Primeramente, que no sólo puedan, sino que deban decir las verdades sin escrúpulo de necedades, . . . que den consejos por oficio, como maestros de prudencia y catedráticos de experiencia; y esto, sin aguardar a que se les pidan, que ya no lo platica la necia presunción, . . . Dirán mal de lo que parece mal, mucho más de lo que es malo, que esto no es murmurar, sino hacer justicia; y lo que en ellos sería recatado silencio, entre la gente moza pasaría por declarada aprobación. Alabarán siempre lo pasado, que de verdad lo bueno fue y lo malo es, el bien se acaba y el mal dura. Podrán ser malcontentadizos, por cuanto conocen lo bueno y se les debe lo mejor. Premíteseles el dormirse en medio de la conversación, y aun roncar, cuando no les contentare, que será las más veces. Corregirán a los mozos de continuo, no por condición, sino por obligación, teniéndoles siempre tirante la brida, ya para que no se despeñen en el vicio, ya para que no atollen en la ignorancia. Dáseles licencia para gritar y reñir, porque se ha advertido que luego anda perdida una casa donde no hay viejo que riña, y una suegra que gruña.
Item más, se les permite el olvidarse de las cosas, que las más del mundo son para olvidadas. Podrán entrarse libremente por las casas ajenas, acercarse al fuego, pedir de beber, alargar la mano al plato, que a canas honradas nunca ha de haber puertas cerradas. Permíteseles el encolerizarse tal vez con moderación, no dañando a la salud, por cuanto el nunca enojarse es de bestias.
Item que puedan hablar mucho, porque bien; aun entre los muchos, porque mejor que todos. Súfreseles el repetir los dichos y los cuentos que siete veces agradan y otras tantas enseñan, hiriendo de casera filosofía. Cuiden de no ser muy liberales, atendiendo a que no les falte la hacienda y les sobre la vida. Excusarse han del no hacer cortesías, no tanto por conservarse, cuanto porque no ven ya las personas como solían y que desconocen los hombres de agora. Harán repetir dos y tres veces lo que les dicen, para que todos miren cómo y lo que hablan. Háganse dificultosos de creer, como escarmentados de tanto engaño y mentira. No darán cuenta a nadie de lo que hacen, ni tendrán que pedir consejo sino para aprobación. No sufran que otro alguno mande más que ellos en su casa, que sería querer mandar los pies donde hay cabeza. No tendrán obligación de vestir al uso, sino a su comodidad, calzando holgado, por cuanto se ha advertido que todos cuantos calzan muy justo no pisan muy firme.
Item más, podrán comer y beber muchas veces al día poco y bueno, y tratar de su regalo, sin nota de gula, para conservar una vida que vale más que las de cien mozos juntas, y podrán decir lo que el otro: Yo soy largo en la Iglesia y en la mesa, y no me pesa. Ocuparán los primeros asientos en todo lugar y puesto, aunque lleguen tarde, pues llegaron al mundo primero, y podrán tomárselos cuando los otros se descuidaren en ofrecérselos: que si las canas honran las comunidades, justo es que sean honradas de todos. Mándaseles que en todas sus cosas procedan con espera, y así podrán ser flemáticos: que no procederá de cansados, sino de pausados y prudentes. No tendrán que ceñir acero los que han de caminar con pies de plomo, pero llevarán báculo, no sólo para su descanso, sino para las correcciones prontas, aunque no gusten los mozos de tales besamanos. Podrán ir tosiendo, arrastrando los pies y hiriendo fuerte con los báculos, como gente que hace ruido en el mundo, atento a que todos en la casa se irán recatando dellos, ocultándoles las cosas. Podrán, por el mismo caso, ser amigos de saberlo todo y preguntarlo, y atendiendo también a que si se descuidan en saber los sucesos se irían ayunos de muchas cosas ala otra vida, podrán informarse qué hay de nuevo, qué se dice y qué se hace; demás, que es muy de personas el querer saber lo que en el mundo pasa. Excúsese de su seca condición en achaque de su seco temperamento, templando con su austeridad el demasiado bullicio y la necia risa de la gente joven. Que puedan quitarse años, ya por los que les impondrán, ya por los que ellos en su juventud se impusieron. Tendrán licencia para no sufrir, y quejarse con razón, viéndose mal asistidos de criados perezosos, enemigos suyos dos veces, por amos y por viejos: que todos vuelven las espaldas al sol que se pone y la cara hacia el que sale; sobre todo, viéndose odiados de ingratos yernos y de nueras viejas. Haránse estimar y escuchar, diciendo: «Oíd, mozos, a un viejo que cuando era mozo los viejos le escuchaban.» Finalmente, se les encarga que no sean chanceros, sino severos, estando siempre de veras atentos a su madurez y entereza . . .

de El Criticón, Baltasar Gracián.

no digo . . . ná.

Crimilda 20-05-2009 11:28

Re: Rincón literario
 
“ …

La inmoralidad de la novela picaresca no se refiere a ciertos a ciertos episodios atrevidos –además no excesivamente crudos- del orden del amor y la barraganía. Esto nunca daña, ni siquiera a los adolescentes en flor. Son cosas que, al fin, hay que saber y que no perturban la conducta más que aquellos que la tienen, de nacimiento, lastimada. En cualquier romancillo de los muchos y maravillosos que se recitaban ante las reinas y las infantas pudibundas, y que jamás han merecido la censura de nadie, se habla del amor con más libertad y con emoción más cálida que en las aventuras de los malandrines de la picaresca.

Lo pésimo de la literatura estriba en el hecho de vestir las fechorías sociales –el robo, el engaño, la informalidad ante la palabra, el mismo crimen- de una gracia tan sutil que todo lo atenúa y que acaba por justificarlo todo. Es evidente que se puede ser bellaco con un cierto primor, que invita a perdonar la bellaquería. Pero en la novela picaresca el bellaco es algo más que un sinvergüenza simpático: es siempre el protagonista inteligente, hábil, ingenioso, ante el cual todos los obstáculos se esfuman; en suma, el héroe.


La historia de España, de la España eterna, se ha de continuar sobre valores de ética rigurosa. Hay para ello que hacer muchas cosas. Una es escarbar valientemente en nuestra conciencia tradicional y arrancarle la buena hierba de la picaresca, el espíritu de Lazarillo, vivo todavía; arrancarle de nuestra alma, a pesar del yelmo intangible con que le protege la magia todopoderosa del ingenio.”

Gregorio Marañón.- Prefacio a la edición del “Lazarillo de Tormes” de la Colección Austral.

la mar salada 20-05-2009 17:59

Re: Rincón literario
 
Esto escribió Mario Benedetti

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

la mar salada 20-05-2009 18:02

Re: Rincón literario
 
Y esto Teresa Aburto


Tengo miedo de no volver a verte,
de no volver a sentir tu voz ni tu presencia,
miedo al miedo que nos envuelve,
miedo al vacío que dejaría tu ausencia.
Tengo miedo al indeciso presente
a ese ayer que vivimos juntos,
a ese mañana irresistible
con su respuesta tan evidente.
Tengo miedo al olvido
y al amargo sabor que lo envuelve,
al ocaso previsto de nuestro amor
a no saber comprenderte.
Tengo miedo mi amor, no puedo evitarlo,
es tan grato tenerte, y tran amargo no verte,
que de solo pensar que un día cualquiera
al buscarte en mi alma yo no te encontrara,
de solo pensarlo mi amor, por mi mente
se cruzan tantas cosas, tántas, que quisiera
gritarle al viento, a la lluvia, a la nada,
que moriría hoy mismo si tú me faltaras.

albacora 20-05-2009 20:49

Re: Rincón literario
 
TÚ ME ABANDONARÁS EN PRIMAVERA...

Tú me abandonarás en primavera,
cuando sangre la dicha en los granados
y el secadero, de ojos asombrados,
presienta la cosecha venidera.

Creerá el olivo de la carretera
ya en su rama los frutos verdeados.
Verterá por maizales y sembrados
el milagro su alegre revolera.

Tú me abandonarás. Y tan labriega
clareará la tarde en el ejido,
que pensaré: Es el día lo que llega.

Tú me abandonarás sin hacer ruido,
mientras mi corazón salpica y juega
sin darse cuenta de que ya te has ido.

Antonio Gala

Freeblue 20-05-2009 21:42

Re: Rincón literario
 
AZUL DE TIERRA EN TI(Julia de Burgos)
"Parece mar, el cielo
donde me he recostado a soñarte.

Si vieras mi mirada,
como un ave, cazando horizontes y estrellas.

El universo es mío desde que tú te hiciste
techo de mariposas para mi corazón.

Es tan azul el aire cuando mueves tus alas,
que el vuelo nace eterno en repetida ola sin cansancio.

No sé si en ola o nube abrirme la ternura
para rodarme al sueño donde duermes.

Es tan callado el viento,
que he podido lograrte entre los ecos.

Soy toda claridad para estrecharte?

Te he visto con los ojos vivos
como los ojos abiertos de los bosques,
figurándome en risas y quebradas nadando hasta el océano.

Te he recogido en huellas de canciones marinas
donde una vez dejaste corazones de agua enamorados.

¿Te he sacado del tiempo?

¡Cómo te he levantado en un lirio de luz
que floreció en mi mano al recordarte !

¿Por qué me corre el mar ?
¿Tú eres vivo universo contestándome?"

Y otra más:



POEMA DE LA CITA ETERNA(Julia de Burgos)

Lo saben nuestras almas,
más allá de las islas y más allá del sol.
El trópico, en sandalias de luz, presto las alas,
y tu sueño y mi sueño se encendieron.

Se hizo la cita al mar... tonada de mis islas,
y hubo duelo de lirios estirando colinas,
y hubo llanto de arroyos enloqueciendo brisas,
y hubo furia de estrellas desabriéndose heridas...
Tú, y mi voz de los riscos, combatían mi vida.

Se hizo al mar tu victoria, sobre palmas vencidas...

Fue paisaje en lo inmenso,
una imagen de mar casi riachuelo,
de río regresando,
de vida, de tan honda, atomizándose.
Y se dio cita eterna la emoción.

El mar, el verdadero mar,
casi ya mío... el mar, el mar extraño
en su propio recinto...
el mar
ya quiere ser el mar sobremarino...

El mar, tonada entretenida de mis islas,
por traerse una flor de la montaña,
se trajo mi canción en un descuido,
mi canción más sencilla,
la canción de mis sueños extendidos.

Sobre el mar, sobre el tiempo,
la tonada, la vela...
La cita eterna, amado,
más allá de los rostros de las islas que sueñan.

En el pecho del viento van diciendo los lirios,
que en el pecho del mar dos auroras se besan.

Fareraa 20-05-2009 21:56

Re: Rincón literario
 
Cita:

Originalmente publicado por la mar salada (Mensaje 570628)
Esto escribió Mario Benedetti

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también

viceversa.

pues yo te veo cuando quieras sin miedo ninguno:meparto::cid5::meparto:que malo es tener miedo, una vez un amigo me dijo nunca te acerques a una persona que tenga miedos, sin embargo he de reconocer que me hubiera encantado acercarme a Don Mario

Fareraa 20-05-2009 21:58

Re: Rincón literario
 
Cita:

Originalmente publicado por albacora (Mensaje 570758)
TÚ ME ABANDONARÁS EN PRIMAVERA...

Tú me abandonarás en primavera,
cuando sangre la dicha en los granados
y el secadero, de ojos asombrados,
presienta la cosecha venidera.

Creerá el olivo de la carretera
ya en su rama los frutos verdeados.
Verterá por maizales y sembrados
el milagro su alegre revolera.

Tú me abandonarás. Y tan labriega
clareará la tarde en el ejido,
que pensaré: Es el día lo que llega.

Tú me abandonarás sin hacer ruido,
mientras mi corazón salpica y juega
sin darse cuenta de que ya te has ido.

Antonio Gala

y ya la version de clara montes .................. alucinas

Fareraa 20-05-2009 22:03

Re: Rincón literario
 
Cita:

Originalmente publicado por Freeblue (Mensaje 570828)
AZUL DE TIERRA EN TI(Julia de Burgos)
"Parece mar, el cielo
donde me he recostado a soñarte.

Si vieras mi mirada,
como un ave, cazando horizontes y estrellas.

El universo es mío desde que tú te hiciste
techo de mariposas para mi corazón.

Es tan azul el aire cuando mueves tus alas,
que el vuelo nace eterno en repetida ola sin cansancio.

No sé si en ola o nube abrirme la ternura
para rodarme al sueño donde duermes.

Es tan callado el viento,
que he podido lograrte entre los ecos.

Soy toda claridad para estrecharte?

Te he visto con los ojos vivos
como los ojos abiertos de los bosques,
figurándome en risas y quebradas nadando hasta el océano.

Te he recogido en huellas de canciones marinas
donde una vez dejaste corazones de agua enamorados.

¿Te he sacado del tiempo?

¡Cómo te he levantado en un lirio de luz
que floreció en mi mano al recordarte !

¿Por qué me corre el mar ?
¿Tú eres vivo universo contestándome?"

Y otra más:


POEMA DE LA CITA ETERNA(Julia de Burgos)

Lo saben nuestras almas,
más allá de las islas y más allá del sol.
El trópico, en sandalias de luz, presto las alas,
y tu sueño y mi sueño se encendieron.

Se hizo la cita al mar... tonada de mis islas,
y hubo duelo de lirios estirando colinas,
y hubo llanto de arroyos enloqueciendo brisas,
y hubo furia de estrellas desabriéndose heridas...
Tú, y mi voz de los riscos, combatían mi vida.

Se hizo al mar tu victoria, sobre palmas vencidas...

Fue paisaje en lo inmenso,
una imagen de mar casi riachuelo,
de río regresando,
de vida, de tan honda, atomizándose.
Y se dio cita eterna la emoción.

El mar, el verdadero mar,
casi ya mío... el mar, el mar extraño
en su propio recinto...
el mar
ya quiere ser el mar sobremarino...

El mar, tonada entretenida de mis islas,
por traerse una flor de la montaña,
se trajo mi canción en un descuido,
mi canción más sencilla,
la canción de mis sueños extendidos.

Sobre el mar, sobre el tiempo,
la tonada, la vela...
La cita eterna, amado,
más allá de los rostros de las islas que sueñan.

En el pecho del viento van diciendo los lirios,
que en el pecho del mar dos auroras se besan.

que buena eleccion free:cid5::brindis:

Crimilda 22-05-2009 14:18

Re: Rincón literario
 
Como poemas ponéis todos, pongo yo algo de teatro clasico (perdona la intromisión Slocum)

CRESPO: Entraos allá dentro.

Vanse ISABEL, INÉS y JUAN


Mil gracias, señor, os doy
por la merced, que me hicisteis
de excusarme una ocasión
de perderme.

LOPE: ¿Cómo habíais,
decid, de perderos vos?

CRESPO: Dando muerte a quien pensara
ni aun el agravio menor.

LOPE: ¿Sabes, ¡voto a Dios!, que es
capitán?

CRESPO: Sí, ¡voto a Dios!,
y aunque fuera él general,
en tocando a mi opinión
le matara.

LOPE: A quien tocara
ni aun al soldado menor
sólo un pelo de la ropa,
¡por vida del cielo!, yo
le ahorcara.

CRESPO: A quien se atreviera
a un átomo de mi honor,
¡por vida también del cielo!,
que también le ahorcara yo.

LOPE: ¿Sabéis que estáis olbigado
a sufrir, por ser quien sois,
estas cargas?

CRESPO: Con mi hacienda,
pero con mi fama no.
Al Rey la hacienda y la vida
se ha de dar; pero el honor
es patrimonio del alma,
y el alma sólo es de Dios.

LOPE: ¡Juro a Cristo!, que parece
que vais teniendo razón!

CRESPO: Sí, ¡juro a Cristo!, porque
siempre la he tenido yo.

LOPE: Yo vengo cansado, y esta
pierna, que el diablo me dio,
ha menester descansar.

CRESPO: Pues, ¿quién os dice que no?
Ahí me dio el diablo una cama,
y servirá para vos.

LOPE: ¿Y dióle hecha el diablo?

CRESPO: Sí.

LOPE: Pues a deshacerla voy,
que estoy, ¡voto a Dios!, cansado.

CRESPO: Pues descansad, ¡voto a Dios!

LOPE: (Testarudo es el villano; Aparte
también jura como yo.)

CRESPO: (Caprichoso es el don Lope Aparte
no haremos migas los dos.)


"El alcalde de Zalamea".- Pedro Calderón de la Barca.

:brindis:

slocum 22-05-2009 20:25

Re: Rincón literario
 
Cita:

Originalmente publicado por Crimilda (Mensaje 572305)
Como poemas ponéis todos, pongo yo algo de teatro clasico (perdona la intromisión Slocum)

....


"El alcalde de Zalamea".- Pedro Calderón de la Barca.

:brindis:

hay que poner de vez en cuando, nuestro teatro apareció tarde . . . pero cuando apareció . . . arrasó. saludos Crimi :brindis:

p.d. soy sobrino de pedro crespo, por privado envio autógrafos :cunao:

Crimilda 22-05-2009 23:32

Re: Rincón literario
 
Madrid es castillo famoso
se va de Madrid al cielo
pero en llegando el bochorno
cualquiera escapa pa´l hielo

Puesto que tiro pa´l Polo
y no vendré en unos días,
Slocum, te quedas solo
con todas las letanías

Sea Quevedo o Gracián,
o bién Miguel o el de Vega,
Slocum, eres guardián
no digo la que te espera.

:brindis::brindis:

Hasta la vista.

slocum 23-05-2009 11:04

Re: Rincón literario
 
Cita:

Originalmente publicado por Crimilda (Mensaje 572871)
Madrid es castillo famoso
se va de Madrid al cielo
pero en llegando el bochorno
cualquiera escapa pa´l hielo

Puesto que tiro pa´l Polo
y no vendré en unos días,
Slocum, te quedas solo
con todas las letanías

Sea Quevedo o Gracián,
o bién Miguel o el de Vega,
Slocum, eres guardián
no digo la que te espera.

:brindis::brindis:

Hasta la vista.

Crimilda, Voto a bríos,
que con esta espada de agudo filo
mientras esté en los fríos
yo cuidaré de su hilo
aunque me pase las noches en vilo.

Y con esta otra lira
le deseo lo mejor para su viaje,
las fotos de la gira
traiga en el equipaje,
ellas remediarán los días de estiaje.


hasta la vuelta.:brindis:

gracy 24-05-2009 12:40

Re: Rincón literario
 
Veo que gusta Mario Benedetti, me encanta .

"...El olvido es un gran simulacro..."

El final de este video tiene un recitado de Miguel Angel Solà, muy hermoso, hecho con toda la sensibilidad del mundo.

http://www.dailymotion.com/related/x...72656c61746564

la mar salada 24-05-2009 19:17

Re: Rincón literario
 
El cubano José Ángel Buesa escribió el Poema del renunciamiento

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste,
pasarás en silencio por mi amor y al pasar
fingiré una sonrisa como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente,
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar,
soñaré con tus labios desesperadamente,
soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio... como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.

Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
-- el tormento infinito que te debo ocultar --
te diré sonriente: "No es nada... ha sido el viento".
Me enjugaré la lágrima... ¡y jamás lo sabrás!

Chiqui 24-05-2009 22:05

Re: Rincón literario
 
Estados de ánimo

A veces me siento
como un águila en el aire.
-Pablo Milanés

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
---------------------------

Y los haikus de Benedetti hilvanador de poemas
Hay pocas cosas
tan ensordecedoras
como el silencio
21

Óyeme oye
muchacha transeúnte
bésame el alma
28

Cada trasplante
incorpora los flecos
del dueño antiguo
46

Pasan las nubes
y el cielo queda limpio
de toda culpa
57

Drama cromático
el verde es un color
que no madura
59

Cuando mis ojos
se cierran y se abren
todo ha cambiado

Fareraa 25-05-2009 02:08

Re: Rincón literario
 

me han venido estos versos a la memoria

Admiróse un portugués
de ver que en su tierna infancia
todos los niños en Francia
supiesen hablar francés.
"Arte diabólica es",
dijo torciendo el mostacho,
"que para hablar en gabacho,
un fidalgo en Portugal
llega a viejo y lo habla mal,
y aquí lo parla un muchacho."



- Nicolás Fernández de Moratín

slocum 25-05-2009 18:26

Re: Rincón literario
 
...
Allá, en el fondo de su alma, se creía nacido para el amor, y su pasión por la arqueología era un sentimiento de la clase de sucedáneos. Al ver en las novelas más acreditadas de Francia y de España que los personajes de mejor sociedad sentían sobre poco más o menos las mismas comezones de que él era víctima, ya no vaciló en pensar que lo que le había faltado había sido un escenario. Las muchachas de Vetusta eran incapaces de comprenderle, así como él se confesaba a solas que no se atrevería jamás a acercarse a una joven para decirle cosa mayor en materia de amores.
Tal vez las casadas, algunas por lo menos, podrían entenderle mejor. La primera vez que pensó esto tuvo remordimientos para una semana; pero volvió la idea a presentarse tentadora, y como en las novelas que saboreaba sucedía casi siempre que eran casadas las heroínas, pecadoras sí, pero al fin redimidas por el amor y la mucha fe, vino en averiguar y dar por evidente que se podía querer a una casada y hasta decírselo, si el amor se contenía en los límites del más acendrado idealismo. En efecto, don Saturno se enamoró de una señora casada; pero le sucedió con ella lo mismo que con las solteras; no se atrevió a decírselo. Con los ojos sí se lo daba a entender, y hasta con ciertas parábolas y alegorías que tomaba de la Biblia y otros libros orientales; pero la señora de sus amores no hacía caso de los ojos de don Saturno ni entendía las alegorías ni las parábolas; no hacía más que decir a espaldas de Bermúdez:
—No sé cómo ese don Saturno puede saber tanto: parece un mentecato.
Esta señora que llamaban en Vetusta la Regenta, porque su marido, ahora jubilado, había sido regente de la Audiencia, nunca supo la ardiente pasión del arqueólogo. Este joven sentimental y amante del saber se cansó de devorar en silencio aquel amor único y procuró ser veleidoso, aturdirse, y esto último poco trabajo le costaba, porque nunca se vio hombre más aturdido que él en cuanto una mujer quería marearle con una o dos miradas. Cuatro años hacía que no perdía baile, ni reunión de confianza, ni teatro, ni paseo, y todavía las damas, cada vez que le veían bailando un rigodón (no se atrevía con el wals ni con la polka) repetían:
—¡Pero este Bermúdez está desconocido!
¡Todos, todos empeñados en que era un cartujo! Esto le desesperaba. Cierto que jamás había probado las dulzuras groseras y materiales del amor carnal; pero eso ¿le constaba al público? Cierto que primero faltaba el sol que don Saturnino a misa de ocho; pero esta devoción, así como el comulgar dos veces al mes, en nada empecía (su estilo) a los títulos de hombre de mundo que él reclamaba. ¡Y si las gentes supieran! ¿Quién era un embozado que de noche, a la hora de las criadas, como dicen en Vetusta, salía muy recatadamente por la calle del Rosario, torcía entre las sombras por la de Quintana y de una en otra llegaba a los porches de la plaza del Pan y dejaba la Encimada aventurándose por la Colonia, solitaria a tales horas? Pues era don Saturnino Bermúdez, doctor en teología, en ambos derechos, civil y canónico, licenciado en filosofía y letras y bachiller en ciencias: el autor ni más ni menos, de Vetusta Romana, Vetusta Goda, Vetusta Feudal, Vetusta Cristiana y Vetusta Transformada, a tomo por Vetusta. Era él, que salía disfrazado de capa y sombrero flexible. No había miedo que en tal guisa le reconociera nadie. ¿Y a dónde iba? A luchar con la tentación al aire libre; a cansar la carne con paseos interminables; y un poco también a olfatear el vicio, el crimen pensaba él, crimen en que tenía seguridad de no caer, no tanto por esfuerzos de la virtud como por invencible pujanza del miedo que no le dejaba nunca dar el último y decisivo paso en la carrera del abismo. Al borde llegaba todas las noches, y solía ser una puerta desvencijada, sucia y negra en las sombras de algún callejón inmundo. Alguna vez desde el fondo del susodicho abismo le llamaba la tentación; entonces retrocedía el sabio más pronto, ganaba el terreno perdido, volvía a las calles anchas y respiraba con delicia el aire puro; puro como su cuerpo; y para llegar antes a las regiones del ideal que eran su propio ambiente, cantaba la Casta diva o el Spirto gentil o el Santo Fuerte, y pensaba en sus amores de niño o en alguna heroína de sus novelas.
¡Ah, cuánta felicidad había en estas victorias de la virtud! ¡Qué clara y evidente se le presentaba entonces la idea de una Providencia! ¡Algo así debía de ser el éxtasis de los místicos! Y don Saturno apretando el paso volvía a su casa ebrio de idealismo, mojando los embozos de la capa con las lágrimas que le hacía llorar aquel baño de idealidad, como él decía para sus adentros. Su enternecimiento era eminentemente piadoso, sobre todo en las noches de luna.
Encerrado en su casa, en su despacho, después de cenar, o bien escribía versos a la luz del petróleo o manejaba sus librotes; y por fin se acostaba, satisfecho de sí mismo, contento con la vida, feliz en este mundo calumniado donde, dígase lo que se quiera, aún hay hombres buenos, ánimos fuertes. Esta voluptuosidad ideal del bien obrar, mezclándose a la sensación agradable del calorcillo del suave y blando lecho, convertía poco a poco a don Saturno en otro hombre; y entonces era el imaginar aventuras románticas, de amores en París, que era el país de sus ensueños, en cuanto hombre de mundo. Solía volver a sus novelas de la hora de dormirse la imagen de la Regenta, y entablaba con ella, o con otras damas no menos guapas, diálogos muy sabrosos en que ponía el ingenio femenil en lucha con el serio y varonil ingenio suyo; y entre estos dimes y diretes en que todo era espiritualismo y, a lo sumo, vagas promesas de futuros favores, le iba entrando el sueño al arqueólogo, y la lógica se hacía disparatada, y hasta el sentido moral se pervertía y se desplomaba la fortaleza de aquel miedo que poco antes salvara al doctor en teología.
...

La Regenta. Leopoldo Alas -Clarín-

slocum 28-05-2009 22:42

Re: Rincón literario
 
bueno va, ya lo sé, ha sido fuerte lo de la regenta, a ver si esto ...



LA CONDENA

El que posee el oro añora el barro.
El dueño de la luz forja tinieblas.
El que adora a su dios teme a su dios.
El que no tiene dios tiembla en la noche.
Quien encontró el amor no lo buscaba.
Quien lo busca se encuentra con su sombra.
Quien trazó laberintos pide una rosa blanca.
El dueño de la rosa sueña con laberintos.
Aquel que halló el lugar piensa en marcharse.
El que no lo halló nunca
es un desdichado.
Aquel que cifró el mundo con palabras
desprecia las palabras.
Quien busca las palabras lo cifren
halla sólo palabras. Nunca la posesión está cumplida.
Errático el deseo, el pensamiento.
Todo lo que se tiene es una niebla
y las vidas ajenas son la vida. Nuestros tesoros son tesoros falsos.
Y somos los ladrones de tesoros.


Felipe Benítez Reyes

slocum 30-05-2009 20:11

Re: Rincón literario
 
Si…

Si puedes mantener la cabeza sobre los hombros
cuando otros la pierden y te cargan su culpa,
Si confías en ti mismo aún cuando todos de ti dudan,
pero aún así tomas en cuenta sus dudas;
Si puedes esperar sin que te canse la espera,
o soportar calumnias sin pagar con la misma moneda,
o ser odiado sin dar cabida al odio,
y ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad:
Si puedes soñar y no hacer de tus sueños tu guía;
Si puedes pensar sin hacer de tus pensamientos tu meta;
Si Triunfo y Derrota se cruzan en tu camino
y tratas de igual manera a ambos impostores,
Si puedes tolerar que los bribones,
tergiversen la verdad que has expresado
y que sea trampa de necios en boca de malvados,
o ver en ruinas la obra de tu vida,
y agacharte a forjarla con útiles mellados:
Si puedes hacer un montón con todas tus victorias
Si puedes arrojarlas al capricho del azar,
y perder, y remontarte de nuevo a tus comienzos
sin que salga de tus labios una queja;
Si logras que tus nervios y el corazón sean tu fiel compañero
y resistir aunque tus fuerzas se vean menguadas
con la única ayuda de la voluntad que dice: “¡Adelante!”
Si ante la multitud das a la virtud abrigo,
Si aún marchando con reyes guardas tu sencillez,
Si no pueden herirte ni amigos ni enemigos,
Si todos te reclaman y ninguno te precisa;
Si puedes rellenar un implacable minuto
con sesenta segundos de combate bravío,
tuya es la Tierra y sus codiciados frutos,
Y, lo que es más, ¡serás un Hombre, hijo mío!

Joseph Rudyard Kipling. Premio Nobel de Literatura 1907 . . . y más cosas.


este poema lo recitó anoche una profesora, despacio, en silencio, fue en la cena de graduación de mi hijo, y se lo dedicó a todos ellos, que dejan el instituto . . . no saben lo que les espera ahora :santo:.

slocum 31-05-2009 21:02

Re: Rincón literario
 
para el rincón literario, postal desde el polo.


Fareraa 01-06-2009 17:10

Re: Rincón literario
 
Cita:

Originalmente publicado por la mar salada (Mensaje 573802)
El cubano José Ángel Buesa escribió el Poema del renunciamiento

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste,
pasarás en silencio por mi amor y al pasar
fingiré una sonrisa como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente,
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar,
soñaré con tus labios desesperadamente,
soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio... como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.

Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
-- el tormento infinito que te debo ocultar --
te diré sonriente: "No es nada... ha sido el viento".
Me enjugaré la lágrima... ¡y jamás lo sabrás!

Tremendo poema, tiene mucha fuerza, casi como que siento la angustia que describe, menos mal que esos sentimientos gracias a dios se dicen en un momento de perdida pero no suelen perdurar

slocum 01-06-2009 20:15

Re: Rincón literario
 
me basta así

Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir: con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro:
pongo tanta atención cuando te beso—;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico,
pero quiero aclarar que
si yo fuese Dios,
haría lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia luz,
y corras la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo, mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo constelaciones: existes.
Creo en ti. Eres. Me basta).

Ángel González

Carabillo 04-06-2009 17:40

Re: Rincón literario
 
Hola a todos :brindis:
Mi amigo Marino, nació rodeado de mar en la Isla de Arosa y le gusta narrar, e aqui algunos de sus escritos (verídicos).








http://www.comoimagen.com/cliente/wp...38cd57c075.png

Publicado por Marino
el Enero 15, 2008
A los dos viejos marineros, aburridos aquella tarde y sin dinero, se les ocurrió algo realmente sorprendente. La escuadra inglesa de guerra llevaba varios meses en lo más profundo de la ría de Arosa y daba la impresión de no moverse de allí en vaya usted a saber cuantos años.


Le dice uno al otro: ¿ei, Jose, por qué non collemos a dorna e lles vendemos aos ingleses esas ducias de ostras que temos na casa? Al tal José, primero muy sorprendido, se le iluminaron después sus ojillos comidos por la salitre y le contestó que le parecía muy buena idea. José, el Tordillo, y Juan, el Paloma, se subieron enseguida, a una de sus dornas e hicieron rumbo al “Cabo,” donde se encontraba el mas cercano de los monstruos ingleses.
Al llegar a un costado, llamaron la atención de dos marineros que hablaban a proa, a muchos metros sobre el Tordillo y el Paloma.
Estos se desgañitaban tratando de llamar su atención. Por fin lo consiguieron, le señalaron las ostras y los ingleses terminaron echándoles un caldero atado con un cabo. Poco más tarde, las ostras viajaban hacia los reinos flotantes ingleses. José y Juan vieron a la pareja como desaparecían de la borda.
Lo que a continuación siguió fue fruto del innoble procedimiento inglés en el trato con la confiada marinería del resto del mundo, o así lo pensaron los viejos: al unísono, todos los barcos empezaron a soltar humo por sus chimeneas, recoger las cadenas de sus rezones y virar hacia la boca de la ría.
Los atribulados Tordillo y Paloma salieron a todo remo, separándose del costado del monstruo, mientras Juan le decía al Tordillo:
¡Ei, compañeiro, e estes cabróns de ingleses non se van por non pajar as ostras!


http://www.comoimagen.com/cliente/wp...530b1f2596.png

Publicado por Marino
el Enero 15, 2008
Nada resulta más misterioso y emocionante que algo encontrado en el mar. Si esto resulta ser en una tarde en la que tres niños tripulamos una pequeña chalana construida con bidón de hierro y nuestra joven inventiva y que lo encontrado era el equivalente ingles de uno de nuestros TBOS, aunque con tapas, que lo protegieron de la inevitable mojadura ya no me quedó duda, años más tarde, que la cultura llegó por el mar.


Aquel tesoro me hubiera gustado no tener que compartirlo. Yo no sabía ingles, desde luego, pero misterio sobre misterio, si está mojada no existe la lengua muerta y el verdadero disfrute exige la soledad. Hoy gozo, todavía, la magia de las viñetas mojadas sesenta años después.


http://www.comoimagen.com/cliente/wp...140069bac5.png

Publicado por Marino
el Enero 15, 2008
Todos nacemos del mar. Pero yo más: soy isleño. Cuando tenia 4 ó 5 años, el mar se adueñaba de mis noches, supongo que de las de todos los niños de la Isla y se hacia presencia en el tacto frio y en el golpe de sonido sordo contra las rocas del acantilado, que empezaban nada mas salir del portalón de la finca. Por fin, sobre las seis de la mañana venia la calma: la última dorna de la playa descendía rodando sobre los rolos de madera; el sonido recordaba el de una ametralladora. Yo, por fin, me arrebujaba entre las ropas de la cama y dormía mi mejor sueño. El mar me entregaba una de sus muchas dádivas.

slocum 04-06-2009 21:36

Re: Rincón literario
 
Blues de
la monja y el ingeniero de caminos

Incluso en las circunstancias mas adversas, le cabe al ser humano la posibilidad de darle a su vida un giro brillante e inesperado que mejore la apariencia de las cosas. Un tipo me contó de madrugada que su mujer llevaba años engañándole con un amigo común. Al principio trató de remediarlo y se sinceró con ella. Le dio la opción de olvidar el asunto, romper unas cuantas cartas, devolver por correo las llaves de un apartamento y regresar sin represalias al redil. Fue inútil. Ella se mantuvo en sus trece. Entonces el marido optó por darle un giro surrealista a la fatalidad. Una noche se hizo el encontradizo con el amante de su esposa y sin mostrar el más mínimo rencor, le dijo: "¿Sabes que mi mujer te pone los cuernos conmigo?".

De lo que se trata es de relativizar los fracasos y de aceptar que las cosas nos ocurren sobrevenidas por el peso muerto de la fatalidad. Nos irá mejor si le aplicamos al análisis de nuestras vidas los criterios aplastantes, mecánicos y racionalistas con los que los matemáticos resuelven en la pizarra, como una pagoda de tiza, sus castillos algebraicos. De niños creíamos que la vocación religiosa era algo que nos inculcaba Dios y que poseídos por el ensalmo de aquella apuesta divina, estábamos llamados al obispado, al cardenalato, y quien sabe si al solio pontificio. Nos dijeron entonces que la santidad era una cosa que te daba de niño, como las paperas, y podía marcarte de por vida. ¡Pamplinas!
Al relativizar tu pasado recuerdas el caso de aquellas dos hermanas cuyos caminos se separaron para dar en paraderos tan distintos. En M., que era la fecha de las dos, se fijó Dios y le arrastró a la atmósfera ensimismada del noviciado. En cambio, en su hermana E., que era tan guapa, se fijó un ingeniero de caminos. Me dijo de madrugada mi amigo el ex boxeador: "Muchacho, de niño acaricié el sueño del sacerdocio. Luego eché metro y medio de espaldas y me engordaron tanto las manos que tuve que hacerle bolsillos nuevos a la ropa. Acabé partiéndome la cara encima de un ring. El destino es raras veces correlativo con los sueños. De haberme dejado llevar por mi equivocada vocación sacerdotal, con mi cuerpo sólo podría haberme colocado de capellán en la Mafia siciliana". Eso dijo mi viejo amigo y creo que no le faltaba razón. Su vida fue un derroche de mala suerte. A veces incluso su perro fingía no conocerle. Cayó en bancarrota, y en lo mas bajo de su caída, maldita sea, a mi viejo y querido amigo ya sólo le quedaban de su propiedad las jodidas pupilas azules escondidas bajo las plantas de los pies. Hay tipos que es como si hubiesen nacido con la cara dentro del culo. Pero sobreviven porque saben que en el fondo, a menudo la vida consiste en acertar con los errores...

JOSÉ LUIS ALVITE


p.d. kung fu . . . ha muerto.

slocum 05-06-2009 23:56

Re: Rincón literario
 
El pueblo en la cara

Cuando yo salí del pueblo, hace la friolera de cuarenta y ocho años, me topé con el Aniano, el Cosario, bajo el chopo del Elicio, frente al palomar de la tía Zenona, ya en el camino de Pozal de la Culebra. Y el Aniano se vino a mí y me dijo: «¿Dónde va el Estudiante?». Y yo le dije: «¡Qué sé yo! Lejos». «¿Por tiempo?» dijo él. Y yo le dije: «Ni lo sé». Y él me dijo con su servicial docilidad: «Voy a la capital. ¿Te se ofrece algo?». Y yo le dije: «Nada, gracias Aniano».
Ya en el año cinco, al marchar a la ciudad para lo del bachillerato, me avergonzaba ser de pueblo y que los profesores me preguntasen (sin indagar antes si yo era de pueblo o de ciudad): «Isidoro, ¿de qué pueblo eres tú?». Y también me mortificaba que los externos se dieran de codo y cuchichearan entre sí: «¿Te has fijado qué cara de pueblo tiene el Isidoro?» o, simplemente, que prescindieran de mí cuando echaban a pies para disputar una partida de zancos o de pelota china y dijeran despectivamente: «Ése no; ese es de pueblo». Y yo ponía buen cuidado por entonces en evitar decir: «Allá en mi pueblo»...
«Eldía que regrese a mi pueblo», pero, a pesar de ello, el Topo, el profesor de Aritmética y Geometría, me dijo una tarde en que yo no acertaba a demostrar que los ángulos de un triángulo valieran dos rectos: «Siéntate, llevas el pueblo escrito en la cara». Y, a partir de entonces, el hecho de ser de pueblo se me hacía una desgracia y yo no podía explicar cómo se cazan gorriones con cepos o colorines con liga, ni que los espárragos, junto al arroyo, brotaran más recio echándoles porquería de caballo, porque mis compañeros me menospreciaban y se reían de mí. Y toda mi ilusión, por aquel tiempo, estribaba en confundirme con los muchachos de ciudad y carecer de un pueblo que parecía que le marcaba a uno, como a las reses, hasta la muerte. Y cada vez que en vacaciones visitaba el pueblo, me ilusionaba que mis viejos amigos, que seguían matando tordas con el tirachinas y cazando ranas en la charca con un alfiler y un trapo rojo, dijeran con desprecio: «Mira el Isi; va cogiendo andares de señoritingo». Así, en cuanto pude, me largué de allí, a Bilbao, donde decían que embarcaban mozos gratis para el Canal de Panamá y que luego le descontaban a uno el pasaje de la soldada. Pero aquello no me gustó, porque ya por entonces padecía yo del espinazo y me doblaba mal y se me antojaba que no estaba hecho para trabajos tan rudos y, así de que llegué, me puse primero de guardagujas y después de portero en la Escuela Normal y más tarde empecé a trabajar las radios Philips que dejaban una punta de pesos sin ensuciarse uno las manos. Pero lo curioso es que allá no me mortificaba tener un pueblo y hasta deseaba que cualquiera me preguntase algo para decirle: «Allá, en mi pueblo, el cerdo lo matan así, o asao». O bien: «Allá, en mi pueblo, los hombres visten traje de pana rayada y las mujeres sayas negras, largas hasta los pies». O bien: «Allá, en mi pueblo, la tierra y el agua son tan calcáreas que los pollos se asfixian dentro del huevo sin llegar a romper el cascarón».
O bien: «Allá, en mi pueblo, si el enjambre se larga, basta arrimarle una escriña agujereada con una rama de carrasco para reintegrarle a la colmena». Y empecé a darme cuenta, entonces, de que ser de pueblo era un don de Dios y que ser de ciudad era un poco como ser inclusero y que los tesos y el nido de la cigüeña y los chopos y el riachuelo y el soto eran siempre los mismos, mientras las pilas de ladrillo y los bloques de cemento y las montañas de piedra de la ciudad cambiaban cada día y con los años no restaba allí un solo testigo del nacimiento de uno, porque mientras el pueblo permanecía, la ciudad se desintegraba por aquello del progreso y las perspectivas de futuro.

Viejas historias de Castilla La Vieja. Miguel Delibes.

más o menos.

Fareraa 06-06-2009 02:50

Re: Rincón literario
 
Cita:

Originalmente publicado por slocum (Mensaje 574801)
...
Allá, en el fondo de su alma, se creía nacido para el amor, y su pasión por la arqueología era un sentimiento de la clase de sucedáneos. Al ver en las novelas más acreditadas de Francia y de España que los personajes de mejor sociedad sentían sobre poco más o menos las mismas comezones de que él era víctima, ya no vaciló en pensar que lo que le había faltado había sido un escenario. Las muchachas de Vetusta eran incapaces de comprenderle, así como él se confesaba a solas que no se atrevería jamás a acercarse a una joven para decirle cosa mayor en materia de amores.
Tal vez las casadas, algunas por lo menos, podrían entenderle mejor. La primera vez que pensó esto tuvo remordimientos para una semana; pero volvió la idea a presentarse tentadora, y como en las novelas que saboreaba sucedía casi siempre que eran casadas las heroínas, pecadoras sí, pero al fin redimidas por el amor y la mucha fe, vino en averiguar y dar por evidente que se podía querer a una casada y hasta decírselo, si el amor se contenía en los límites del más acendrado idealismo. En efecto, don Saturno se enamoró de una señora casada; pero le sucedió con ella lo mismo que con las solteras; no se atrevió a decírselo. Con los ojos sí se lo daba a entender, y hasta con ciertas parábolas y alegorías que tomaba de la Biblia y otros libros orientales; pero la señora de sus amores no hacía caso de los ojos de don Saturno ni entendía las alegorías ni las parábolas; no hacía más que decir a espaldas de Bermúdez:
—No sé cómo ese don Saturno puede saber tanto: parece un mentecato.
Esta señora que llamaban en Vetusta la Regenta, porque su marido, ahora jubilado, había sido regente de la Audiencia, nunca supo la ardiente pasión del arqueólogo. Este joven sentimental y amante del saber se cansó de devorar en silencio aquel amor único y procuró ser veleidoso, aturdirse, y esto último poco trabajo le costaba, porque nunca se vio hombre más aturdido que él en cuanto una mujer quería marearle con una o dos miradas. Cuatro años hacía que no perdía baile, ni reunión de confianza, ni teatro, ni paseo, y todavía las damas, cada vez que le veían bailando un rigodón (no se atrevía con el wals ni con la polka) repetían:
—¡Pero este Bermúdez está desconocido!
¡Todos, todos empeñados en que era un cartujo! Esto le desesperaba. Cierto que jamás había probado las dulzuras groseras y materiales del amor carnal; pero eso ¿le constaba al público? Cierto que primero faltaba el sol que don Saturnino a misa de ocho; pero esta devoción, así como el comulgar dos veces al mes, en nada empecía (su estilo) a los títulos de hombre de mundo que él reclamaba. ¡Y si las gentes supieran! ¿Quién era un embozado que de noche, a la hora de las criadas, como dicen en Vetusta, salía muy recatadamente por la calle del Rosario, torcía entre las sombras por la de Quintana y de una en otra llegaba a los porches de la plaza del Pan y dejaba la Encimada aventurándose por la Colonia, solitaria a tales horas? Pues era don Saturnino Bermúdez, doctor en teología, en ambos derechos, civil y canónico, licenciado en filosofía y letras y bachiller en ciencias: el autor ni más ni menos, de Vetusta Romana, Vetusta Goda, Vetusta Feudal, Vetusta Cristiana y Vetusta Transformada, a tomo por Vetusta. Era él, que salía disfrazado de capa y sombrero flexible. No había miedo que en tal guisa le reconociera nadie. ¿Y a dónde iba? A luchar con la tentación al aire libre; a cansar la carne con paseos interminables; y un poco también a olfatear el vicio, el crimen pensaba él, crimen en que tenía seguridad de no caer, no tanto por esfuerzos de la virtud como por invencible pujanza del miedo que no le dejaba nunca dar el último y decisivo paso en la carrera del abismo. Al borde llegaba todas las noches, y solía ser una puerta desvencijada, sucia y negra en las sombras de algún callejón inmundo. Alguna vez desde el fondo del susodicho abismo le llamaba la tentación; entonces retrocedía el sabio más pronto, ganaba el terreno perdido, volvía a las calles anchas y respiraba con delicia el aire puro; puro como su cuerpo; y para llegar antes a las regiones del ideal que eran su propio ambiente, cantaba la Casta diva o el Spirto gentil o el Santo Fuerte, y pensaba en sus amores de niño o en alguna heroína de sus novelas.
¡Ah, cuánta felicidad había en estas victorias de la virtud! ¡Qué clara y evidente se le presentaba entonces la idea de una Providencia! ¡Algo así debía de ser el éxtasis de los místicos! Y don Saturno apretando el paso volvía a su casa ebrio de idealismo, mojando los embozos de la capa con las lágrimas que le hacía llorar aquel baño de idealidad, como él decía para sus adentros. Su enternecimiento era eminentemente piadoso, sobre todo en las noches de luna.
Encerrado en su casa, en su despacho, después de cenar, o bien escribía versos a la luz del petróleo o manejaba sus librotes; y por fin se acostaba, satisfecho de sí mismo, contento con la vida, feliz en este mundo calumniado donde, dígase lo que se quiera, aún hay hombres buenos, ánimos fuertes. Esta voluptuosidad ideal del bien obrar, mezclándose a la sensación agradable del calorcillo del suave y blando lecho, convertía poco a poco a don Saturno en otro hombre; y entonces era el imaginar aventuras románticas, de amores en París, que era el país de sus ensueños, en cuanto hombre de mundo. Solía volver a sus novelas de la hora de dormirse la imagen de la Regenta, y entablaba con ella, o con otras damas no menos guapas, diálogos muy sabrosos en que ponía el ingenio femenil en lucha con el serio y varonil ingenio suyo; y entre estos dimes y diretes en que todo era espiritualismo y, a lo sumo, vagas promesas de futuros favores, le iba entrando el sueño al arqueólogo, y la lógica se hacía disparatada, y hasta el sentido moral se pervertía y se desplomaba la fortaleza de aquel miedo que poco antes salvara al doctor en teología.
...

La Regenta. Leopoldo Alas -Clarín-

Una joya de libro y de adaptacion al cine

gracy 07-06-2009 12:46

Re: Rincón literario
 
Desiderata

Anda placidamente entre el ruido y la prisa,
y recuerda la paz que puede haber en el silencio.



Tanto como sea posible, sin rendirte,
cultiva la armonía con todos los seres.
Habla de tu verdad tranquilo y claramente;
y escucha a los demás,
aun al torpe y al ignorante
porque ellos también tienen su historia.
Evita a las personas agresivas y escandalosas
ellas son una molestia para el espíritu.



No te compares con otros, si lo haces
te convertirás en un vanidoso o en un amargado,
porque siempre existirá alguien mejor
y alguien peor que tu.
Disfruta de tus éxitos así como de tus planes.
Mantente interesado en tu carrera, aunque sea humilde
tu carrera es una posesión real en estos tiempos cambiantes.



Se cauteloso en los negocios
porque el mundo está lleno de trampas,
pero no dejes que esto te ciegue a la virtud que existe,
porque hay personas que luchan por altos ideales
y en todas partes la vida esta llena de heroísmo.
Sé tu mismo. Especialmente no finjas afecto.
Tampoco seas cínico sobre el amor,
porque entre los rostros de la aridez y el desencanto
el amor es perenne como la hierba.



Toma agradablemente el consejo de los años,
renunciando sin amarguras a las cosas de la juventud.
Cultiva fuerza de espíritu
para protegerte de las desgracias repentinas
pero no te angusties con pensamientos negativos
porque muchos miedos nacen del cansancio y la soledad.



Además de practicar una disciplina saludable,
también se benévolo contigo mismo.
Tú eres un hijo del universo
como lo son los árboles y las estrellas;
tienes el derecho de estar aquí.
Y aunque a tu entendimiento este claro o no
nunca dudes que el universo se desarrolla como debe.



Por lo tanto mantente en paz con Dios,
cualquiera que sea la forma en que lo concibas.
Y cualquiera que sean tus obras y aspiraciones
en la ruidosa confusión de la vida
guarda paz en tu alma.
Con toda su maldad, dificultad y sueños rotos
el mundo es aun hermoso.
Sé alegre. Esfuerzate por ser feliz.


Max Ehrmann

En general, ya que no existe evidencia contundente, las discusiones se hallan en torno de tres probables orígenes:
Encontrado en la vieja iglesia de Saint Paul, Baltimore. Fechado en 1692.
El oficial y reconocido: Escrito por Max Ehrmann en 1927 y hecho el depósito de propiedad intelectual en 1948 por su viuda.
Escrito en latín en la pared de piedra de la torre de la campana de la iglesia de St. Paul. La contribución de Ehrmann fue la de traducir al inglés y publicar el material. Su esposa depositó legalmente la obra para ganar control económico sobre su distribución.
Una corte que llevó el caso del copyright apeló al dominio público del poema, pero otras cortes, recientemente, han dictaminado que el copyright pertenece a los herederos de Ehrmann


Fareraa 08-06-2009 22:07

Re: Rincón literario
 


Una mañana, el marido vuelve a su cabaña después de varias horas de pesca y decide dormir una siesta.
Aunque no conoce bien el lago, la mujer decide salir en la lancha.
Se mete lago adentro, ancla y lee un libro.
Se acerca un guardián en su lancha, se aproxima a la mujer y le dice:
- Buen día, señora. ¿Qué está haciendo?
- Leyendo un libro -responde ella.. (Piensa:¿No es obvio?)
- Está en zona restringida para pescar -le informa él.
- Disculpe, oficial, pero no estoy pescando, estoy leyendo.
- Sí, pero tiene todo el equipo. Por lo que veo, podría empezar en cualquier momento, tendré que llevarla y detenerla.
- Si hace eso, le tendré que acusar de abuso sexual -dice la mujer...
- ¡¡¡Pero ni siquiera la toqué!!! -dice el guarda.
- Es cierto, pero tiene todo el equipo. Por lo que veo, podría empezar en cualquier momento.
- Disculpe, que tenga un buen día, señora.
Y se fue...

MORALEJA:
Nunca discutas con una mujer que lee. Sabe pensar.





hallston 09-06-2009 11:28

Re: Rincón literario
 
fareraa, me gustò mucho tu cuento.
Saludos.
:brindis:

slocum 10-06-2009 01:34

Re: Rincón literario
 
. . .
El entendimiento tiene su principio, aumento, estado y declinación, como el hombre y los demás animales y plantas. Él comienza en el adolescencia, tiene su aumento en la juventud, el estado en la edad de consistencia y comienza a declinar en la vejez. Por tanto, el que quisiere saber cuándo su entendimiento tiene todas las fuerzas que puede alcanzar, sepa que es desde treinta y tres años hasta cincuenta, poco más o menos. En el cual tiempo se han de creer los graves autores si en el discurso de su vida tuvieron contrarias sentencias. Y el que quiere escrebir libros halo de hacer en esta edad, y no antes ni después, si no se quiere retractar ni mudar la sentencia.
Pero las edades de los hombres no en todos tienen la mesma cuenta y razón. Porque a unos se les acaba la puericia a doce años, a otros a catorce, a otros a dieciséis y a otros a dieciocho. Estos tienen las edades muy largas, porque llega su juventud a poco menos de cuarenta años, la consistencia a sesenta, y tienen de vejez otros veinte años, con los cuales se hacen ochenta de vida, que es el término de los muy potentados. Los primeros, a quienes se les acaba la puericia a doce años, son de muy corta vida; comienzan luego a raciocinar, y nacerles la barba y dúrales muy poco el ingenio, y a treinta y cinco años comienzan a caducar, y a cuarenta y ocho se les acaba la vida.
De todas las condiciones que he dicho, ninguna deja de ser muy necesaria, útil y provechosa para que el muchacho venga a saber. Pero tener buena y correspondiente naturaleza a la ciencia que quiere estudiar es lo que más hace al caso, porque, con ella, vemos que muchos hombres comenzaron a estudiar pasada la juventud, y oyeron de ruines maestros, con mal orden y en sus tierras, y en poco tiempo salieron muy grandes letrados; y si falta el ingenio, dice Hipócrates que todo lo demás son diligencias perdidas.
Pero quien mejor lo encareció fue el buen Marco Cicerón, el cual, con dolor de ver a su hijo tan necio y que ninguna cosa aprovecharon los medios que para hacerle sabio buscó, dijo de esta manera: nam quid est alliud gigantum more bellare cum diis, nisi naturae repugnare? Como si dijera: «¿qué cosa hay más parecida a la batalla que los gigantes traían con los dioses que ponerse el hombre a estudiar faltándole el ingenio?». Porque de la manera que los gigantes nunca vencían a los dioses, antes eran siempre de ellos vencidos, así cualquiera estudiante que procurare vencer a su mala naturaleza quedará de ella vencido. Y, por tanto, nos aconseja el mesmo Cicerón que no forcejemos contra naturaleza, ni procuremos ser oradores si ella no lo consiente, porque trabajaremos en vano.
. . .

Examen de ingenios para las ciencias -Juan Huarte de San Juan-


:cunao:¿ezamen pa lo cualo?:cunao:

Fareraa 12-06-2009 01:00

Re: Rincón literario
 
Poema Un Sueño de William Blake




Cierta vez un sueño tejió una sombra
sobre mi cama que un ángel protegía:
era una hormiga que se había perdido
por la hierba donde yo creía que estaba.
Confundida, perpleja y desesperada,
oscura, cercada por tinieblas, exhausta,
tropezaba entre la extendida maraña,
toda desconsolada, y le escuché decir:
“¡Oh, hijos míos! ¿Acaso lloran?
¿Oirán cómo suspira su padre?
¿Acaso rondan por ahí para buscarme?
¿Acaso regresan y sollozan por mí?”
Compadecido, solté una lágrima;
pero cerca vi una luciérnaga,
que respondió: “¿Qué quejido humano
convoca al guardián de la noche?
Me corresponde iluminar la arboleda
mientras el escarabajo hace su ronda:
sigue ahora el zumbido del escarabajo;
pequeña vagabunda, vuelve pronto a casa.”

Fareraa 12-06-2009 01:15

Re: Rincón literario
 
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Es que cuando te has ido y parece que quedara triste, queda mi espíritu alto: tú lo conseguiste

...............y huelo a ti, la sonrisa sigue viviendo en mis labios de manera que muy pocas cosas podrían apartarla, .y si se esconde, basta un trazo tuyo en mi memoria, una frase, un tono, para que vuelva con vuelo alegre y melodioso.

Consigues que sea yo, que es mas importante que el instante esperado en milenios con impaciencia

Pudiera ser aquella que forjara su hierro y al final, su forja, su fruto, es ella misma en materia pura
Tú forjas tu hierro, yo el mío, es lo que nos une, la forja, la lucha, nuestra lucha a muerte con la vida

http://2.bp.blogspot.com/_t-ZK2gjmJX...r+pensando.jpg



slocum 13-06-2009 00:14

Re: Rincón literario
 
... ... ...

Es privilegio de galera, que en haciendo un poco de marea, o en andando la mar alta, o en arreciándose la tormenta, o en engolfándose la galera, se te desmaya el corazón, desvanece la cabeza, se te revuelve el estómago, se te quita la vista, comiences a dar arcadas, y a revisar lo que has comido, y aun echarte por aquel suelo, no esperes que los que te están mirando te tendrán la cabeza, sino que todos muy muertos de risa te dirán, que no es nada, sino que te prueba la mar, estando tú para espirar, y aun para desesperar.
Es privilegio de galera, que si algún pasajero quisiere salir alguna vez a tierra, por ocasión de recrearse un poco, o a coger un cántaro de agua, o a buscar, o a comprar algún refresco, o a hacer con otros algún salto, ha de pedir, como Fraile, licencia al Capitán, ha de rogar al Comitre, que mande armar el esquife, ha de halagar a los proeles, que le lleven, hales de prometer algo, porque a la vuelta le aguarden ha de dar dineros, a quien le saque acuestas, porque no se moje: y si por malos de sus pecados, no acude presto a se embarcar, cuando tocan a recoger, haráse la galera a la vela, y quedarse ha él en tierra colgado del algalla.
Es privilegio de galera, que todo pasajero, que quisiere purgar el vientre, y hacer algo de su persona, esle forzoso de ir a las letrinas de proa, y arrimarse a una ballestera: y lo que sin vergüenza no se puede decir, ni mucho menos hacer, tan públicamente le han de ver todos asentado en la necesaria, como le vieron comer a la mesa.
Es privilegio de galera, que nadie ose pedir allí para beber taza de plata, o vidrio de Venecia, ni bernegal de Cadahalso, ni jarra de Barcelona, ni porcelana de Portugal, ni nuez de India, ni corcho de alcornoque. Y en caso que el pasajero no metió en la galera taza, ni jarra para beber, dispensará con él el Capitán, que en la escudilla de palo que come el remero la cocina, le den a él a beber un poco de agua.
Es privilegio de galera, que ni el Capitán ni el Comitre, ni el Patrón, ni el Piloto, ni el remero, ni pasajero, puedan tener, ni guardar, ni esconder alguna mujer suya, ni alguna casada, ni soltera, sino que la tal, de todos los de la galera ha de ser vista, y conocida, y aun de más de dos servida: y como las que allí se atreven ir son más amigas de caridad, que de castidad, a las veces acontece, que habiéndola traído algún mezquino a su costa, ella hace placer a muchos de la galera.
Es privilegio de galera, que libremente pueden andar en ella Frailes de la Orden de San Benito, San Basilio, San Agustín, San Francisco, Santo Domingo, San Jerónimo, Carmelitas, Trinitarios, y Mercenarios. Y porque los tales Religiosos puedan andar por toda la galera, dicen los Comitres, que ellos han sacado una Bula, para que no traigan hábitos, ni cogullas, ni coronas, ni cintas, ni escapularios, y que en lugar de los Breviarios les pongan en las manos unos remos, con que aprendan a remar, y olviden el rezar.
Es privilegio de galera, que los ordinarios vecinos, y cofrades de ella, sean testimonieros, falsarios, fementidos, corsarios, ladrones, traidores, azotados, acuchilladizos, salteadores, adúlteros, homicianos, y blasfemos: por manera, que al que preguntare, qué cosa es galera, le podremos responder, que es una cárcel de traviesos, y un verdugo de pasajeros.

.. .. ..
Arte del Marear y de los inventores de ella: con muchos avisos para los que navegan en ellas. - Antonio de Guevara -


se veia venir, de aquellos polvos estos lodos :p

slocum 15-06-2009 23:25

Re: Rincón literario
 
LA LUNA
La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir. Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.

Jaime Sabines.

iba a tomarme mi dosis pero . . . no está, me dice el zaragozano que todavía no ha salido, ah bueno. buenas lunas . . . digo noches.

gracy 16-06-2009 09:32

Re: Rincón literario
 
Pondrè uno de los versos del Tao Te King, es el tipo de literatura que màs me atrae.

2. Cualidades

Cuando se reconoce la Belleza en el Mundo
Se aprende lo que es la Fealdad;
Cuando se reconoce la Bondad en el Mundo
Se aprende lo que es la Maldad.

De este modo:
Vida y muerte son abstracciones del crecimiento;
Dificultad y facilidad son abstracciones del progreso;
Cerca y lejos son abstracciones de la posición;
Fuerza y debilidad son abstracciones del control;
Música y habla son abstracciones de la armonía;
Antes y después son abstracciones de la secuencia.

El sabio controla sin autoridad,
Y enseña sin palabras;
Él deja que todas las cosas asciendan y caigan,
Nutre, pero no interfiere,
Dá sin pedirle,
Y está satisfecho

Thomas_Keefer 16-06-2009 09:58

Re: Rincón literario
 
...La Conquista de la Inocencia....el maravilloso Jesús Lizano....



...y es que, como dijo el otro (Leopoldo Mª Panero)...en la infancia vivimos y después sobrevivimos....
:brindis:


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