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Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Sería interesante que comentes un poco como fué éso de el "verosla" (y nunca mejor traído) con la baliza apagada.. Buahhh... Os la encontrasteis de proa? Lo imaginabais o casi ni la veis.
Y ya puestos quién gobernaba a la caña. Venga, desembuchar! Por otra parte me ha parecido leer algo así como; " La cosa no empezó bien porque no arrancaba el motor. A veces el capitán tiene que tragarse la negrura, disimular, y hacer acopio de sangre fría. Aquella madrugada sólo de pensar que tuviéramos que quedarnos en Boulogne-sur-Mer algún día más por llevar el fueraborda a un taller me ponía al borde de la angina. Con grandes dudas de conciencia de si hacer como si nada o mandar a revisarlo opté por lo primero, pero dudas ¡vaya si las tuve!, temeroso de lo que sería de nosotros si nos fallaba el motor en la larga travesía que planeábamos" Dice lo que reza... Acaso no conocéis esa frase traída por un experimentado navegante de por acá y estos mares que empieza con " Con cui.... ........ " Hmnnnn... Valga por esta vez pero luego no digáis a los más jóvenes que se porten bien.:D. La verdad es que a quien hace por hacer todo bien le suele sonreír la suerte. Ya he comentado alguna vez que en algunos otros idiomas como el euskera, suerte no refiere al azar, sino s lo que cada quien crea, provoca ó genera. (Sorgiñe, traducido como bruja, refiere a quien es capaz de generar lo que desea. Vida, Situaciones, Milagros o asuntos, según desde cual todo paradigma siempre limitante, inentendible. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Pues tienes razón. Y eso que lo busqué porque me extrañaba que combinaras el singular con el plural...
Que burro soy! Gracias Álvaro. P.D. Estoy ansioso por ver que le contestas a Itxasfree... |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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Respecto a la baliza apagada, fue por un cúmulo de circunstancias, pero principalmente porque la ruta automática del Navionics apura demasiado. Ya nos había jugado malas pasadas con el calado y comprobé que no aplica un margen de seguridad al calado que has atribuido a tu barco. Yo inicialmente le puse 1,50 metros (el calado real es 1,40) y me hizo pasar por zonas con 1,60 de profundidad, y cuando lo amplié a 2 metros me hacía pasar por zonas de 2,05. O sea, con cualquier olita habría tocado el fondo. Pues lo mismo pasa con los puntos que elige de cambio de rumbo: suele aprovechar las balizas existentes y te hace pasar a pocos metros de ellas, suponiendo que las verás y que te servirán como referencia. Pero de noche y si les falla la luz es un peligro añadido e innecesario. En este caso era ya noche cerrada, y aunque había luna llena no se veía nada porque el cielo estaba cubierto. Pues de repente me apareció en la proa una columna oscura, que era nada menos que una de las marcas cardinales Oeste del canal, que no le funcionaba la luz de destellos. Casi me la trago, y me libré de ella dando un golpe de timón cuando faltaban pocos metros para la colisión. Un ejemplo de por qué es imprescindible la vigilancia en el mar y siempre tiene que haber un tripulante vigilando visualmente la proa. En ese momento era mi guardia, Mario estaba durmiendo, y si hubiera entrado a hacerme un café o al baño el Corto Maltés habría quedado allí para secula seculorum, porque son estructuras de hierro o de hormigón duras como un menhir y habría sido como chocar con un escollo. Respecto a la etapa entre Boulogne-sur-Mer y Cherburgo, sólo puedo decirte que cuando cuento algo suelo ser sincero con el lector y no tirarme faroles. De la redacción habrás deducido que no estoy totalmente orgulloso de la decisión que tomé, aunque salió bien, y a eso me refiero con las grandes dudas de conciencia. De hecho al final del viaje se produjo una situación parecida a punto de llegar a Santander, en Laredo, y tomé la decisión contraria: volver a puerto nada más salir. Los dramas en el mar suelen producirse más que por un suceso aislado terrorífico (como la rotura del palo o el choque con un contenedor) por una serie de pequeños hechos aleatorios que coinciden. Sin querer pontificar yo suelo resumirlos en cuatro factores: 1) Meteorológicos. La explicación es obvia. En el caso que comentamos su interpretación era dudosa, porque había un temporal pronosticado pero para dos días después, y nosotros teníamos previsto llegar a Cherburgo en un día y medio y con un viento muy favorable. Como ves, alguien podría pensar que la meteo era favorable, y alguien que desfavorable. 2) Del terreno. Se refiere al estado del mar, de la costa (costa a sotavento o no, existencia de puertos de refugio y su accesibilidad, etc.). En este caso la interpretación era favorable, ya que íbamos a navegar bastante lejos de la costa, atajando el enorme que hay golfo entre Le Havre y el Cabo de la Hague, y había bastantes puertos de refugio si no llegábamos. 3) Del barco. En este caso su interpretación era desfavorble, con un fallo en el arranque no diagnosticado. Aunque lo habíamos resuelto por nuestros medios en Boulogne, no podíamos estar seguros de que no se reprodujera. En cualquier caso la propulsión principal del velero es la vela, y pensé que habría sido mucho peor desconfiar de la jarcia (como nos pasó en Laredo) que del motor. 4) El factor humano. Hace referencia al estado físico, la experiencia y la predisposición a asumir riesgos de la tripulación. En este caso la interpretación también era dudosa. Mario y yo estábamos frescos después de 5 días inmovilizados en puerto, pero a la vez nerviosos e impacientes porque en esa parte del viaje, planificada para dos semanas, ya llevábamos 6 días inmovilizados por los temporales y dudábamos que fuéramos capaces de recuperar el tiempo perdido y no dejar plantados a los siguientes tripulantes. O sea, de cuatro factores teníamos dos dudosos, uno favorable y uno desfavorable. No hay una regla fija, pero yo me imagino que es un banco con cuatro partas: si falla una el banco cojea, y si fallan dos ya es muy posible caerse. En este caso lo hablamos Mario y yo, y conociendo los riesgos decidimos salir. Si hicimos bien o no no lo juzguéis por el resultado (una etapa maravillosa de vela de 165 millas y sin volver a fallar el motor) sino por lo que habría podido pasar en el peor de los escenarios. Aunque claro, tener siempre los cuatro factores a favor es una utopía en la vida real, y a lo mejor así no navegaríamos nunca. Con cuidado, Itxasfree. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
para mí este tipo de historias y por menores son los más importantes o los que más interés me producen, así que continuó preguntándo.
seguro que lo he leído pero no recuerdo los detalles de tu última singladura saliendo de Laredo y desde luego el estado de la jarcia y del balandro en sí es lo más importante así que desembucha y cuéntanos el por qué ese temor a la jarcia. lo digo porque ganas de concluir de seguro que no faltaban y para ti estar en Laredo es prácticamente estar a tiro de piedra, o casi peor, con cierto o bastante riesgo de lanzándola saber que rompes algún cristal. Y dicho lo cual, consideras que tuviste suerte? Ó... Gracias a tu buen hacer, exhaustividad y sobre todo estar de guardia y a la caña fué que pudiste ver el obstáculo y hasta esquivarlo. Yo no dudo que en esto último halla algo de azar (Ejem.. y quien dice que el azar no es predecible) cuestión aparte es que por lo general a éste tipo de sucesos los denominamos suerte. "BuahhhTxabal... De repente a cinco metros veo la puñetera baliza apagada!" |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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Empiezo por el final. Pues con la baliza apagada creo que lo principal fue la suerte. Porque también tengo que reconocer que cuando voy solo de noche (con mi compañero durmiendo) si tengo que ir al baño o a prepararme un café lo hago. Después de echar un vistazo al horizonte, obviamente, pero en ese caso no me habría servido. Y respecto al caso de Laredo, fue en la última etapa antes de llegar a casa. Allí el análisis era: 1) Meteorológicos. Desfavorables, con pronóstico para ese día de fuerza 6 del Noroeste (justo de cara hasta el Cabo de Ajo, y luego por el través) olas de hasta 1,8 metros y chubascos permanentes. Y los cuatro días siguientes parecido y siempre del Oeste. 2) Del terreno. Desfavorables, con la costa a sotavento entre Ajo y Santander y sin puertos intermedios de refugio. 3) Del barco. Desfavorables, otra vez con un fallo en el arranque no diagnosticado y además una holgura en la base de la cruceta de babor que habíamos detectado al desarbolar para los canales. Aunque había resistido todo el Atlántico desde Bretaña y nos parecía poco probable que fallase justo entonces. 4) El factor humano. Dudoso, porque Mario y yo estábamos en forma y descansados, pero a la vez deseando llegar a casa después de tres meses fuera (en mi caso) lo que te hace perder un poco la objetividad. La decisión fue dejar el barco en Laredo, volver a Santander por carretera, y regresar a por el barco unos días después cuando se hubiera pasado el tren de borrascas y hubieran revisado el fueraborda. Ya te imaginas la gracia que nos hizo, después de semejante navegación, llegar a casa por la autopista en vez de por el mar. Pero así es la vida. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Dibucarta del regreso por los canales.
Hola navegantes. Esta es la dibucarta de cuando volvimos a travesar los canales y ríos de Bretaña, esta vez hacia el Sur para volver al Golfo de Vizcaya. Se empieza a leer en la borla del sombrero (clic encima para leerla mejor). Las etapas de vuelta por los canales fueron más tranquilas y relajadas que a la ida. No tuvimos ningún problema con las algas, la meteorología fue veraniega con pequeñas excepciones, y algunos escluseros se acordaban de nosotros, de nuestro paso en la otra dirección hacía un mes y medio cuando subíamos hacia Londres. Por allí pasaban muy pocos barcos (cuatro o seis al día) y además españoles y con destino a Londres supongo que cero. Nos preguntaban por nuestro viaje y solían quedarse con una sonrisa bobalicona, mirándonos con admiración. Uno en concreto me dijo que su padre tenía un velero como el nuestro, y me pidió detalles para él porque no se creía que un viaje así fuera posible. Siempre terminaba diciéndoles que es mucho mejor Francia que Inglaterra. Yo me lo creo, y más aún para navegar, pero si alguien piensa que no es una verdad, se le parece mucho. Además conocimos dos nuevos ríos para llegar a La Gacilly, uno de los pueblos más bonitos y curiosos de Francia. Se sale de Redon por un canal enano que acaba desembocando en el Río Oust, ancho y caudaloso. Se navega por él varias millas, y en algunas zonas te alimentan los ojos unas lagunas que no son otra cosa que ensanches inundables del cauce, llenas de nenúfares y de zancudas. Luego se toma un afluente, el Río Aff, que muere en La Gacilly. Es casi un riachuelo, en algunas zonas tiene sólo un metro de calado, y ni siquiera viene en la Guía Imray de las vías navegables de Francia. Pero estéticamente es como los ríos de la selva amazónica, navegando bajo un túnel de vegetación y escuchando el canto de los pajaritos. (Ver vídeo en mi blog). Acabamos llegando a La Gacilly, donde el río deja de ser navegable, y nos quedamos en su minúsculo puerto. El pueblo es dulce, simple y pequeño como un azucarillo. Tiene todo el borde del río adornado con macizos de flores, y las calles del pueblo igual, y el aire impregnado de distintas fragancias, irresistibles para la pituitaria. Allí nació en 1930 Yves Rocher, el empresario de perfumería que empezó fabricando una pomada hemostática en el granero de su casa, según una receta que le confió una curandera, y a su muerte había fundado una empresa que empleaba a más de 15.000 personas. Y se comprende que se dedicase a ese negocio después de pasar la infancia en ese vergel. Por supuesto tiene un museo, un jardín donde cultivan sus flores aromáticas, y una tienda con sus productos. Dormimos esa noche en La Gacilly, y los días siguientes volvimos a arbolar en Foleux (como a la ida) donde detectamos los problemas que digo en la dibucarta, y regresamos al mar en Arzal. Con cuidado, navegantes. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Dibucarta del final del viaje.
Hola navegantes. Esta es la dibucarta del capítulo 15, el final del viaje a Londres, la navegación de vuelta por Las Landas hasta España, el recorrido por Euskadi y la última y definitiva avería del fueraborda. Se empieza a leer en el flequillo (clic encima para leerla mejor): De vuelta al mar teníamos dos preocupaciones añadidas: las orcas y los problemas con la jarcia (la cruceta de babor, y que estaba rota la polea de la driza del espinaker). Pero tuvimos suerte. Las orcas no vinieron, la cruceta aguantó con una reparación provisional, y conseguimos instalar un sistema de fortuna para izar el espinaker. La etapa más dura fue de Port Médoc a Hondarribia (144 millas) que hicimos de una tirada, casi la totalidad a vela. A partir de las 12.30 h. del segundo día de mar fuimos viendo emerger del horizonte las montañas de España, que hacía tres meses que yo no veía, y entramos en Hondarribia después de navegar 35 horas. Siguieron unas navegaciones plácidas por Euskadi bajo una ola de calor, con una parada de reencuentros en Motrico. Fueron a visitarme Ana y la familia de mi hijo Pablo, y su presencia se me posó encima delicadamente, como un beso, porque no nos veíamos desde hacía meses. Por el contrario, cuando sólo faltaba un día para llegar a Santander tuvimos el último susto en Laredo, esta vez por la meteorología compinchada con el fueraborda. Tras la ola de calor vino un tren de borrascas y el pronóstico para el día siguiente, que llegaríamos a Santander, era de vientos del Noroeste (justo de cara hasta el Cabo de Ajo, y luego por el través) de hasta fuerza 5-6, con olas de 1,8 metros y chubascos permanentes. Pero luego sería todavía peor, ante la inminencia de cuatro días en que sería muy difícil avanzar hacia el Oeste por vientos contrarios de los que te obligan a hablar por señas. En condiciones normales yo no salgo a navegar con ese pronóstico, pero con las ganas de finalizar el viaje y el temor de vernos allí inmovilizados cuatro días, habíamos decidido, no sin muchas dudas, intentar llegar a Santander. Pues al ir a arrancar el fueraborda pasó como en Boulogne-sur-Mer, que se calaba o se negaba a arrancar. Después de una hora y media bajo la lluvia conseguimos arrancarlo, y salimos con mucho retraso. Con la mayor en el primer rizo y el motor avanzábamos a lo bruto a 3-4 nudos, dando pantocazos entre aquellas olas con apariencia destructiva. Pero antes de recorrer ni tres millas el motor volvió a pararse. Entonces hice lo que todo capitán con sentido debe hacer en estos casos: pararse a reflexionar. Y la conclusión fue que con aquel viento de cara (que aumentaría a fuerza 6 por la tarde) aquellas olas, sin motor y con las dudas de la cruceta, no llegaríamos íntegros a Santander, y decidí volver a Laredo. Allí dejamos el barco a la espera de resolver la avería, volviendo a Santander por carretera. Un final de viaje muy poco glorioso. Unos días después, con el motor ya reparado, trajimos el Corto Maltés a Santander. Con cuidado, navegantes. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Hmnnn... Tras realizar un exhaustivo análisis lo que comentas y las circunstancias trascurridas. Estoy casi seguro que una de las razones pudo ser que no comentaras su parada en Motrico combinando a la parroquia a recibirte.
Ya sabemos cómo "juega" el Universo. Tras Brindarte poder avanzar un buen motrollón de Mn. en pocas horas, y permitirte disfrutar de la vista de los Picos de Europa y costa Española, amén de no precisar del poco fiable fb, el no agradecerlo celebrándo y compartiéndolo pasó factura. En la Mar hay que ser generoso.. y anda que no te hubieramos llevado buenos vinos. Por tomar algo de lo bueno, buena decisión la de volver a puerto por mucho que fastidie. Aunque haya quien diga que les esta este emoción al final del viaje... Total quedarte tirado, din motor meteo que en esas condiciones siempre va peor y con la jgracia rota a unas poquilas millas del puerto base no es hubiera sudo para tanto. ( Sobre todo desde el sofá leyendo):meparto: Pedazo Singladurón Te&Os habeis pegado. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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Un abrazo. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Dibucarta del reno Rudolph.
Hola navegantes. Esta es mi felicitación de Navidad. Haced clic encima para leerla mejor. Al primero que la transcriba le regalaré el original. Los que ya tenéis alguna de la navegación a Londres por favor esperad un par de días para que puedan intentarla los demás. Con cuidado, navegantes. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
A ver, lo intento:
"... Locura de Navidad, hay que fastidiarse: hay niñas que a los doce años se piden una operación de estética para verse más guapas y niños que se piden ser youtuber. Os animo este año a escribir al reno Rudolph en vez de al barbudo obeso y a pedirle algo inmaterial ¡Venga!" Buena reflexión, al menos por lo que haya podido interpretar. Salud y Rep... mucha felicidad para estas fechas! :brindis: |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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Te he puesto un privado. Felices fiestas a todos. Salud :brindis: |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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Lo digo porque pensé incluso en hacer parte de la vuelta contigo. Cuando salisteis de Santander también ( Ya lo comenté) me pareció muy buen plan poder hacer un montón de millas con vosotros, pero entonces no tenía balandro. Luego me despisté y dejé de mirar. Si llego a saber que estáis cerca y encima ya en el mismo Plentzia.. hubiera sido genial poder compartir algún trago ó/y algo más y saludaros. Catxis! Gracias por los buenos deseos me gustan mucho más los Renos que los otros bitxos. Salud Os! |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
El regreso de Londres a Santander, en la revista Skipper.
Hola navegantes. La revista Skipper de enero de 2024 publica la segunda parte de nuestra navegación a Londres en el Corto Maltés (clic encima para verlo mejor). Ya se ha publicado en digital, y en pocos días estará en los kioscos. Con cuidado, navegantes. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
El artículo de Skipper sobre el regreso de Londres a Santander.
Hola navegantes. Aquí podéis leer la segunda parte del artículo en Skipper sobre nuestra navegación a Londres en el Tonic 23 "Corto Maltés". Corresponde a la vuelta de Londres, el cruce del Canal de la Mancha hacia Francia, los numerosos temporales que nos inmovilizaron en puerto, la navegación de todo el Canal de la Mancha hacia el Oeste, la navegación los por canales de Bretaña hasta el Golfo de Vizcaya y la llegada a Santander descendiendo por Las Landas. Clic aquí. Espero que os entretenga. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Una dibucarta de Las Landas diferente.
Hola navegantes. En la navegación a Londres tuvimos, lógicamente, que ascender la costa francesa de Las Landas. Fue una navegación poco habitual porque todo nos salió bien, a lo que no estamos acostumbrados. Os lo conté aquí: Clic aquí. Lo normal es encontrase una meteorología horrible, dificultades para hacer escala en Arcachon (lo que te obliga a llegar hasta Royan, en la desembocadura del Garona, o sea, 160 millas desde España) y problemas con el campo de tiro del ejército francés. Eso es lo que nos pasó en la navegación a Bretaña en 2015, cumpliéndose el refrán "a veces la vela es sólo un poco más divertida que el trabajo". En Hondarribia el pronóstico no era muy favorable porque daban vientos del Norte para toda la semana. Salimos hacia Capbreton e inicialmente el viento nos entró por el través y nos permitimos izar el espí, pero cuando íbamos así tan contentos vimos que el horizonte se ponía negro y se formaban dos trombas de agua, un fenómeno excepcional que yo no había visto al natural en toda mi vida de navegante. Nada más verlas nos cruzamos unas miradas capaces de hacernos trasluchar y nos preparamos para lo peor, arriamos el espí a la desesperada y nos quedamos con el velamen mínimo hasta ver qué pasaba. Finalmente no nos alcanzaron, pero sí el chubasco acompañante que nos tiró agua como si el cielo y el mar fueran la misma cosa. El día siguiente no había ejercicios de tiro, pero el segundo sí, y luego toda la semana habría vientos del Norte de fuerza 4 y 5, lluvia, y ejercicios de tiro todos los días. Intentamos, pues, seguir el día siguiente. Nos levantamos a las cuatro y media para ir a ver el panorama desde el puerto, ya que la pleamar era a las cinco. Y lo que vimos fueron nubes negras como murciélagos de las que caían cuerdas de agua, el paso con rompientes y un rumor parecido al susurro de las hojas muertas, un viento de morro de fuerza 5, y un maretón lleno de borreguitos. Para enfriarte la sangre. Y aunque allí el viento venía del Oeste en Arcachon vendría del Norte, una auténtica pared de viento que nos haría casi imposible llegar en la pleamar. Nos sentimos pequeñitos y no nos pareció prudente salir así, arriesgándonos a un zozobre en el paso. El segundo día nos levantamos a las cinco de la mañana para ir a ver el estado de la salida del puerto. A pesar de los nubarrones y las olas grandilocuentes, que se habían reducido desde el día anterior, decidimos salir ese día. Nuestro destino iba a depender de las condiciones de navegación, en el mejor de los casos intentaríamos llegar hasta la desembocadura del Garona, y como plan B entrar en Arcachon. Nos encontramos un viento del Norte de fuerza 5, que nos obligó a navegar a la francesa casi todo el recorrido sin parar de dar pantocazos. Como si las cosas que consideramos inanimadas también pudieran quejarse, cada cadenote, cada obenque, cada driza, cada mamparo, maldecía a su manera con un ruido particular. Además había ejercicios de tiro del ejército francés, y nos habían marcado un meridiano que no deberíamos de pasar hacia el Este, concretamente el de 1º 23’ W. Con tantas horas de motor se hizo evidente que no nos llegaría la gasolina para alcanzar la desembocadura del Garona, así que no nos quedó más remedio que entrar en Arcachon. Pero este puerto tiene unas condiciones muy estrictas de acceso: sólo puede entrarse en el entorno de la pleamar, de día y con olas menores de un metro. Es uno de los tres pasos más peligrosos de Europa, porque con viento y mar de fondo del Oeste las olas que proceden del Atlántico Norte sin nada que las frene llegan a romper contra las lenguas de arena de los márgenes de la entrada, disimulando el canal y arrastrando a los barcos contra los bajos fondos. A las 16 h. ya divisábamos la entrada de Arcachon, y como el ejercicio de tiro finalizaba, en teoría, a las 16:30, llamé por radio al faro de Cap Ferret para preguntar si después de esa hora podía atajar en diagonal hacia la entrada de Arcachon cortando la zona militarizada, para ganar un tiempo precioso. La respuesta (rotundamente no) nos calló encima como los cascotes de un edificio en demolición, y no nos quedó más remedio que seguir contorneando contrarreloj el famoso campo de tiro. Conseguimos llegar a la boya de recalada después de 64 millas náuticas, exactamente a la hora de la pleamar. Las condiciones eran duras, con viento del Norte de fuerza 5 y fuerte marejada (olas de hasta 2,5 metros) pero allí el rumbo cambiaba de ser al Norte como llevábamos todo el día, a ser hacia el Este, con lo que el viento nos entraba por el través. Las olas se calmaron dentro del canal de entrada, y a eso de las 19 horas estábamos en mitad del paso navegando a toda vela. Desgraciadamente desde el paso de Arcachon hasta la marina aún nos quedaron tres horas de navegación, y como habíamos entrado justo en el momento de la pleamar, a partir de ahí tuvimos que hacer todo el recorrido dentro de la bahía en contra de la marea vaciante. Además a partir de la Duna de Pilatos el canal volvía a recurvarse hacia el Norte, con lo que el viento volvió a darnos de morro, lo que se hizo agotador. A todo motor y ayudados por la mayor no pasábamos de 2-3 nudos. Finalmente llegamos a la marina de noche, con las oficinas cerradas y sin nadie para acogernos. Llevábamos en el cuerpo 15 horas de navegación agotadora, desembarcamos como si nos movieran desde arriba con hilos como los de las marionetas, y a pesar de eso no encontramos ningún sitio abierto para cenar (estábamos en Francia y eran las 23 h.). Esta navegación tan movidita resume lo que es habitual en Las Landas, y por eso las condiciones tan buenas en la navegación a Londres nos sorprendieron tan favorablemente. La siguiente dibucarta es la de la navegación por Las Landas en el viaje a Bretaña. Se empieza a leer en el hombro, y se la regalaré al primero que la transcriba (clic encima para leerla mejor): Con cuidado, navegantes. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Habrá libro de la navegación a Londres.
Hola navegantes. La editorial ExLibric ha vuelto a aceptar el reto y va a publicar el libro de nuestra navegación a Londres en el Corto Maltés. Se titulará "Me acostumbré al cenizo (Santander-Londres-Santander en el Corto Maltés)". La explicación del título es sencilla para quien haya seguido nuestras navegaciones. Cuando en 2016 navegamos a Elba, el primer día llevábamos el velero al Mediterráneo en un remolque. El transportista lo había apoyado mal y una de las patas de apoyo se clavó en el casco, haciéndole un agujero de un palmo por debajo de la flotación. Una forma muy deprimente de empezar el viaje, que me hizo suponer que el de la ley de Murphy (“lo que pueda salir mal, saldrá mal”) se había embarcado de polizón para fastidiarme el viaje. ¡Y hay tantas formas de que algo pueda salir mal en una navegación de tres o cuatro meses!. Y aunque pudimos resolver aquél accidente y seguir adelante, durante toda la navegación el maldito polizón cenizo estuvo dándome la brasa fastidiándome cuanto podía. Al volver de la Isla de Elba pensé que me había librado de él, y en los siguientes viajes desapareció de mi barco. Pero en el de Londres Murphy volvió a embarcarse y consiguió convertirlo en la peor navegación de mi vida. Cogió tanta confianza a bordo que terminé acostumbrándome a él como a una cefalea o a un dolor de muelas. Durante todo el viaje, y especialmente después de la deserción de un tripulante al comienzo del Canal de la Mancha, el cenizo se me aparecía como un duendecillo haciéndome sus malditos comentarios y predicciones negativas al oído, y al final yo le miraba como el que mira a una verruga en el pie, que te molesta pero te acostumbras a vivir con ella. Para que vosotros también tengáis presente al gafe durante la lectura, he puesto sus comentarios en el texto. Al final del libro veréis que, aunque nos hizo el viaje más incómodo, ganarle la batalla y seguir pensando que esto de la vela merece la pena fue otra victoria, además de la principal que fue conseguir llegar a Londres (y lo que es todavía más importante, volver). Estos van a ser los capítulos: 1 Los preparativos 2 Euskadi y Las Landas, dos viejos conocidos 3 Unas etapas magníficas hasta Nantes 4 Hacia el interior del Continente 5 Por los ríos y canales de Bretaña 6 La Rance, el río de las mareas artificiales 7 Una deserción al volver al mar 8 Muy cerca de Inglaterra 9 El cruce del Canal de la Mancha 10 El estuario del Támesis 11 El Río Támesis hasta Londres 12 Empezamos a bajar el Everest 13 Llegamos a la cita con las chicas 14 Desandando los canales hacia el Sur 15 La vuelta al agua salada y a España 16 Resumen, conclusiones y balance personal Anexo 1. Escalas y millas recorridas Anexo 2. Transcripción de las dibucartas Anexo 3. Comparación con viajes anteriores Hasta aquí el índice de capítulos. La portada, por supuesto, llevará la foto mítica de ese viaje: el Corto Maltés bajo el Tower Bridge, justo en mitad del vano pintado con los colores de la bandera argentina desde su victoria en la guerra de Las Malvinas, y con el autobús rojo de dos pisos a punto de esconderse tras nuestra vela mayor. Una imagen que tomó mi amigo Bernat Albinyana, que por casualidad estaba en Londres, y que perdurará en mi memoria mientras el Corto Maltés mida 23 pies: Espero que el libro os guste. Estará disponible en primavera, ya os avisaré. Con cuidado, navegantes. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Cuando las condiciones son duras, los cenizos tienen su caldo de cultivo ideal. Este "verano", en Europa, del 45º de latitud hacia arriba, lo que hubo fue una sucesión continua de borrascas. En Holanda, hasta agosto casi no vieron el sol...
Y navegar en el Canal de la Mancha es como estar dentro del tubo de desagüe del lavabo..placentero, solo a veces. Enhorabuena por el libro! :brindis::brindis: |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Enhorabuena Álvaro, desde luego la aventura merece un libro y estoy seguro que en este tendrás muchas cosas que contar.
Cuál será la siguiente aventura del Corto Maltés? Un abrazo. Enviado desde mi iPad utilizando Tapatalk Pro |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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Echas de menos las aguas cristalinas y los coipos, no? Enviado desde mi iPad utilizando Tapatalk Pro |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
La segunda parte de la dibucarta de Las Landas.
Hola navegantes. Continuando con una entrada anterior, sobre una ascensión dificultosa de Las Landas que nos obligó a intentar la recalada en Arcachón por falta de gasolina y por el mal tiempo, esta es la dibucarta que continúa la historia. Nos tuvimos que detener en Arcachon dos días, dedicándolos a descansar, a levantarnos tarde, y a distintos temas de intendencia como hacer los papeles de entrada, la compra, sustituir un sable de la vela mayor que con tanto bamboleo había salido disparado, y rellenar los depósitos de gasolina. En las oficinas de la marina se acordaban perfectamente de mí de la navegación del año anterior, que había estado dos semanas deambulando por esa bahía.La primera noche que acabábamos de pasar en puerto no nos la cobraron, sí la segunda, y me recordaron que la siguiente sería gratis. Es un detalle que tienen con los que vienen “del Océano”, que para ellos es todo lo que haya fuera de su resguardada bahía. Para la sustitución del sable Michel, uno de los empleados de la marina, llamó a una velería para darles las medidas del que necesitábamos y el responsable me lo llevó al puerto al mediodía. Se lo agradecí porque no había posibilidad de hacer esa gestión en el mismo puerto, y me ahorró dos desplazamientos a su taller. Rellenar los depósitos de gasolina fue especialmente dantesco. En primer lugar el pantalán de la gasolinera está pensado para acceder desde el barco, no desde tierra como hacemos nosotros, con los bidones en la mano. Tenía una valla en todo su perímetro que había que saltar pasando por encima del agua. Y en segundo lugar el surtidor era de los de tarjeta de crédito y empezó a dar problemas, sospechando que de mi tarjeta se había hecho una copia fraudulenta que tuve que denunciar a la policía. Finalmente salimos hacia Royan el tercer día, haciendo una navegación nocturna. La dibucarta se empieza a leer en el cuello y se la regalaré al primero que la transcriba (clic encima para verla mejor). Con cuidado, navegantes. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Dibucarta del Paso de Gois.
Hola navegantes. En la ascensión por la costa atlántica de Francia hacia Londres navegamos frente a la Isla de Noirmoutier sin detenernos mucho. A su altura recibimos dos sustos. El primero, que íbamos ayudándonos con el fueraborda para mejorar el ángulo de ceñida, y en una de las veces el motor cambió su melodía y se paró. Resulta que al poner un cojín en el pozo del "tosferina" para que hiciera menos ruido, desconectaba el tubo de la gasolina y se paraba por falta de alimentación. Y el segundo que al pasar frente al paso de Fromentine, que es el estrecho entre la Isla de Noirmoutier y el Continente, se nos acercó un barco verde con grúa a rumbo de colisión. Nosotros modificamos el rumbo aunque estábamos en alta mar y el velero tiene preferencia, pero en el último momento viró en redondo y se paró. Nos quedamos sin entender qué iba a hacer allí con la grúa en mitad del mar. Justo detrás de ese estrecho está el Paso de Gois, una carretera que se sumerge bajo el mar cuando sube la marea. Yo ya la conocía de un viaje anterior, pero en esta ocasión no tuvimos tiempo para ir a verlo. Los transportes en la isla son escasos, y el puerto donde nos habíamos quedado estaba justo en la otra punta. Es un espectáculo digno ver y que merece por sí mismo un viaje. Os lo conté aquí: Clic aquí. En bajamar circulan los coches y en pleamar los barcos por el mismo sitio. Conviven señales náuticas al lado de la carretera, con señales de tráfico que sólo verías buceando cuando sube la marea. Por supuesto que aventurarse por allí es muy peligroso, y hay unos carteles enormes indicando las horas de circulación segura, y unas sirenas que te avisan cuando debes abandonarlo, porque la gente va en el coche a mariscar. Ha habido incluso accidentes mortales, y es raro que dejen ese paso abierto cuando ya existe un puente en toda regla, construido más tarde, que une la isla con el Continente de forma segura. En nuestra primera visita a Noirmoutier nosotros cruzamos el Paso de Gois con las bicis y no nos pilló la marea por los pelos. Al llegar a la orilla primero hiperventilamos, y después miramos hacia atrás sin poder creer lo que veíamos: el mar invadiendo con la fuerza de una apisonadora la carretera que acabábamos de recorrer. He encontrado la dibucarta de aquél día y se la regalaré al primero que la transcriba. Empieza en la manga derecha (clic encima para leerla mejor). Los que ya tengan alguna de la navegación a Londres que esperen un par de días para que puedan intentarla los demás. Con cuidado, navegantes. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Joder Alvaro..! Hiperventilando..?:eek:
Y yo que pensaba que eras tú el de "Con cuidado N........." ? Te habré confundido con algún otro tocayo es que también responde al nombre de Álvaro? No recuerdo exactamente la velocidad de las mareas pero baja no es. Incluso en alguna zona dicen que similar al trote de un caballo, y algunos con fatal desenlace parece que sí ha habido. Y no sé porque será pero no es que me ponga demasiado ese tipo de adrenalina. A ver |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Cita:
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Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Las fotos del libro de la navegación a Londres.
Hola navegantes. En abril saldrá el libro de la navegación a Londres, "Me acostumbré al cenizo". Como en los anteriores, las fotos de cada capítulo (en este caso, más de 300) estarán colgadas en mi blog, en la columna derecha, donde dice Para ver las fotos de "Me acostumbré al cenizo", clic aquí. Se pueden ver de dos formas. Leyendo el libro, cada vez que un detalle vaya acompañado de una foto, estará escrito en negrita. Así se ven de una en una. La otra forma es verlas todas juntas al terminar cada capítulo. Lo hacemos así para poder poner más fotos y no encarecer el libro. Aprovecho para recordaros que los demás libros tienen el mismo sistema de ver las fotos, porque a veces me preguntan que por qué no incluyo fotos en ellos. Las fotos ya están accesibles por si queréis ir haciéndoos una idea de lo que fue el viaje, de los capítulos y del contenido del libro. Presentaré el libro en la librería Robinsón, de Madrid, a primeros de mayo y ya os lo concretaré. Con cuidado, navegantes. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Enhorabuena Álvaro, resérvame uno
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Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Hola navegantes.
El libro de la navegación a Londres está a punto de salir y os adelanto la portada. La presentación en Madrid, en la librería Robinson, será el martes 7 de mayo. Y en la entrevista de Edu Araujo a Serge Testa (para su programa Itsas Tantak) el 22 de abril, también hablaremos de él. Porque Serge ha tenido el detalle de, sin conocerme de nada, escribir uno de los prólogos, y vendrá a Santander desde Australia para conocernos personalmente, que hasta ahora sólo lo hemos hecho por medios electrónicos (y naturalmente leyendo yo su libro de la vuelta al mundo, del que aprendí tanto). Gracias, Serge. Con cuidado, navegantes. |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Gracias Álvaro!
Recuérdanoslo el día que emiten. Que entre los líos, y el follón del athletic-Mallorca, aunque no seas tanto de fútbol nos confunde.:D Por otra parte, reconoco que al ver tu post de nuevo no he podido evitar pensar si nos hablarías nos de una próxima travesía.( No va en broma) Y, es culpa tuya porque un poco difícil sí que nos lo has puesto. :D q A saber si en ésta, desde Honolulu a Egipto o viceversa. Abrazo! |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Gracias Itsaxfree.
Respecto a la entrevista a Serge Testa, os recuerdo que es quien tiene desde los años 80 el récord de la vuelta al mundo en el velero más pequeño, concretamente de 3,6 metros de eslora y con un fueraborda de 4 CV. Lo conté aquí: https://cortomaltes2012.blogspot.com...ero-de-36.html Y aquí el recorrido que realizó durante 3 años en semejante barquito: El barco lo diseñó y lo construyó él mismo para estar seguro de que era autoadrizable e insumergible. Hace casi un mes en otro hilo propuse plantear aquí (https://cortomaltes2012.blogspot.com...rge-testa.html) las preguntas que os gustaría hacerle y yo se las transmitiría en la entrevista, pero hasta ahora el número de preguntas asciende a cero. A ver si en este hilo despierta más interés. Un saludo. |
Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Cita:
Buenos días Álvaro, a una persona así se le podrían hacer mil preguntas, pero a mí, más que las cuestiones técnicas me interesa la parte humana o personal de su aventura. Quizás le preguntaría que si tuviera que definir con una sola palabra su experiencia, cuál elegiría. Enviado desde mi iPad utilizando Tapatalk Pro |
Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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Respuesta: Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
Cita:
Una bonita forma de hacerlo ligar más al público en general. Y porque no.. En un ambiente mas "informal" incluso al aire libre, localidad a un punto y aire mas fresco qué puede llegar a mucha más gente. Y lo digo porque me parece que es un pedazo de Singladura y Odisea qué merece la alegría de darlo conocer no solo a algunos concretos navegantes. Buena Proa&Presentacion! |
Re: Respuesta: Re: Santander-Londres-Santander en el Tonic 23 "Corto Maltés".
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