La Taberna del Puerto

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XALOC 03-09-2023 11:54

Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico al
 
Hola a tod@s! Queremos presentaros nuestro viaje y para ello hemos hemos empezado a colgar en Instagram los relatos, fotos y videos incluidos de nuestra aventura.

Podéis seguirmos en THESAILINGDREAMERS, en Instagram, que nos permite colgar videos, música y fotos, ya que se trata de hacer una especie de reportaje de nuestro viaje en el que contaremos nuestras peripecias náuticas y describiremos los lugares que visitamos, todo ello visto desde el punto de vista de dos viajeros, mi mujer y yo, que pretenden pasar varios meses al año navegando y visitando la costa atlántica de España y Portugal, para después entrar en el Mediterráneo y navegar por el Marenostrum.

Llevamos ya dos meses y medio de viaje, pero empezamos hace unos días el relato en Instagram, así que esté verano iremos con cierto retraso describiendo nuestra navegación. Actualmente estamos ya en Ayamonte y pensamos entrar en el Med en este mes de septiembre para dejar el barco durante todo el invierno amarrado en puerto. Nuestro ritmo será lento, muy lento, sin prisas.

El Roatán es un Oceanis Clipper 393 de 11,72 m de eslora y 3,96 de manga que hemos ido preparando nosotros mismos.

XALOC 03-09-2023 13:09

Re: 2.023: Del Cantábrico al Mediterráneo. Thesailingdreamers en Instagram.
 
Lo primero agradecer a todos nuestros amigos de La Taberna y a otros muchos que no figuran en la lista de amigos, su ayuda para que podamos realizar este viaje. Entre ellos se merecen una mención aparte EIEN Y JIAUKA pero no quiero dejar de nombrar al desaparecido Urtzi con el que compartí muchos buenos momentos....

Muchos otros amigos que nos son cofrades de La Taberna han ayudado y siguen ayudando y sin ellos tampoco habría sido posible poner el barco a punto de una forma económica, Diego (el vocalista de Dogo y los Mercenarios, mi buen amigo Montero, Luis, etc, etc.)

Para que os hagáis una idea, nosotros mismos, con esa inestimable ayuda, hemos montado un congelador, construido en acero un arco de popa para los paneles solares con una mini grúa de poleas y anclaje para el dingy (que nosotros llamamos Flingy porque es pequeño y lento jajajajaja), instalado todo el equipo eléctrico que incluyó cableado nuevo de 320, inversor de corriente, controlador de carga de paneles solares, los propios paneles, monitor de baterías, enchufes de cargadores para los móviles y el ordenador, botalón de acero para genaker, horno y cocina eléctricos, bombas de WC nuevas, inodoros, sistema de ducha, AIS y su aro protector en bitácora, etc..etc.

Además de velas nuevas, colchonetas nuevas, filtros de agua potable, etc. Etc etc...

En fin, que para alguien que trabaja (trabajaba) y vive lejos del barco esto ha supuestos dos o tres años de trabajo durante los fines de semana...

XALOC 03-09-2023 13:48

Re: 2.023: Del Cantábrico al Mediterráneo. Thesailingdreamers en Instagram.
 
Aventuras... Pues unas cuantas. Algunas saldrán en Instagram otras aquí.

La última algo que nunca pensé que podría pasar... Estábamos fondeados en la isla de Culatra, un fondeadero con poco calado (7 metros en marea alta y 2,5 en bajamar), con fuertes corrientes de marea y vientos fuertque soplan todas las noches y que suelen llegar a los 35 o 40 nudos.

Habíamos llegado a medio día y pensando en esas condiciones de viento y marea soltamos nuestra Rocna de 20 kg con cincuenta m de cadena. Dando atrás compruebo que ha agarrado bien así que, a pesar de que tiene fama de no ser un buen tenedero y de que suele garrear más de un barco cada día, nos disponemos a pasar unos días allí.

Por la tarde se nos acerca en el dingy el vecino de fondeo y me pregunta cuánta cadena he largado porque el día anterior allí mismo garreó un barco... Le digo los metros y después de una charleta muy amigable se va tranquilo.

A última hora de la tarde y antes de que se haga de noche, decido volver a comprobar el agarre. Doy atrás y cuál es mi sorpresa cuando veo que algo raro pasa. Increiblemente, con la bajamar, entre las vueltas que había dado el barco por el viento y la corriente LA CADENA HABIA QUEDADO ENGANCHADA EN LA QUILLA. Nunca pensé que esto pudiera pasar!!! Empiezo a dar vueltas con el barco para tratar de soltarla mientras iba subiendo cuánta cadena podía pero finalmente acabamos garreando (el viento sería de 25 nudos o más) y con el ancla colgando de la quilla se nos hacía de noche y ya no se podía subir más cadena. Ni sé cuánta quedaba aún colgando de la quilla. Me acerco como puedo al barco de nuestro vecino y le pido que nos ayude con su Zodiac a desenredar la cadena de la quilla, porque yo aún no había bajado la nuestra.

Con su ayuda y pasando un cabo por la cadena pudimos ir tirando de ella hasta llegar a la popa y conseguir dejarla libre, ya de noche y fondear de nuevo. Hasta que lo conseguimos, pensando en la noche que nos esperaba sin puertos cerca y con el ancla colgando y sin posibilidad de fondear pasamos unos de los peores momentos que se pueda uno imaginar... Incluso podíamos haber roto el timón ....

Naturalmente agradecimos su ayuda a nuestro vecino Mario con unas cervezas y un picoteo que nos aseguró que si en todos sus años de navegación y sus periplos por todo el Mediterráneo nunca había visto algo parecido y que podríamos estar tranquilos porque esto ya no nos debería volver a pasar. Yo llevo 40 años navegando, los últimos 15 con barco y tampoco lo había oído nunca!!!

Por cierto, si alguien va a Lisboa y quiere hacer una excursión para ver la puesta del sol, que pregunte por Mario y su barco en la Doca de Alcántara, el Mr.Blue, un Oceanis de 47 pies con el que se dedica a hacer este tipo de tours. Seguro que con lo extravertido que es este nuevo amigo lo pasará genial!!!

XALOC 03-09-2023 15:27

Re: 2.023: Del Cantábrico al Mediterráneo. Thesailingdreamers en Instagram.
 
Por cierto, Culatra, con la fama que tiene, no me pareció que se la merezca!!!
Para mi, mucho más bonito el fondeo en la ría de Alvor

XALOC 05-09-2023 11:10

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
De las orcas hablaremos más adelante, cuando lleguemos al Mediterráneo, no vaya a ser que por cantar victoria antes de tiempo...

De momento, la cosa irá de averías...

Y es que nos ha pasado casi de todo, empezando por la electricidad, pasando por el piloto automático y etc etc.

La primera en la frente: llegamos a La Coruña después de cubrir las 24 horas de navegación que hay entre Asturias y A Coruña de un tirón. Motor y vela sin incidencias, aunque siempre sin alejarnos demasiado de la costa por eso de que aunque no fuera época de orcas en el Cantábrico más valía prevenir que lamentar. No hubo nada que reseñar porque lo había hecho ya varias veces y lo único que tiene es que es un poco pesado el trayecto, pero el tiempo era bueno, la mar también. Hubo poco viento, pero de través así que nos permitió hacer motor más vela para mantener la media de unos 5,5 a 6 nudos que me planteo para el viaje.

En Coruña ya os aviso a los que paséis por allí, que os quedéis en el Club Náutico, que es más barato. Nosotros nos dimos cuenta tarde y nos quedamos en Marina Coruña. Ademas de ser más caro nos pretendían cobrar por conectarnos a la corriente ��, así que como llevamos paneles les dije que no.

A las pocas horas, cuando llegó mi mujer que venía en avión, la costumbre de estar en puerto siempre conectado a la corriente hizo que se me olvidará que esta vez no lo estaba...

Ese fue mi gran error, baterías a cero a los dos días!!!

Y lo que es peor, no se recargaban rápido.

Bien, como al día siguiente iríamos hasta Muxia, pues pensé que se recargarian por el camino, pero cuando llegamos solo estaban al 70% :eek::eek:

El alternador parecía no cargar bien o cargar poco. Los paneles eran insuficientes....

Así que en Muxia me saltaron todas las alarmas de mi cerebro porque algo no va.

Pienso de todo, llamo al amigo y cofrade Eien y entre los dos, más bien el sólo, va descartando una cosa tras otra. Mientras tanto, las baterías se vuelven a descargar y empiezo a pensar en lo peor... Baterías definitivamente acabadas???

XALOC 18-09-2023 20:29

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Perdón por la interrupción, pero hemos estado navegando y visitando varios puertos de Andalucía y todos estos estos días he preferido disfrutar de las calles blancas, de las flores , las plantas y los rincones a la sombra y con encanto de toda esta hermosa zona que va desdesde Algeciras hasta Caleta de Vélez, donde estamos ahora. Pero los relatos se empiezan para contarlos y hay que seguir con este...

El caso es que en Muxia me pasé toda la tarde desmontando el barco para comprobar que era lo que pasaba. De no ser por Eien, cofrade de esta santa casa y amigo, no habría sabido por donde empezar. Bajo su sabia y docta mano me pasé toda esa tarde repasando el sistema eléctrico del barco: comprobando baterías, paneles solares, controlador de carga, los amperios que entran por cargador, por paneles, por alternador, los que salen, si funciona bien o no el monitor de baterías, todo ello con ayuda de un polímetro que no va demasiado bien y menos en manos de alguien que apenas comprende los fundamentos de ese endiablado y caprichoso mundo de la electricidad.

Esto se dice muy fácil, pero los que tenéis barco o habéis navegado lo bastante como para tener que solucionar averías, sabéis que todo lo que se puede complicar, suele complicarse y que desmontar una tapa, algo que suele hacerse en diez minutos, puede resultar el arduo trabajo de toda una tarde cuando una tuerca no sale o se pasa un tornillo o simplemente acceder a ese puñetero cargador supone entrar y salir dos o tres veces de un agujero en el.que apenas cabes y que cuando entras te das cuenta que el testigo que tienes que ver o el cable que tienes que conectar o desconoctar son absolutamente inaccesibles. En mi caso el cargador de 220 está justo detrás de todo el.sistema hidráulico del piloto automático y ni veía ni podía meter la.mano para sacar un foto decente con el móvil, ni mucho menos meter la cabeza para poder ver si existe o no una pestaña, etc. Etc..etc.
Y todo ello, claro está, dejándote la piel en jirones cada vez que entras y sales del puto agujero y levantándote la postilla de la herida que te acabas de hacer cada vez que tienes que intentar de nuevo acceder al puñetero cargador. Ay! Con lo fácil que es poner todo al alcance de la mano... A estos jodidos diseñadores de barcos los ponía yo a reparar averías para que en sus próximos proyectos se piensen bien donde instalan los cacharritos!!! Si lo sé me compro un tractor amarillo y me dedico a surcar los mares a motor, cosa que por otra parte es lo que acabamos haciendo lo de los veleros o en vez de irme los fines de semana a Asturias (así empezó todo) me.compro una casa en Ávila y me dedico a cazar perdices!!!

Bueno, después de horas de pruebas, de raspones, de una descomunal sudada y de la desesperación más absoluta el amigo Eien tiene un veredicto. Las baterías se habían descargado en más de una ocasión por debajo de lo aconsejable y han perdido capacidad. Mala cosa... Pero afortunadamente no lo suficiente como para tener que cambiarlas , al menos de momento. El cargador de 220 carga, pero no todo lo que debía y probablemente deba de ser sustituido por otro más potente, aunque de momento me arreglaré con el. Bien, el problema es.de.lo más simple; teniendo en cuenta que la nevera consume más de la cuenta por que ya tiene sus años, que el congelador también chupa lo suyo y que el resto de los consumos no son pocos (bombas de agua para la ducha diaria de.tres personas, etc,etc,etc. La solución está que no se puede usar el horno eléctrico ni la cocina de vitroceramica en los fondeos o sin conectar a 220 para que las baterías no se descarguen más del 80%... Vamos que aunque a mi mujer no le guste nada el gas (razón por la cual tenemos tanto aparto electrico) no le.quedará más remedio que usarlo en los fondeos. Continuará

XALOC 19-09-2023 20:58

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Mi buen amigo Ramón, patrón del Solo con el.que hemos coincidido en Ribeira y en Villagarcía de Arosa, me dice que navegar es solucionar una avería detrás de otra. Lo sabía, tengo barco desde hace casi veinte años y si no quieres dejarte la pasta que no tienes encargándole las reparaciones a alguien, pues no te queda más remedio que hacerlo tú .is.o todo. Y ya sabéis que todo es todo, que os voy a contar...

El caso es que depende de tu estado de ánimo unas averías son mejor recibidas que otras y yo esos días andaba un poco bajo de moral. Bueno pues el caso es que después de un día en Villagarcía muy bueno, de esos de bañito en la playa, con el agua helada de las rías, pero bañito y tomando el sol tranquilamente toda la mañana, más buena comida y la insustituible siesta, necesaria para retirará las fuerzas perdidas con la avería de la luz, llega la noche y cuando mi mujer va al baño eléctrico pues va y se atasca. Qué desgracia!!! Aún no me habían pasado 24 hs. del tema de la luz y ya tenía encima la siguiente avería y esta vez una avería muy, muy sucia.

XALOC 22-09-2023 12:43

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
El inodoro no solo se había atascado, además había ido subiendo el nivel de ... mierda... y amenazaba con desbordarse e inundar todo el baño!!!
A esas horas ya solo quedaba una posibilidad, VACIAR EL INODORO CON UN CAZO!!! Qué asco!!! Pero no quedaba otro remedio, así que con una botella de plástico de agua mineral cortada por la mitad a modo de achicador fui metiendo, mano incluida, para vaciarlo hasta un cubo y el cubo al mar. Nos imagináis lo asquerosa de la ópera. Para más inri, una de las veces me cayó fuera y todo el baño, mis pies, mis pantalones y yo mismo acabamos literalmente "enmierdados".

No me lo podía creer, aún no estaba solucionado el tema de la luz y ahora tocaba la guarrería del inodoro!!! Definitivamente es un problema de mal fario!!!

En fin, después de una ducha y a las 12 de la noche, con el inodoro vacío, pero atascado me voy a dormir y nunca mejor dicho asqueado de mi mala suerte. En fin al día siguiente tocaba reparar la avería.


Me levanté temprano con la esperanza de que se hubiera disuelto el "tapón" y lo primero que hago es cruzar los dedos, tocar madera y probar si el inodoro eléctrico se ha desatascado... Pues no, no era mi día otra vez y está claro que los milagros no existen, así que a enmierdarse más.

Herramientas, guantes, ropa de lo más viejo y manos a la obra con el inodoro, eso fue lo que pensé y que no sería difícil. Me equivocaba.

Tube que desmontar todo, todo, todo el inodoro, incluido levantarlo la taza de su su sitio lo.que implicó salida de material fecal por todo el baño... Ya os podéis imaginar la.situacion, el olor y demás.

Al final después de 4 horas de curro de los más guarro consigo arreglarlo y por Dios bendito que recé, a pesar de no se católico, para que esto no volviera a pasar, juarandome a mi mismo qué si vuelve a pasar me bajo del barco y lo vendo!!!

Y el viaje no había hecho más que empezar!!!

XALOC 24-09-2023 14:38

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Pasaron unos días con muy buenos momentos tanto navegando, como en tierra según íbamos haciendo cada vez más sur, despacio y sin riesgos, tal y como teniamos planeado.

Descubrimos nuevos fondeos y visitamos algunos ya conocidos que nos encantan a Marta y a mí como La playa de Barra, la isla de Ons, Sao Jacinto, al lado de Aveiro o Matosiños y al mismo tiempo conociendo puertos, pequeños y grandes, ciudades y pueblos de Galicia y Portugal Viana do Castelo, Aveiro o Nazaret con sus calles de aceras empedradas (que por cierto, resbalan como una pista de patinaje), sus fachadas de azulejos, siempre encantadores y sobre todo con sus gentes tan amables, tan dulces, tan educados... Nos encanta Portugal y los portugueses!

Pues eso, pasaban unos días y parecía que la navegación volvía a ser lo que normalmente había sido en nuestras travesías; placer y pocos sobresaltos. Pero el vaticinio que nos había pronosticado mi amigo Ramón, el navegante solitario, iba a continuar torciendo nuestra buena suerte. ¡Navegar es ir solucionando averías constantemente! Había dicho y como a nosotros normalmente no nos pasa nada nunca, pues a pesar de saberlo y de llevar veinte años solucionando problemas en la mar, nos parecía que nuestra suerte no nos iba a abandonar tampoco está vez.

Ramón no se equivocaba. En Aveiro se nos pinchó el dingy, bueno no exactamente. Tenemos un dingy viejo y barato, de esos que parecen buenos, pero que solo ofrecen apariencia y claro empezó a entrar agua por el suelo haciendo que cada vez que lo bajábamos del pescante y quedaba un rato a flote le entraban como dos dedos de agua. Nada peligroso, pero muy incómodo porque te mojas los zapatos, los pantalones, pesa como un muerto, lo que es, y te obliga a estar achicando cada vez que lo usas. Nada grave, desde luego. Había que solucionarlo, así que después de subirlo a su posición con los pescantes y de estudiarlo al milímetro, la fuga o la entrada en este caso de agua se resiste a ser descubierta. Todo son suposiciones razones y conjeturas intentado averiguar el mínimo agujero por donde el líquido elemento entra (o sale) lo suficientemente despacio como para no verlo, pero con la suficiente cantidad como para jorobar y mojar todo lo que metemos en el incluso a nosotros mismos. Así que toca sellar con sicaflex, colocar un parche por aqui y otro por allá, vaselina por el otro lado, etc.etc, con la esperanza de acertar al tun tun y taponar la vía de agua de la neumática que ha acabado pareciendo que ha pasado un sarampión con manchas blancas y grises de la xicaflex y los parches. Todo para nada. Maldito Flingy.

Si, FLINGY, porque con nuestro motor FB de cuarta mano apenas anda y claro esa lentitud exige un nombre de guerra apropiado, así que nuestro dingy es el Flingy porque el contraste es una manera jocosa de retratar la realidad, osea que no solo no vuela, si no que más bien se arrastra.

Pues bien, nuestro Flingy de lunares blanco y grises se ha convertido en una avería insoluble y en un surtidor de agua salada que solo tiene un remedio... Gastarse la pasta y comprar uno nuevo. Si ya me lo dijo Ramón en cuanto vio a Flingy y su motor: "Si sigues con este proyecto vas a acabar comprando una semirrígida y un motor nuevos". Ya me empiezo a mosquear con su predicciones!!! Joder que tío!!!

XALOC 24-09-2023 14:59

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Dos días después me cargo accidentalmente mi "robawifi"

Nuestra robawifi es un mini router conectado con un largo cable a una toma de 5v para poder izarlo en el mastil y que lleva conectada con soldador y más bien chapuceada una antena de más ganancia 18 onm para poder captar Wifi lejanas. Porqué? Pues porque los puñeteros gestores de la mayoría de los puertos deportivos no se gasta cuatro perras en poner repetidores en cada pantalán y siempre te dicen que tienen wifi, pero que seguramente no llegue bien a tu amarre. Vamos, que raro es el puerto en el.que te llaga la wifi!!! Qué poco necesita un gerente de puerto deportivo para tener contentos a su transeúntes (también a los fijos) y que poco interés ponen. Con 200 € montas una red para un puerto mediano y casi nadie lo hace. Por cierto en Marina Motril si que tienen repetidores.

Otra cosa que muchos puertos deportivos casi nunca incluyen entre sus servicios es una puñetera lavadora!!! Tenemos gastadas las suelas de los zapatos de buscar lavanderías en cada ciudad!!!. Hombre, a ver si alguno toma nota, que son 500 € una lavadora secadora!!!

En fin, siguiendo con la robawifi, pues dos días después de intentar reparar nuestro Flingy, me siento encima del cojín de la mesa de cartas con tal mala suerte que me había olvidado debajo nuestro maravilloso invento y "crass", rotura de antena y del minirouter. Sin solución!!!

A partir de ahora a gastar datos y me da muy mal.rollo solo pensar en la cantidad de veces que usas.internet: para averiguar dónde están las puñeteras orcas, para controlar la meteo, para Instagram y sobre todo para ver películas por la noche!!!

Avería sin solución por esta temporada!!!

Por cierto, joder lo variables e inexactas que han sido este año la predicciones de la meteo!. Con tanta Dana y tanta borrasca atlántica cerca un dia te daban un pronóstico diciendo que al día siguiente iba a llover y al final no solo no caía ni una gota, sino que además estaba de playa!!! Y con el viento ya ni hablar, donde dice kilómetros a veces deberia decir nudos y al revés!!!

XALOC 26-09-2023 17:34

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
El día que comprobé que nuestro Flingy seguía teniendo un vía de agua sin taponar y sin dar la cara, al izarlo con varios litros de agua dentro oigo un "CRACK" y siento salir disparadas varias piezas pequeñas que impactan como si fueran postas en el mar, al tiempo que FLYNGY cae al agua con gran estruendo. Fue casi como si se tratara de un disparo de escopeta y algunas salieron con tanta fuerza que cayeron a 15 ó 20 metros de distancia y con tanta fuerza que si alguna hubiera acertado a darme a mí o a Marta habríamos caído heridos de bala cuál jabalí en cacería.

Con el peso del dingy más el del agua que había embarcado, al izarlo con el sistema de desmultiplicación de poleas que había puesto para poder izarlo yo solo y sin esfuerzo, se rompieron las fijaciones de las poleas al pescante por la tensión del peso que estaba levantando y los restos del metal, tornillos y parte de las poleas que estallaron parecían auténticas balas cargadas de intenciones asesinas. Menos mal que salieron en dirección contraria a barco y la diana fue el mar y quizás algún mujel despistado que se debió llevar un buen susto. Casi tanto como yo que entre la caída de Flingy al mar y la metralla de poleas y metal me quedé helado.

En fin, que una avería y una reparación más, esta vez fácil porque decidí que nada de soldaduras, un buen cabo con dos ballestrinques serían más seguros para amarrar las poleas de desmultiplicación y a ellos no los cargaría el diablo.

XALOC 26-09-2023 18:50

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
En fin, como veis va de averías y de imaginación para solucionarlas, cuando se puede, claro y ya os digo que el tono a veces jociso que uso es para compensar la desesperación y la bajona que te producen alguna de estas situaciones.

El siguiente percance surgió en Cascais, Portugal. Fondeamos en la ensenada de Cascais la tarde anterior después de hacer de una tirada 70 millas que no estaban previstas.

Nuestro viaje lo tenemos planteado haciendo distancias cortas, navegando pocas millas y pasando el tiempo suficiente en los puertos, pueblos y ciudades como para conocerlos bien y disfrutar de su sabor, de su color y de sus gentes. Pero ese día, como nos ha pasado algunos otros, los pronósticos de la Meteo cambiaron demasiado rápido y tuvimos que plantearnos cambiar la estrategia de navegación sobre la marcha. En esta ocasión salimos de Nazaret sin viento y con sol, pero a las pocas millas apareció la niebla, una niebla cerrada y espesa que a penas permitía ver un círculo de 50 METROS entorno al Roatán. La zona es complicada, porque íbamos muy cerca de la costa, por dentro del veril de los 20 m de sonda para evitar encuentros con orcas y eso supone que al ir tan cerca, algo que nos ha pasado durante casi todo el viaje, tienes que ir súper pendiente de los aparejos de pesca y de las lanchas pequeñas de pescadores que no salen ni en el radar ni en el AIS. Además teníamos que vigilar constantemente la mar por nuestro costado de estribor pendientes de ver aletas u otros signos que pudieran delatar la presencia de las famosas ballenas asesinas y claro eso con niebla no es posible. Con una niebla tan cerrada las boyas de los aparejos las ves demasiado cerca, a veces ya casi es imposible esquivarlas o escoger la mejor trayectoria, así que nos planteamos cambiar de planes.

El caso es que teníamos pensado hacer escala en Peniche y poco antes de llegar se despejó la niebla y quedó un día soleado y fantástico. Los pronósticos también cambiaron y la lluvia, que era muy poco probable para el día siguiente, se convirtió en muy probable junto con más niebla. Teniendo en cuenta la nueva situación decido que aprovechando la bonanza, era mejor no parar en Peniche y llegar hasta Ericeira, un fondeadero dificil, pero que nos evitaría la mojadura y la niebla del día siguiente.

Habíamos salido tarde, nos gusta madrugar para llegar pronto a los sitios, pero ese día por culpa del retraso en la gasolinera, salimos demasiado tarde, lo que suponía que también llegaríamos tarde a Ericeira. La idea no nos gustaba, pero parecía mejor que mojarse al día siguiente, así que dejamos Peniche atrás con un sol espléndido y buenas sensaciones que se cambiaron a malas unas millas antes de Ericeira cuando nos rodeó una niebla todavía más cerrada que la de la mañana. No se veía nada! Entrar así a un fondeadero complicado no era posible, así que seguimos hacia Cascais con al suerte de que despejó antes del Cabo da Roca y se entabló el viento, aunque algo más fuerte de lo que me gustaría. Doblamos el cabo muy cerca de tierra por miedo a las orcas y llegamos a Cascais pasando a veces de los 7,5 y de los 8 nudos. En fin, muy tarde pero bien.

Dos días fondeados y salimos hacia la Doca de Alcántara donde nuestro amigo Ricardo, una bellísima persona y gerente del puerto de Nazaret, nos había encontrado un amarre.

Para salir de Cascais y recorrer las escasas 12 millas que lo separaban de nuestra siguiente escala en Lisboa no había pensado nada especial. Habría viento moderadoben contra, pero para eso está el motor...

Enciendo el plóter, salimos del fondeo y al conectar el piloto me sale un mensaje de error y veo que no funciona. Ni en automático, ni en modo track, ni nada de nada. Además al ser muy ancho el estuario, no se me ocurrió que la vaciante del Tajo pudiera ser fuerte y no había tenido en cuenta la marea. Pero vaya que si lo era, por lo menos tres o cuatro nudos. Menos mal que fueron solo 12 millas. Gobernando a mano llegamos a Lisboa y nada más llegar no me apetecía ponerme a buscar la avería del piloto, sabía que la cosa era sería, pero Marta se iba al día siguiente en avión a pasar unos días con su familia y yo tendría tiempo suficiente para bucear en las profundidades del Roatán y averiguar que le pasaba al piloto

XALOC 27-09-2023 20:20

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Lo de bucear en las profundidades del barco no es broma. Los que sabéis lo que es un barco que no llega a 12 metros y en el que se han ido estibando, instalando y organizando las cosas para un viaje de meses, sabéis que hay que desmontar medio barco y, claro, almacenar lo desmontado en el otro medio barco, para poder llegar a las zonas que tienes que chequear buscando donde esta la avería. Vamos, que el Roatán se convirtió desde la mitad posterior del salón incluida la cocina hasta la popa en un lugar inospito, sin suelo, con el camarote de popa completamente desmontado, es decir, con los armarios vacíos sin ropa, sin cama, sin colchonetas, con los depósitos de agua y combustible, las baterías, el motor y todos los circuitos de cables y cañerías a la vista. Y yo tenía que gravitar sobre todo esto deslizandome como podía para ir de un lugar a otro, mientras que la otra mitad del salón, el baño de proa, incluyendo el camarote de proa se había convertido en el almacén de todas las tablas, colchonetas, ropa, cojines, etc que había sacado del camarote de popa. La perfecta imagen del estallido de una bomba atómica dentro del barco!!!

Y por allí me moví yo durante tres días en la oscuridad (el camarote de popa no tiene más que dos pequeños portillos de ventilación), con el foco/linterna en la frente, el móvil en una mano, las herramientas en la otra y sudando como un pollo para ir aislando los elementos del piloto automático que estaban bien de los que podían estar averiados.

Menos mal que está Santa Taberna a la que pertenecemos tiene cofrades que son la bendición de los que, como yo, nos aventuramos en el proceloso y desconocido mundo de materias en las que debíamos habernos doctorado, en este caso la electrónica. Si con la electricidad el cofrade EIEN fue mi gran ayuda, por cierto EIEN también fue el gran apoyo que tuve para montar todo el sistema de paneles solares, etc etc y de ayudarme a reparar las averías eléctricas que ya os comenté, aquí fue el gran JIAUCA, el que desde el otro lado de la península Ibérica me ofreció su inestimable ayuda. Sin el, como sin Eien, hubiera sido imposible poner al Roatán de nuevo en marcha. Os digo de verdad, que no sabemos valorar lo que tenemos con esta Santa Taberna!!!

Desde el otro lado del teléfono el amigo Jiauca dirigió la exploracion de la avería del piloto y os juro que fue muy, pero que muy paciente. Horas al teléfono...

A todo esto, la mañana del primer día de buceo en las profundidades electrónicas del Roatán se me avería el teléfono móvil y me quedo sin datos. No me lo podía creer, sin robawifi, sin datos, sin Marta que tenía otro teléfono y en un país que aunque hermano es difícil entenderte me iba a ser imposible buscar y acceder a Internet y por tanto se me complicaba mucho la búsqueda de soluciones. Tarde cuatro horas en solucionar el tema del móvil, una mañana entera de desesperación intentando entender que coño le pasaba al móvil y hurgando en la configuración del teléfono para, afortunadamente conseguir solucionarlo y poder seguir con la investigación del fallo del piloto.

Pues no, arreglado el tema de los datos, por cierto era un problema de la operadora española a los que me costó dios y ayuda convencer para que me lo solucionarán y aunque parezca increíble surgió otro problema que parecía regresar del pasado: me volví a quedar sin electricidad!!!

No me lo podía creer, el.extremo del cable de corriente con el que me conecto a la torreta del pantalán y que tenía empalmado por dos sitios no tenía corriente. El colmo de los colmos. Evidentemente sospeché que uno de los empalmes estaba mal, se había mojado o sulfatado. Tuve que desmontar (me costó dos horas) los empalmes para finalmente descubrir que todo estaba bien y que la torreta del puerto, ademas del disyuntor visible, tenía otro que estaba oculto y había saltado!!! Vamos que me rompí la cabeza ���� hasta descubrilo porque en el puerto (era domingo) no había nadie que supiera que existía!!!

Llegué a pensar en darme la vuelta y volver a mí puerto o en vender el barco allí mismo y dar por finalizada mi experiencia náutica de más de 40 años, aunque al final sólo me quedé más calvo de estirarme los pocos y blanco pelos que me quedan maldiciendo mi mala suerte.

Había perdido todo el día, así que harto de mi mala suerte, me decidí a dar un paseo por LISBOA, comerme un bocadillo y meterme en la cama esperando que al dia siguiente cambiará mi suerte...

Mi amigo Ramón, el navegante solitario, me habría animado diciéndome que eso no era nada, que era lo normal..
Creo que, en la lejanía, empezaba a caerme mal... Pobre Ramón, espero que no lea esto nunca.

XALOC 29-09-2023 12:42

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Con ocasión de la última avería eléctrica, el amigo EIEN después de solucionar aquel problema me dijo, "en estos últimos días has hecho un curso completo y avanzado de electricidad". Ni tanto ni tan poco, pero me iba a tocar hacer otro curso intensivo de electrónica, esta vez guiado por el amigo JIAUCA. Lo mío puede ser dificultad para aprender, no se lo que pensaran mis maestros (manifestaros aquí, si no es para "ponerme a parir" jajaja), pero lo que es seguro es que mi principal hándicap es el olvido de los conocimientos adquiridos, pocos o muchos. Vamos, mi mala memoria. Digo esto porque después de dos días enganchado al teléfono con estos cofrades no se si ahora sabría por dónde empezar en caso de tener la misma avería...

Al amigo JIAUCA lo tuve pendiente de mi piloto escacharrado durante dos días. SANTA PACIENCIA que tuvo! Tanto a él como a EIEN no sabría cómo agradecerles su ayuda. Fue impagable.

Esos tres días de locura empezaron buscando donde estaba la unidad de control del piloto automático. Resulta que en los barcos de esa época no se colocaba en todos en el mismo sitio y yo, que la había buscado antes varias veces, nunca la había localizado. Después de 12 años con este barco eso era algo así como tener un perro y a los once años enterarte de que sabe ladrar jajajajaja.

Bien el caso es que en mi barco estaba escondida detrás del depósito de agua de popa bajo un pequeño panel de madera y nunca se me había ocurrido, quizás porque no lo necesité, sacar ese pequeño panel para mirar que ocultaba.

A partir de ahí la cosa iba de testear cada uno de los elementos del piloto, léase display, brazo hidráulico, motor del brazo, compás del piloto, etc uno por uno para aislar el problema. Y volvemos a la misma situación de otras veces; bucea en un tambucho en el que apenas cabes, arrástrate por la conejera desollandote las rodillas y dejándole la piel de las espinallas en un tornillo que sobresale, mete la cabeza sin saber si la vas a poder sacar en un agujero para poder hacer una foto y mandarla por WhatsApp a maestro Jiauca... Por cierto, en una ocasión a punto estuve embadurnarme un brazo con vaselina para poder meterlo por un hueco imposible y estar seguro de no quedarme atrapado y morir de inanición allí mismo jajajajaja.

A todo esto, como soy bastante miope y a pesar de llevar gafas progresivas, pues mi visión de cerca es más bien mala con gafas. Y ahí está la duda y el problema de todos los que padecemos este cruel déficit; si te quitas las gafas la visión cercana es de puta madre, pero de lejos no ves "un farrapo" y cuando digo lejos me refiereo a un metro. Claro y al revés con gafas ves de lejos de puta madre, pero de muy cerca todo es un borrón gris. Así que cuando necesitas ver zonas intermedias o amabas a la vez, por ejemplo poner una punta del polímetro en una conexión a la que a penas llegas y al mismo tiempo leer lo que marca la pantalla pues a veces no te queda más que tirar de intuición y de imaginación para poder ver correctamente donde metes esa fina punta para medir y leer los números de la pantalla. Recuerdo que el sudor me resbalaba por la cara, se me caían las gafas hasta la punta de la nariz y yo hacía los equilibrios y las muecas más estúpidas para evitar que se me calleran las gafas, aguantar el picor de los ojos por el sudor y al mismo tiempo evitar desollarme las orejas en los agujeros más incómodos, todo para poder ver de cerca y de lejos sin tener que imaginar lo que leía. Vamos todo un ejercicio de antiparras en equilibrio. Ya me hubiera gustado saber mover las orejas!!!

Claro, a todo esto cada comprobación que el amigo Jiauca me pedia se demoraba más de la cuenta y el hombre debía escuchar mis jadeos por el móvil que, estratégicamente colacado, me permitía hablar con el mientras intentaba seguir sus instrucciones. Me río pensando que aquellos jadeos y respiraciones entrecortadas bien podía haberlas interpretado como de origen sexual de no ser por los juramentos con los que acompañaba cada rasponazo, atasco de miembros o bajonazo de moral...

Bien, dos días después de muchas pequeñas heridas en manos y piernas, lágrimas, sudores, derrotas y victorias localizamos (más gracias otra vez Jiauka) el fallo. El controlador del piloto automático de Raymarine estaba averiado. Solución; mandarlo a un taller de electrónica para que lo chequease o comprar e instalar otro.

Si llego a estar en España y hubiera tenido tiempo habría optado por la primera solución, pero explicar en un taller portugues el problema y esperar que acertarán con la avería sin saber si tenía solución era demasiado pedir para el poco tiempo que tenía, así que opté por comprar uno de segunda mano y rezar para que llegara a tiempo y funcionará bien.

Tres días más tarde y con unos cuantos euro menos en la cuenta del banco, justo un día antes de que llegaran Marta y hija ( que venía a.pasar unos días con nosotros en el barco), llegó el S1 de Raymarine, lo monté y todo volvió a funcionar!!! Y el barco
pudo volver a tener los camarotes, baño y salón más o menos ordenados de nuevo.

De nuevo lo había conseguido. Subidón de moral después del bajonazo de la avería. Eso sí, exhausto y poniéndole a mi amigo Ramón una bola de cristal entre las manos para que, con su sabiduría y experiencia adivinase cual iba a ser el siguiente problema y rezando para que estuviera dentro de la categoría de los "fácilmente solucionables"

J.R. 29-09-2023 18:55

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
A Jiauka tenemos que hacerle un homenaje. Hace unos años, tuve un problema con mi radio, y él se ofreció, vino hasta mi barco y lo solucionó. Sé de más cofrades a los que también ha ayudado generosamente.

jautran 29-09-2023 20:56

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Gracias
Por compartir tus experiencias, pero cada vez que leo una entrada me dan ganas de vender mi barco, jajaja!!

XALOC 30-09-2023 11:35

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Cita:

Originalmente publicado por J.R. (Mensaje 2429431)
A Jiauka tenemos que hacerle un homenaje. Hace unos años, tuve un problema con mi radio, y él se ofreció, vino hasta mi barco y lo solucionó. Sé de más cofrades a los que también ha ayudado generosamente.

Completamente de acuerdo!!!

XALOC 30-09-2023 11:36

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Cita:

Originalmente publicado por jautran (Mensaje 2429440)
Gracias
Por compartir tus experiencias, pero cada vez que leo una entrada me dan ganas de vender mi barco, jajaja!!

Jajajajaja, pues no te cuento cuando de verdad te pasa!!!:meparto::meparto::meparto:

XALOC 30-09-2023 12:52

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Siguiendo con el relato de las averías he de decir que le empezaba a coger manía a la bola de cristal de mi amigo Ramón, porque tal y como me había dado a entender tanto el Flingy como el motor FB no son los adecuados para nuestros planes de viaje. Y claro, paso lo que la bola y Ramón aventuraban; daria problemas.

En el fondeo de Alvor, por cierto, precioso fondeo, aunque muy concurrido donde las puestas de sol son de lo mejor que hemos visto, el día antes de marchar hacia Albufeira salí con el Flingy hasta la playa y al arrancar el FB para volver se rompió la cuerda de arranque. El FB es un Mercury de al menos cuarta mano, de 2,5 CV y dos tiempos que debe tener pues más o menos mi edad, aunque hasta hoy se conservaba mejor que yo y continuaba sin jubilarse. Arrancaba bien y aunque perdía algo de gasolina en ocasiones, pues cumplía y espero que siga cumpliendo su función, pero esta vez el desgaste acabó con la cuerda rota.

Al llegar al puerto de Albufeira me puse a desmontar el mecanismo para cambiar la cuerda y o sorpresa, si perdía gasolina el motor era porque el depósito tenía una fisura en su parte superior que cuando estaba casi lleno pues goteaba algo de gasolina, así que ahora había dos averías que reparar, la cuerda y el depósito. Pero la cosa no iba a quedar ahí. En el Roatán hemos montado el AIS/ploter sobre la bitácora, anclado por encima del plóter original de Raymarine para poder ver ambos fácilmente. Como no está encastrado en el conjunto de la bitácora, pues lo rodeé con aro protector de acero que sirviera además para poder agarrarnos si pierdes el equilibrio en la bañera y a pesar de ser una barra de acero inox de 10 mm pues rompió durante la travesía, así que para Albufeira ya teníamos trabajo, reparar tres averías más.

Afortunadamente encontré un taller de soldadura que por 10€ me dejó el aro protector mejor de lo que estaba. Lo del motor me iba a llevar algo más de tiempo.

Los que han tenido problemas con el arranque de un FB saben que desmontar el mecanismo de muelle de acero que llevan los arranques de los fuera borda es un lio. Parece algo sencillo pero te pones de grasa hasta las orejas y como salte y se salga el resorte de acero que hace que la cuerda recupere cada vez que la sueltas pues volver a colocarlo en su sitio es una especie de rompecabezas. Lo habéis adivinado, el resorte salto por los aires y cuando lo veo salir volando hacia el mar se me congeló la sangre en las venas y se me quedó cara de gilipoyas por no haberlo previsto.

Pero por una vez hubo suerte y... casualidad de casualidades se quedó enganchado en el cabo de una de las defensas! No podía créeme mi buena fortuna. Por una vez la tostada había caído con la mermelada hacia arriba.

La suerte parecía estar cambiando y una vez colocada la cuerda de arranque en su sitio, se me ocurrió que la fisura del deposito de gasolina del FB se podía sellar con varias capas de Araldit y si tras varias capas y con una dureza importante dejó de perder gasolina. La suerte parecía volver a sonreírme, la fuga quedó sellada y de momento así sigue.

Esta vez me acordé positivamente de mi amigo Ramón y sus predicciones, todo tiene solución y si no la tiene, pues a quitarle un dígito a la cuenta del banco. Menos mal que de esta la cuenta ha salido intacta, bueno, no del todo porque por una vez pudimos festejarlo en el restaurante del puerto!!!

XALOC 04-10-2023 19:06

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Por una vez no se cumplieron los pronósticos de mi amigo Ramón "Solitario". Creo que él, fiel a su espíritu de navegar sin tripulación, siempre tiene muy presente que cualquier cosa puede pasar, probablemente para estar preparado y solucionarla a base de imaginación, preparación y herramientas. Soy de su misma opinión, máxime cuando estás navegando "casi solo".
Pero en lo que no estamos de acuerdo es en que las averías se tengan que suceder una tras otra sin permitirte disfrutar del relax que debería de ser navegar. Eso fue lo que nos pasó desde A Coruña hasta Albufeira y, quizás para compensar, lo que dejo de pasar desde Albufeira hasta casi el final de nuestro viaje por este año.

Conste, que como Ramón soy bastante previsor y como para muestra vale un botón he de decir que en el Roatán el peso de herramientas, elementos de respeto y materiales, madera, barras de acero, paneles de plástico, pintura, etc. creo que sobrepasa al peso de los víveres. Otra cosa es la preparación técnica del patrón que a pesar de llevar años y años procurando solucionar los problemas por mi mismo, pues a veces falla... Vamos que en el Roatán es más fácil morir de hambre que por falta de recursos (y eso que llevo una cocinera a bordo que de herramientas no sabrá nada, pero nuestro menú es de estrella Michelín).

Por cierto, la figura de Ramón Solitario es real, aunque algo transformada por mi retorcida imaginación para estos relatos. Así que disculpa, Ramón por la distorsión y la coña cuando leas esto.

Bien, pues ya de acuerdo con nuestra habitual buena suerte, tuvimos una buena temporada en la que pudimos disfrutar de la navegación, del clima, de las visitas a nuevos puertos y ciudades o de los buenos fondeos. Vida tranquila, pero animada con aventurillas e incidentes que os contaré en otras entregas. Y hablando de fondeos, nosotros solíamos orincar siempre el ancla y al cabo del orinque lo marcábamos con un bollarín. Pues nuestro orinque debe tener un magnetismo especial, porque cada día había chavales nadando o en tablas o motos de agua u otros barcos buscando fondeo que se amarraban al él o simplemente querían robárnoslo. Al principio nuestro bollarín era una boya con muy buena pinta y pensábamos que podrían confundirla con la boya de un muerto, así que la cambiamos por un simple donut de los que llevan las redes de pesca que a penas se ve. Pues ni así. La atracción fatal de Kim Bassinger descruzando las piernas no podía ni compararse con la de nuestro simple donut de plástico barato. Nos lo quisieron robar, de hecho nos robaron el plomo que teníamos para que el cabo del orinque quedara vertical, tiraban del cabo por curiosidad o le pasaban por encima, etc. etc... Os juro que tuvimos que dejar de orincar el ancla y hasta entonces no hemos podido pasar una tarde tranquilos sin vigilar nuestro donut que parecía gustarle a todos los curiosos de cada playa. Así que a ver que se os ocurre para orincar sin que alguien te levante el fondeo o te haga garrear por amarrarse a tu orinque, no te lo intenten robar o el tonto de turno quiera buscar allí las bragas de Kim Bassinger. Por favor, contarme vuestros trucos para evitarlo, a mí solo me falta ponerle una cagada de gaviota pintada para que de asco (ahora que lo pienso igual no es mala idea :cunao::cunao::cunao:)

Se me ha ido el santo al cielo, en el próximo post os cuento la última avería, que post muy largos aburren.

XALOC 07-10-2023 19:17

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Llevábamos demasiados días sin acordarnos del fantasma de las averías y como no podía ser de otra manera íbamos a terminar nuestra aventura, espero que solo por este año, haciendo ciertas las malas premoniciones de mi amigo Ramón Solitario con su pronóstico de averías. Pero esta vez aún no sé si catalogar este incidente si c0mo un golpe de suerte o como un descalabro de tres ceros en la cuenta del banco.
El AIS llevaba ya un tiempo fallando de vez en cuando. Creo que desde el principio de nuestro viaje y quizás antes, recibía bien los barcos en su zona, pero ocasionalmente dejaba de emitir y no salíamos en el VesselFinder. El fallo, en cuanto lo detectaba M, siempre atenta al AIS en su móvil, se corregía fácilmente apagando y volviendo a encender nuestro AIS, así que no me preocupó demasiado, entre otras cosas porque una vez iniciado el viaje la única solución era mandarlo a la tienda donde lo compré para que lo reparasen. Eso suponía quedarnos sin AIS y sin plotter de respeto, así que había decidido esperar a terminar y llevarlo entonces a revisar. Así fuimos tirando hasta el último día de navegación, y de ahí lo de que pude considerarse como un golpe de suerte.
Ese día al encender el AIS apareció en la pantalla del plotter el testigo de peligro, esa señal que todos, navegantes o no, tememos ver aparecer un día en cualquiera de nuestros dispositivos electrónicos porque, por lo menos a mí, me indica patología severa y un seguro desembolso con varios dígitos. A veces pienso que el famoso triángulo de avería es como un recordatorio de los fabricantes para que recuerdes que de vez en cuando tienes que pasar por caja para engordar sus beneficios. Al menos, las veces que me ha pasado, ha supuesto siempre dejar las pestañas allí donde tocaba. Y como la depresión se mitiga con ironía, la última vez que me pasó con el coche, le propuse al taller que sustituyeran la interjección con el puntito para abajo que hay en el centro del triángulo de peligro por el símbolo del dólar, para que fuéramos acostumbrándonos y evitar la desesperación que causará la factura del arreglo. Les pareció buena idea, pero no me hicieron ningún descuento, claro.

Esta vez, después de las amenazas de anteriores ocasiones el AIS, de nombre ONWA, se alió con el espíritu premonitorio de nuestro amigo Ramón Solitario y dejó de captar satélites. Supuse que era una cuestión de la antena, así que la conecté y desconecté varias veces, la moví de sitio y si no hubiera sido el último día de navegación no sé cuantas vueltas habría dado para intentar solucionarlo. También se me ocurrió pensar que era una más de las espantadas del apartito y que se arreglaría reseteándolo así que probé varias veces, le cambié la configuración y le hubiera abierto las tripas y usado el bisturí si hubiera estado a mil millas de ninguna parte. Pero no estaba en el Punto Nemo, solo me faltaban 20 millas para llegar a nuestro puerto de destino por este año, así que la opción fue: APAGARLO Y DISFRUTAR DEL ULTIMO DÍA DE NAVEGACIÓN.
He de decir que me acordé con cierto resentimiento, como no, de nuestro amigo el del “mal fario” y del radiotelegrafista de un container al que le pregunté por radio si nos veía en su AIS y que irónicamente nos contestó que no y que me gastara la pasta en un buen AIS. Sólo le faltó hacerme un Bizum de propina y decirme que me comprara un…
Terminado el capítulo de “averías” en las próximas entregas... hablaremos de las orcas!!!

jonam52 08-10-2023 09:11

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
La del cruce de piernas no era Sharon Stone en Instinto Basico?
Lo digo por no confundir al personal... A ver si alguno va al pasapalabra o al saber y ganar y pierde el el premio por fallar la respuesta! :meparto:

jonam52 08-10-2023 09:15

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Cita:

Originalmente publicado por XALOC (Mensaje 2430064)
Por una vez no se cumplieron los pronósticos de mi amigo Ramón "Solitario". Creo que él, fiel a su espíritu de navegar sin tripulación, siempre tiene muy presente que cualquier cosa puede pasar, probablemente para estar preparado y solucionarla a base de imaginación, preparación y herramientas. Soy de su misma opinión, máxime cuando estás navegando "casi solo".
Pero en lo que no estamos de acuerdo es en que las averías se tengan que suceder una tras otra sin permitirte disfrutar del relax que debería de ser navegar. Eso fue lo que nos pasó desde A Coruña hasta Albufeira y, quizás para compensar, lo que dejo de pasar desde Albufeira hasta casi el final de nuestro viaje por este año.

Conste, que como Ramón soy bastante previsor y como para muestra vale un botón he de decir que en el Roatán el peso de herramientas, elementos de respeto y materiales, madera, barras de acero, paneles de plástico, pintura, etc. creo que sobrepasa al peso de los víveres. Otra cosa es la preparación técnica del patrón que a pesar de llevar años y años procurando solucionar los problemas por mi mismo, pues a veces falla... Vamos que en el Roatán es más fácil morir de hambre que por falta de recursos (y eso que llevo una cocinera a bordo que de herramientas no sabrá nada, pero nuestro menú es de estrella Michelín).

Por cierto, la figura de Ramón Solitario es real, aunque algo transformada por mi retorcida imaginación para estos relatos. Así que disculpa, Ramón por la distorsión y la coña cuando leas esto.

Bien, pues ya de acuerdo con nuestra habitual buena suerte, tuvimos una buena temporada en la que pudimos disfrutar de la navegación, del clima, de las visitas a nuevos puertos y ciudades o de los buenos fondeos. Vida tranquila, pero animada con aventurillas e incidentes que os contaré en otras entregas. Y hablando de fondeos, nosotros solíamos orincar siempre el ancla y al cabo del orinque lo marcábamos con un bollarín. Pues nuestro orinque debe tener un magnetismo especial, porque cada día había chavales nadando o en tablas o motos de agua u otros barcos buscando fondeo que se amarraban al él o simplemente querían robárnoslo. Al principio nuestro bollarín era una boya con muy buena pinta y pensábamos que podrían confundirla con la boya de un muerto, así que la cambiamos por un simple donut de los que llevan las redes de pesca que a penas se ve. Pues ni así. La atracción fatal de Kim Bassinger descruzando las piernas no podía ni compararse con la de nuestro simple donut de plástico barato. Nos lo quisieron robar, de hecho nos robaron el plomo que teníamos para que el cabo del orinque quedara vertical, tiraban del cabo por curiosidad o le pasaban por encima, etc. etc... Os juro que tuvimos que dejar de orincar el ancla y hasta entonces no hemos podido pasar una tarde tranquilos sin vigilar nuestro donut que parecía gustarle a todos los curiosos de cada playa. Así que a ver que se os ocurre para orincar sin que alguien te levante el fondeo o te haga garrear por amarrarse a tu orinque, no te lo intenten robar o el tonto de turno quiera buscar allí las bragas de Kim Bassinger. Por favor, contarme vuestros trucos para evitarlo, a mí solo me falta ponerle una cagada de gaviota pintada para que de asco (ahora que lo pienso igual no es mala idea :cunao::cunao::cunao:)

Se me ha ido el santo al cielo, en el próximo post os cuento la última avería, que post muy largos aburren.

Mi truco infalible para fondear es no poner orinque y estar atento para salir a cubierta gritando como un loco y cagandome en todo...mano de santo.:cagoento:
:brindis:

XALOC 08-10-2023 10:44

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Cita:

Originalmente publicado por jonam52 (Mensaje 2430503)
La del cruce de piernas no era Sharon Stone en Instinto Basico?
Lo digo por no confundir al personal... A ver si alguno va al pasapalabra o al saber y ganar y pierde el el premio por fallar la respuesta! :meparto:

Ostras!!! Cierto. Era Sharon Stone!!! Aunque puestos a escoger, me quedo con las dos!!! Jaja 😂😂

XALOC 11-10-2023 19:31

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Las orcas nos preocuparon desde que se produjeron los primeros incidentes allá por 2.020. En esa época nuestros planes ya estaban trazados y entre nuestro puerto base y nuestro destino, el Mediterráneo, se interponían las “killer whales”, así que empezamos a seguir sus interacciones y a buscar soluciones.
Lo primero fue localizar las áreas donde eran más frecuentes los ataques y eso me ha traido ocupado hasta hoy en día. Creé un chat aquí, en La Taberna, porque me imaginaba que era una preocupación compartida con muchos navegantes que funcionó inicialmente muy bien ya que los cofrades de las zonas donde actuaban las orcas informaban de cada incidente. El problema era que, en ocasiones, había bastante retraso entre la fecha de ocurrencia y la fecha en la que se colgaba en el chat y no era muy preciso en lo que respecta a la localización, pero era efectivo. Al mismo tiempo empecé a seguir los canales de información de otras entidades, el primero fue Orcas GT, que ofrecía mapas y localización de los incidentes o avistamientos y fue de gran ayuda para establecer las zonas en las que eran más frecuentes los incidentes. Después fueron surgiendo el chat de la WRCC inglés en el que también se empezaban a proponer soluciones, además se podía y se puede ver estadísticamente las características de los barcos y de sus derrotas, pero que sobre todo daba localizaciones muy exactas en el tiempo y en el espacio, de manera que empecé a darme cuenta de que navegando por debajo de la línea de 20 m. de profundidad eran muy escasos los incidentes.
A nadie le gusta ver a una orca jugueteando con tu timón hasta romperlo y solo seguimos con la preparación del barco cuando vi claro que una derrota en aguas poco profundas era suficientemente segura. Ya en este último año y medio surgió la aplicación de Orcinus y ORCAS PT con un primer grupo de chat en Whasapp, después en Telegram, que daba información casi instantánea y además te permitía entrar en contacto con las fuentes de dicha información. Con eso se podía navegar con suficiente seguridad.
Una vez localizadas las zonas y las épocas más frecuentes de ataques quedaba el imaginativo trabajo de buscar remedios a un hipotético incidente y, a ser posible, encontrar métodos para prevenirlos y ahí la imaginación y la comunicación eran imprescindibles.
Lo primero fue diseñar un timón de respeto. Debía de ser fiable, fácil de colocar, barato y que ocupara poco, porque ya se sabe que en un barco de vela que va a ser tu casa durante varios meses al año se acumulan tantos trastos que uno más, sobre todo si es grande, puede ser difícil de encajar. Finalmente conseguí diseñar un sistema a costo “0” que consiste en una barra metálica plana de aluminio grueso con un plano de plástico muy grueso y resistente obtenido de un contenedor de basura de los grandes fijado a lo largo de la barra de aluminio mediante remaches. Dos gruesas bisagras que encajan en la escalera de baño sirven de eje de giro y una barra de acero más larga que encaja en el extremo superior de la barra de aluminio hace las veces de improvisada, pero efectiva caña de timón. Todo el material me salió gratis en un almacén de desechos de la administración local al que tenía acceso. Su estiba en el barco fue fácil, porque al ser plano va debajo de uno de los colchones y nadie, de momento, se ha enterado que está ahí, así que no debe molestar para dormir.
Pero había que probarlo y en la primera prueba se dobló la barra de aluminio. La fuerza que hacía el timón era mucho mayor de lo que pensaba, pero la solución fue simple; adosarle a la barra de aluminio una pletina de acero con estructura de “T” para que aguantara esa presión y… Funciona!!! TIMÓN DE RESPETO CONSTRUIDO. Quizás no aguante cientos de millas, pero para una emergencia, vale, Especialmente si de lo que se trata es de mantener un rumbo.
La imaginación había funcionado para remediar una posible rotura del timón, ahora faltaba imaginar o adaptar métodos para prevenir los ataques.

XALOC 13-10-2023 19:00

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Conste que lo que os relato a continuación, como gran parte de lo contado en este post (no vayáis a pensar que estoy loco) está, digamos “amenizado”, muy exagerado más bien, para que el relato sea divertido, así que no os lo toméis al pie de la letra, aunque… En fin son concesiones a la verdad y en favor del humor. Vamos que debéis saber que algunas de estas ideas no se trasladaron a la realidad y quedaron en el campo de las ideas no realizadas, pero que a efectos del relato son divertidas.

Ya se decía en el mayo del 68; “la imaginación al poder” y sigo creyendo a ciegas en este lema tan individualista. Así que estaba convencido (ahora ya no tanto) de que con ideas se puede encontrar la solución a los ataques/incidentes con las orcas, al menos hasta que la ciencia no nos dé una solución definitiva que pasará, sin duda, por la deshabituación.

El caso es que puse trabajar el cerebro y además empecé a revisar las ideas de otros navegantes para salir de nuestro puerto base en el Cantábrico con una mínima sensación de seguridad y como más vale dos que uno ó cuatro que tres, pues doté al barco de una batería de medidas anti orcas convirtiéndolo en una especie de fortín inexpugnable. O eso creía.

Después de tres años de obsesión con las orcas estaba a punto de convertir a mi barco en una especie de navío de guerra que contaba con armas químicas, bombas, equipo de ultrasonidos y además tan defendido como un campo de concentración.

De entre los métodos que al parecer funcionan y seguro el más extendido está el de los petardos, pero se podía mejorar para dotar a mi barco con una especie de arma de fuego. Así que tras comprarlos empecé a hacer pruebas para que el explosivo detonara dentro del agua y no en la superficie, así la explosión tendría más alcance, sería más efectiva a cierta distancia y no se oiría tanto en la superficie. La solución parecía fácil: lastrar el petardo con plomo, pero… ¿Explotaría bajo el agua?

Hice pruebas y al menos los que yo compré no estallaban si se hundían. He oído que en Valencia venden algunos que si estallan bajo el agua, pero no era mi caso, así que probé poniéndoles unos plomitos de pesca, de los redondos, en el lado contrario de la mecha. No tardé en encontrar el peso justo para que no se hundieran del todo y el petardo quedara vertical, semihundido y con la mecha hacia arriba. Tras la prueba definitiva: ÉXITO!!! Ya tenía el espanta-orcas perfecto para casos graves ¡¡¡Mi barco ya empezaba a parecer un navío de guerra!!!

Al parecer la lejía tampoco les gusta a las orcas, así que como tampoco se trata de echársela encima a los pobres animales, pues compré varias botellas de lejía de 5 litros que cada día antes de salir a navegar dejaba boca abajo, todavía taponadas, una en el lavabo del baño (estribor) y otra en el fregadero de la cocina (babor). Si veíamos orcas sería rápido bajar y abrir la botella para que fuera saliendo la lejía poco a poco y a cierta distancia de los pobres animalitos ¡¡¡Ya contaba con armamento químico!!!

Mi tercer método de prevención de ataque se basó en algo que al parecer se usó para prevenir que las orcas se acercaran a las manchas de petróleo cuando hubo escapes en las plataformas petrolíferas del Golfo de México. Se trata de golpear con un martillo un tubo metálico hundido por un extremo en el agua. Como tenía tubo que me sobró de cuando instalé los paneles solares, pues dejé amarrado junto al tangón un tubo hueco de dos metros de largo que serviría como amplificador del sonido. ¡¡¡Había dotado a mi barco con armamento ultrasónico antisubmarino!!!

Pero había un problema, los tres métodos anteriores sólo sirven si has visto a las orcas o para después de un primer ataque y como estos animalitos tiene la mala costumbre de presentarse y lo que es peor, jugar con tu timón sin avisar, pues ninguno de estos sistemas evitaban el primer susto o el primer incidente, así que había que pensar algo más eficaz.

Lo primero que se me ocurrió fue forrar la parte media y baja del timón con alambre de espino. Tenía que sacar el barco del agua para dar patente, cambiar ánodos y demás, así que era factible convertir mi barco en un erizo de mar. Pero como la imaginación no se detiene, aunque quieras, se me ocurrió que pegar al timón pinchos anti palomas sería más fácil y así lo hice. Puede asegurar que no quedó mal, aunque en vez de un erizo el timón parecía una antena de televisión submarina y como por esas fechas estaba colaborando con algunos de los oceanógrafos de una de las organizaciones que estudian las orcas, pues se lo comenté y lo probaron. Los resultados según ellos fueron tan positivos que llegó un momento en que las orcas ni se acercaban al barco si tenían instalados los pinchos en los timones. Ahora el Roatán estaba tan defendido como la frontera de EEUU ¡¡¡Era un fortín vallado!!!

Satisfecho de mi obra ¡¡¡Ya podía salir a navegar!!!

Pero claro, nadie es perfecto. Tras recorrer las primeras millas la presión del agua en el timón me volvió a sorprender y en el primer puerto descubrí que los pinchos del timón se habían desprendido. Los había pegado con “Xica” y no aguantaron. Mi campo de concentración estaba desprotegido y ahora ya estaba el barco en el agua, así que en la primera parada larga que hiciera debería reponerlo y pegarlo con algún compuesto más duradero.
Lisboa era el lugar elegido, así que allí, después de solucionar la avería del piloto automático me decidí a bucear y pegar nuevos pinchos, esta vez con un sellador subacuático. Pero la naturaleza no me lo iba a poner fácil, además de que el agua en el puerto estaba tan sucia que apenas veía más de un metro por delante de mis narices, la marina estaba llena de medusas de un tamaño descomunal. Las había que no cabían en un cubo de fregar, pero tras una mañana entera, exhausto, cabreado conmigo mismo por la idiotez que estaba cometiendo, enfundado en neopreno, con la botella de buceo a la espalda y sin un centímetro de piel expuesto a los tentáculos de las enormes medusas conseguí dejar el timón forrado de pinchos, esta vez de plástico.

Espero que esta entrega os haya hecho pasar un rato divertido. Continuará…

XALOC 18-10-2023 18:25

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Pertrechado el barco con elementos disuasorios, es decir, armado hasta los dientes, el plan de navegación dependía de nuestro conocimiento de los hábitos y costumbres de las orcas para intentar evitar tan indeseable encuentro. En nuestras costas se estima que la población de estos mamíferos marinos está entre los 50 y 60 individuos que habitualmente se suelen agrupar en tres ó cuatro familias. Como casi todos los animales, incluidos los humanos, su comportamiento está orientado a la supervivencia y para ello, también nosotros, se dedican a comer, las relaciones sexuales, cuidar a su prole y procurarles a los pequeños la máxima seguridad. Nuestra especie, que os voy a contar, tiene algún que otro divertimento más, pero en el fondo nos regimos por pautas muy simples, lo que viene a ser según me enseñó mi abuela: “de este mundo te llevarás lo que comas, lo que bebas, lo que jodas y nada más”

Convencido de que las orcas pensarían lo mismo, es decir; siguen a los atunes para comérselos y a los atunes les gusta moverse en aguas profundas, no se aparean cerca de la costa, por vergüenza, naturalmente, y los “pequeñines”, que son los que han cogido la mala costumbre de jugar con nuestros timones, no se separan demasiados de los adultos por seguridad, la estrategia para evitarlas estaba clara: navegar cerca de la costa y a ser posible en zonas con una batimetría menor de 20 metros.

Por otro lado gracias a seguir durante estos últimos años los movimientos de las distintas familias de orcas a través de la app Orcinus, Orcas interaction de CA Cruising, Orcas.pt y la propia Taberna parecía estar claro que a lo largo del año se desplazan en grupos, más o menos familiares, entre Gibraltar y La Bretaña francesa siguiendo a su comida principal, el atún. Así que la otra parte de la estrategia de navegación era esperar en un puerto a que un grupo pasara hacia el norte y en cuanto lo hacía nosotros salíamos hacia el sur hasta que se nos aproximara el siguiente grupo, esperar nuevamente a que pasara y así sucesivamente.

Tuvimos mala suerte y este año siguieron más o menos con el mismo comportamiento, pero quizás por la abundancia de atún en vez de hacerlo sólo en tres o cuatro grupos hubo una mayor dispersión y siempre tuvimos cierto riesgo de que alguna se cruzara con nosotros. Aún así esperando en la Ría de Vigo primero, en Lisboa después y en la zona del Algarbe nos libramos de cruzarnos con los grupos más numerosos.

XALOC 20-10-2023 14:05

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Evitar los grupos principales de orcas es una gran ventaja, necesitas viajar sin prisas y poder pasar varios días en un puerto o en una zona esperando a que pasen las orcas, después quedas a merced de la suerte, de que la estrategia de disuasión armamentística sea eficaz y desde luego estás obligado a ir vigilando tu costado de estribor durante cerca de mil millas, lo que no es poco. Nosotros solíamos salir temprano, descansados y nos turnábamos vigilando continuamente la mar en un arco entre los 20 y los 90 grados de mar por nuestro estribor, procurando abarcar una distancia de aproximadamente media milla. No digo que mantuviéramos siempre una vigilancia estricta, porque en la franja de menos de 20 metros de profundidad hay que vigilar otras muchas cosas. Además de todo lo relativo al barco y a la navegación, léase sonda, plotter, viento, velas, olas, waypoints, track, AIS, arrecifes cercanos, etc. estaba el otro peligro de la costa gallega, portuguesa y andaluza; la presencia de numerosísimos aparejos de pesca y, a pesar de haber hecho ya este trayecto desde el Cantábrico al Mediterráneo otras dos veces, nunca habría pensado que puede haber tantos en la mar.
Por si eso fuera poco están los numerosísimos pesqueros faenando y los pescadores deportivos que suelen concentrarse en esta franja de baja profundidad. Con buena visibilidad no suelen ser un problema, pero os aseguro que con niebla es imposible no llevarte algún buen susto y claro, sin visibilidad te tienes que concentrar en lo importante, otros barcos que no te señale el AIS, aparejos y sobre todo los posibles arrecifes cercanos, aunque no los veas. Así que cuando la niebla hace su aparición vigilar la aparición de orcas es imposible y estas completamente vendido si te cruzas con ellas porque es seguro que ellas si te van a ver a ti.

Con todo esto ya os podéis imaginas que de esas casi mil millas hicimos muy pocas navegando solamente a vela y la mayor parte de nuestro periplo fue a motor y vela. No os podéis imaginar lo que se agradece llegar al Mediterráneo y poder navegar sin el ruido constante del Yanmar. ¿Por qué tanto motor? Pues porque ante un encuentro con orcas lo que se aconseja es salir de la zona lo más rápido posible y alejarse hacia la costa a toda velocidad. Con mayor y motor eso es fácil, si vas usando además el Génova se complica un poco la huida, pero con genaker o spi es imposible salir rápido de la zona y si ellas siempre van a ser más rápidas que tú y encima les das esa ventaja, pues estás tomando demasiados riesgos.

Hay otra teoría si te las encuentras, que básicamente es esperar a que se cansen de jugar y te dejen por aburrimiento, pero además de que se ha demostrado que es mucho peor, no me apetecía nada ver como dos o tres animalitos de más de mil kilos y con una fuerza endiablada la emprendían a empujones con nuestro timón. El movimiento de huída tiene también otras dos ventajas y es que la presión lateral que pueden hacer sobre tu timón siempre será menor si vas a cierta velocidad que si estás parado. Por otra parte con nuestro motor podemos alcanzar a la máxima potencia cerca de nueve nudos y eso hace que en menos de diez minutos estés a más de dos kilómetros de donde te las has encontrado y a los pequeñines no les gusta separarse más de un kilómetro de sus mamás, así que no había duda y afortunadamente tuvimos ocasión de comprobarlo.

XALOC 26-10-2023 19:33

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Las zonas conflictivas de nuestra ruta empezaban en Estaca de Bares y continuaban hacia el sur hasta penetrar en el Mediterráneo y a pesar de que en las fechas en que comenzó nuestro viaje no suele ser frecuente encontrar orcas en Galicia, fue desde A Coruña desde donde empezamos a seguir nuestro plan de prevención anti-orcas. En la costa gallega sólo suelen verse a partir del mes de julio aunque antes se pueden emncontrar ocasionalmente, pero de allí hacia el sur, todo era posible así que, aunque sin extremar las precauciones, comenzamos a vigilar desde Estaca de Bares ya que esta temporada la costera del bonito había comenzado pronto y podríamos tener algún percance. Este verano fue a principios de julio cuando una de las familias empezó a moverse desde el Estrecho hacia el norte y, más o menos, teníamos noticias de su avance, así que hasta que llegaran a nuestra latitud decidimos que la única medida que no seguiríamos al pie de la letra sería las de navegar en menos de 20 metros porque la costa gallega es una de las zonas donde es más complicado navegar en aguas poco profundas. Aún así establecimos la norma de dejar siempre cerca y en una bolsa anti-humedad los petardos lastrados y colocar una botella de lejía en cada lavabo listas para ser abiertas rápidamente.
El peligro de encontrarnos con las orcas estaba sobre todo en las zonas más difíciles de navegar; la Costa da Morte, Finisterre y la zona exterior de las Rías Baixas. Teníamos también señaladas en rojo la zona de Peniche, el Cabo Da Roca, El cabo Espichel, ya al sur de Lisboa y la costa de Sines, el Cabo San Vicente y finalmente el triángulo Barbate-Gibraltar-Tanger, pero eso quedaba aún muy Lejos.
Nuestra estrategia de prevención era quedarse en el interior de la Ría de Vigo hasta que pasara el primer grupo de orcas hacia el norte y funcionó a la perfección. A parte de disfrutar de algunos de los fondeaderos más bonitos de nuestro viaje, como son la Isla de Ons, Cies, la playa de Barra, la de Boiro o puertos como el de Villagarcía o Ribeira, fue en esos días en los que la primera familia de orcas subió hacia el Cantábrico siguiendo a los atunes. Unos días después de que pasaran ellas salimos nosotros siguiendo una ruta contraria, hacia el sur y a partir de aquí navegando ya siempre que fuera posible en menos de 20 metros de agua y vigilando nuestro estribor constantemente porque, como de hecho ocurrió este año, nadie garantiza que no haya grupos de orcas más pequeños y sin controlar.
Todo fue a la perfección y navegamos sin incidentes hasta Oporto tal y como habíamos planeado, poco a poco. En Oporto pasamos algunos días, pero a pesar de saber que este año las orcas se estaban dividiendo en más grupos de lo acostumbrado, decidimos salir hacia Aveiro. Fue un día espléndido, soleado, con una ligera brisa del norte que a medio día nos animó a desenrollar el génova y navegar con las dos velas y apoyados en el motor para mantener una buena velocidad media. La mar estaba apenas ligeramente rizada y no había mar de fondo, un par de millas por detrás y siguiendo nuestro mismo rumbo sobre el veril de los 20 metros venía un barco irlandés.
A eso del medio día M iba hablando por teléfono mientras yo controlaba el horizonte por estribor. La profundidad en esa zona baja muy poco a poco, así que iríamos a unas dos millas de tierra cuando a unos 60 grados por nuestro estribor y a unos 500 metros de nosotros vi una aleta y un lomo que por el tamaño no podían ser de un delfín. Lo había visto claramente, sin duda. Llevaba dirección contraria a la nuestra, hacia el norte y no era tan grande como para ser una ballena. Me puse en tensión inmediatamente y en mi cabeza surgió como un relámpago todo el protocolo a seguir, todo perfectamente claro. ¿Serían orcas? Por el tamaño tuve la seguridad de que delfines no eran. Decidí esperar un par de minutos para ver si volvía a verlas. Podría decir que fueron dos minutos eternos, pero no fue así, casi sin darme cuenta volvieron a aparecer, esta vez dos aletas y en la misma dirección, una más grande que la otra y curvadas, no eran aletas de ejemplares macho que suelen ser más altas y mas rectas. Había que salir de allí a toda prisa; puse rumbo a la costa y aceleré el motor casi al máximo. Recuerdo que M me miró intrigada por la rapidez de la maniobra y le dije que colgara el teléfono. En su expresión no vi más que sorpresa cuando le expliqué lo que pasaba, ni ella ni yo sentimos peligro. Entre los dos enrollamos el génova en un santiamén y ya con el barco a casi nueve nudos en dirección a la costa. Volvía mirar hacia el lugar donde había visto aquellas aletas y volví a verlas otra vez, seguían en dirección norte. No sé si serán orcas, le dije a M, pero no nos vamos a quedar a comprobarlo, así que salimos de allí pitando hacia la costa. Avisamos por el canal 16 del VHF al barco que venía detrás nuestro y dimos aviso también a la costera portuguesa. La costera no contestó, pero sí lo hizo el otro barco, que cambió también el rumbo hacia la costa de inmediato y sospecho que como nosotros estuvo vigilando un buen rato la mar por si aparecían las orcas, pero ni él ni nosotros volvimos a verlas.
Media hora después bajamos las revoluciones del motor hasta la velocidad normal de crucero y el resto del día los dos barcos navegamos cerca uno del otro y nos mantuvimos lo más próximos que pudimos de la orilla. No vimos nada más, ni delfines. Nada. Afortunadamente.
No llegamos a saber que eran exactamente, quizás calderones, quizás orcas. Delfines seguro que no y ballenas más grandes tampoco, pero por nada del mundo me hubiera quedado allí para saberlo. Tampoco nos estresamos mucho, simplemente nos mantuvimos alerta hasta llegar al fondeadero de Sao Jacinto en la entrada de la ría de Aveiro, por cierto un muy buen sitio para fondear. La guardia portuguesa no respondió a nuestro aviso, pero al día siguiente se reportó un avistamiento verificado en la misma zona, así que creo que tuvimos mucha suerte.
Nosotros nos quedamos unos días en un puerto seis millas río arriba, justo donde empiezan los canales de Aveiro, en el embarcadero del Club A Vela, un amarre difícil contra corriente sin comodidades, pero tranquilo, barato y con gente encantadora que nos facilitó nuestra estancia en la Venecia portuguesa. Lo recomiendo, pero solo hay una o dos plazas de tránsito, así que hay que llamar por teléfono al club para reservar. Es un sitio ideal para conocer bien Aveiro porque se llega perfectamente a la ciudad caminando y tampoco está lejos de la estación de tren y autobuses para conocer Cohimbra, cosa que hicimos y también recomendamos. Después seguimos en dirección sur, siempre vigilando la mar a nuestro estribor. Próxima etapa Figueira da Foz. Por esta vez nos habíamos librado.

XALOC 29-10-2023 18:57

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
A partir de Aveiro y hasta Peniche navegar por dentro del veril de los 20 metros no ofrece dificultades. La costa es una larguísima playa que ocupa casi toda la zona central de Portugal con un suave desnivel que te da la seguridad de ir con profundidad suficiente y relativamente separado de tierra. Sólo en Nazaré, antes de llegar a Peniche y desde Peniche hasta doblar el Cabo da Roca la seguridad de no encontrarte orcas disminuye porque la costa es más escarpada y la profundidad de 20 metros queda bastante más próxima a la orilla que además cuenta con múltiples rocas y arrecifes que te obligan a ir algo más separado.
Lo mismo pasa con la parte sur de la costa portuguesa, una vez que pasas la zona de Sesimbra, donde, como en Nazaré, hay un cañón de gran profundidad, la costa del Alentejo es igualmente una enorme playa donde no suele haber peligro de encuentros indeseados.
Sines, el Cabo San Vicente y después la zona de Lagos vuelven a ser zonas donde los incidentes con orcas son frecuentes. Ya en España la zona de Cadiz a Barbate y de Barbate a Gibraltar se configuran como el triángulo más peligroso y donde se concentran la mayoría de los ataques.
Confiados en que nuestra táctica había dado buen resultado hasta entonces continuamos por toda la costa portuguesa con nuestro plan de prevención manteniéndonos en puerto hasta que pasaran las siguientes oleadas de orcas, el segundo y el tercer grupo, subiendo hacia el norte detrás de su comida y todo funcionó a la perfección. La navegación, de no ser por tener que evitar los abundantísimos aparejos de pesca, por la niebla y sobre todo por ir constantemente vigilando el mar por nuestro estribor hubiera sido muy relajada.
A esta especie de placidez náutica se le sumaba el ir prácticamente solos siempre, aunque eso realmente nos pasó desde que salimos de Asturias. Nunca me hubiera imaginado bajar en verano desde el Cantábrico sin ver apenas barcos. Pensamos que los ataques de las orcas están causando mucho miedo a navegar y de ahí nuestra soledad, tanta que se cuentan con los dedos de una mano las veces navegamos acompañados de otro barco y pocos se cruzaron con nosotros subiendo hacia el norte. EL escaso tráfico también se nota en los puertos, tanto es así que nunca tuvimos problemas para encontrar plaza y casi todas las marinas tienen los amarres de tránsito vacíos, algo impensable hace unos años.
Otra cosa que nos resultaba sorprendente era que en otras ocasiones nos habíamos encontrado con muchos barcos franceses y este año quizás no hayan sido más de diez los que nos hemos encontrado y sin embargo nos ha parecido que había más barcos de países nórdicos, alemanes, suecos finlandeses, anglosajones, etc. pero en cualquier caso, muy, pero que muy poco tráfico de veleros y poquísimos barcos españoles.

Creemos que las orcas le están haciendo mucho daño al turismo náutico y así nos los confirmaron los directivos de alguno de los puertos en lo que amarramos desde Galicia hasta el Mediterráneo. Solo en Lisboa tuvimos dificultad para encontrar amarre y fue debido a otras causas. Da mucha pena ver lo que está ocurriendo y aunque a nosotros nos gusta más bien la tranquilidad, nos hubiera gustado sentir más ambiente náutico, poder hablar con otras tripulaciones, encontrar algún barco que siguiera nuestra misma derrota y con el que congeniáramos, más españoles, pero no fue así. La verdad es que ha sido una navegación muy solitaria y en contadas ocasiones hemos podido compartir conversación, comida, cafés o entablar nuevas amistades. Como siempre nos ha sorprendido la amabilidad, la dulzura, la camaradería y la amistad de los marinos portugueses. De haber podido pasar más tiempo en algunos de sus puertos estoy seguro que habríamos conseguido consolidar alguna de las incipientes amistades que tuvimos oportunidad de entablar. Qué buen país y qué buenísima gente son.
Desde Aveiro hasta Gibraltar, probablemente por navegar casi siempre por dentro del veril de los 20 metros, no hubo ningún encuentro más con las orcas, pero también hay que decir que nos arriesgamos bastante en ocasiones para prevenirlos porque pasamos varias veces quizás demasiado cerca de las rocas o en zonas con poquísima profundidad. Recuerdo especialmente navegar muy cerca de tierra, a veces a menos de 100 metros, en las zonas de Cabo la Roca, Cabo Raso y Cabo San Vicente además con algo de viento del norte mayor y motor, menos mal que la mar estaba muy buena.
Especialmente estrecho fue el paso por dentro del Bajo de la Aceitera en el Cabo Trafalgar. Sabía de buena fuente que las orcas tienen un “comedero” o al menos una zona habitualmente frecuentada por fuera del Bajo la Aceitera y decidí pasarlo por dentro, entre la Piedra Phare y el Bajo Piles que son dos arrecifes que sondan a 3 y 4 metros respectivamente y entre ellos habrá menos de 150 metros. Setenta y cinco metros de distancia a cada lado parece mucho en tierra o cuando tienes referencias visuales, pero cuando te tienes que fiar del plotter porque los bajos no se ven y ves que la sonda va marcando cada vez menos agua bajo la quilla y va bajando hasta alcanzar los 6 metros de profundidad que tiene el paso, pues la verdad, lo primero que piensas es si te debes fiar tanto del posicionamiento de tu GPS…
Cuando estas acercándote y cuando estás en el medio de un paso así las dudas son lo peor, así que a pesar de tener una fina sensibilidad en los pies pensando que en cualquier momento puedes notar las piedras, aparece esa determinación y esa sensación de seguridad de que todo lo tienes bien planeado, bien calculado el riesgo, sientes esa confianza en ti mismo y en lo que haces que todos los que navegamos experimentamos en estas ocasiones. Después la sonda empieza a marcar más agua y te invade la sensación de júbilo, de triunfo. Ya sabes que has ganado, que lo has conseguido una vez más. Dicho esto, sólo puedo recomendar este paso con muy buen tiempo, con muy buena mar y poco viento. Pensar que te puede fallar el motor ahí medio puede ser angustioso.
Algo parecido nos pasó en la siguiente etapa, de Barbate a Tarifa, porque si doblar Tarifa ya no es fácil sin el peligro cercano de los ataques de las orcas, pasarlo sabiendo o creyendo que puedes ser atacado es también estresante. Nosotros pasamos cerquísima de las piedras, a no más de 35-40 metros, siguiendo el veril de los treinta metros de profundidad. Veía el faro y las rocas enormes, pero los ves, sabes por dónde pasas, no como entre bajos que no conoces y no ves. Además teníamos poniente y sabes que si algo falla solo tienes que dejarte llevar y que por tu estribor tienes agua ilimitada sin peligro, así que a pesar de todo me pareció más sencillo y tuve la sensación de que al ser una zona de mucho tráfico de barcos allí no había tanto riesgo de encontrar a las orcas o, más bien, de que ellas nos encontraran a nosotros.

Dos Lunas 01-11-2023 15:40

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Te sigo con atención pues estoy pensando en hacer el camino inverso, pasar de Levante a Galicia. Muchas gracias por la información.

XALOC 02-11-2023 19:08

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Se dice que hasta el mejor escribano echa un borrón, así que no siendo precisamente un especialista en maniobras en el puerto es normal que en un viaje de más de tres meses hayamos tenido algún percance.
En el Cantábrico estamos poco acostumbrados a amarrar de popa y menos aún si es un amarre tipo Mediterráneo con guía para el muerto a proa y poquísimo espacio entre dos barcos. Si a esta falta de costumbre se le suma un viento fuerte pues ya tenemos los términos de una ecuación infalible con final en peripecia. Esto fue lo que nos pasó al llegar al puerto de Estepona.
Ya libres del las orcas habíamos hecho un navegación tranquila y, por fin, a vela. Un viento de unos 20-25 nudos nos empujaba por la aleta y siendo el primer amarre que haríamos desde hacía años al estilo Mediterráneo M., con muy buen juicio, les pidió por radio a los marineros del puerto que nos asignaran un amarre fácil y que, por favor nos ayudaran. Y así fue, cuando llegamos dos marineros nos esperaban en una plaza en la que teníamos suficiente espacio y el viento, como digo de cierta intensidad, era perpendicular al muelle.
De no ser por el viento todo parecía sencillo. Todo estaba claro. Entro en el canal de proa para poder dar atrás y girar hacia nuestro hueco ayudado por el componente destrógiro de la hélice con M a la popa preparada con el cabo para los marineros y el otro cabo de popa también firmemente sujeto a su cornamusa y preparado para ser lanzado. Pero como las armas las carga el diablo el viento decidió cargar sobre nuestro costado de babor justo cuando ya estaba virando para entrar y el barco no obedeció al timón con la rapidez que se necesitaba. Antes de golpear a uno de los barcos de al lado pensé que era mejor abortar y volver a intentar la maniobra con algo más de velocidad y avisé al marinero.
Hasta aquí, todo bien, el canal era suficientemente ancho, pero… Entre que el viento nos apretaba por el través y que la ciaboga no fue precisa, cuando me quise dar cuenta me había quedado sin capacidad de reacción y estaba en el pantalán de enfrente abarloado al muelle entre dos barcos de unos cincuenta pies amarrados correctamente de popa. Menos mal que en ningún momento hubo riesgo de tocarles, pero estábamos… ¡encajonados!
La situación había sido tan estresante que en cuanto llegaron los marineros M saltó a tierra con una defensa para vitar golpes. Había decido dejar que nos las apañáramos solos a bordo. Se me vino a la cabeza la imagen de aquella frase usada siempre para organizar el abandono de un buque: ¡Las mujeres y los niños primero! A mi me entró la risa y pensé "Pobre, hoy lo único que pensaba era en sentir tierra firme bajo los pies. En que situaciones la pongo y que suerte tengo de que me siga por medio mundo incluso sin gustarle navegar”
Con este panorama los marineros debieron pensar que era un patrón novato y que una vez allí, con M pálida del susto y un viento que parecía haber subido de forma notable era mejor que nos quedáramos allí. Sólo había que girar el barco 90 grados para quedar de popa al muelle, coger la guía y listo.
Se dice fácil, pero entre los marineros, un patrón vecino, M y yo tardamos no menos de tres cuartos de hora en poner el barco de popa al muelle, eso sí, la “cagada” no tuvo consecuencias serias y no sufrimos ni golpes ni rayones en el casco. Solo resultaron heridos mi orgullo de capitán con millas y millas durante casi cuarenta años y la confianza de M. Por supuesto, preferí quedar como un patrón novatillo al que le había tocado su título en una tómbola que dar explicaciones a la marinería. Aunque tocado y casi hundido algo de orgullo me quedaba aún…
En cuanto a M, recuperó su confianza tres días después, en el siguiente amarre, también con viento y esta vez de través aunque algo menos fuerte. Cuando llegamos a la plaza que como es habitual parecía menor que nuestra manga, viramos, nos alineamos y entramos. Esta vez la maniobra salió que ni pintada con mi mujer palmeando los costados de los vecinos como una profesional. Desde entonces eso de palmear hasta le gusta.
Era el segundo y último percance en la maniobras durante nuestro viaje, el primero para la próxima entrega.

XALOC 02-11-2023 19:12

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Cita:

Originalmente publicado por Dos Lunas (Mensaje 2433028)
Te sigo con atención pues estoy pensando en hacer el camino inverso, pasar de Levante a Galicia. Muchas gracias por la información.

Ánimo, tomando precauciones no deberías tener problemas con las orcas. Para cualquier cosa puedes ponerte en contacto conmigo para lo que necesites.

Y... espero que no tengas maniobras "cagadas" como la que cuento justo arriba :cunao::cunao::cunao::meparto::meparto::meparto:

J.R. 02-11-2023 22:52

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
El que, a la hora de amarrar, no tenga una aventura parecida para contar, que tire la primera piedra.

XALOC 04-11-2023 17:06

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
Cita:

Originalmente publicado por J.R. (Mensaje 2433199)
El que, a la hora de amarrar, no tenga una aventura parecida para contar, que tire la primera piedra.

Y además hay que contarlas... Jajajajaja

XALOC 05-11-2023 20:21

Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
 
El otro tropiezo serio lo tuvimos entrando en la marina de Albufeira.
Salimos de la Ría de Alvor con menos de media marea, cosa que no recomiendo porque los bancos de arena se mueven con las mareas y el calado del canal de salida, a pesar de estar balizado, no es seguro, de hecho nosotros encallamos tres veces, para después salir lanzados a toda velocidad por la estrecha entrada de la ría. Para dar una idea de la situación solo tengo que decir que la vaciante nos lanzó a una velocidad de más de 14 nudos por el canal (y solo pude mirar un par de veces la corredera…) que parecía un río. De hecho es lo que es, un auténtico río con una corriente fortísima que formaba olas de casi un metro de altura mucho antes de encontrarse con la mar abierta donde las olas eran todavía mayores. Si a esos 14 nudos le restamos los seis ó siete de velocidad que llevaríamos nosotros, para poder maniobrar sobre la corriente, la resultante de la vaciante sería una corriente de unos ocho nudos de velocidad. Nunca antes el Roatán había ido tan rápido.
El resto de la navegación hasta Albufeira fue tranquila con viento del norte que nos llegaba por la aleta y que se orientó a un través-largo al virar el cabo. Las rachas habían subido de intensidad hasta casi los treinta nudos, cambio que afortunadamente había adivinado con antelación y nos cogió ya con dos rizos en la mayor.
La entrada a la Marina de Albufeira está protegida por un puerto exterior sin pantalanes usado por los pesqueros para fondear, que da paso a un canal que es como un cañón que entra en tierra delimitado por un lado por un acantilado y por el otro por la montaña que en la orilla termina en un dique de cemento conformando al final una ensenada súper protegida que acoge los pantalanes de la marina. El canal tendrá unos ciento cincuenta o doscientos metros de largo por tan solo 25 metros de ancho en su parte más estrecha y aquel día, por su orientación, hacía que aquel viento racheado se acanalara por él aumentando considerablemente de intensidad.
En principio no deberíamos haber tenido problemas para pasarlo ni tampoco para amarrar porque la ensenada quedaba tranquila y protegida, pero como siempre que las cosas salen mal hay algún factor que desencadena el desaguisado. M. me había subido la guía Inry y antes de recoger las velas había visto que al final del canal estaba a mi estribor el pantalán de espera y, un poco más allá, a babor, el pontón del combustible al que teníamos que ir para repostar.
No sé porqué me despisté y en vez de ir primero al pantalán de espera entré decidido hacia el pontón del gas-oíl y no habría pasado nada si no se me ocurre en medio del canal cambiar mi objetivo y virar para entrar primero al pantalán de espera. Así que giro en medio del paso, en el que por cierto tendríamos como cuatro o cinco barcos por delante y otros tanto por detrás nuestro entrando o saliendo de la marina. Cuando quise darme cuenta las rachas de viento nos empujaban con tal fuerza que inmediatamente nos quedamos atravesados en el medio del paso. Intento avanzar hacia el muelle de espera y, al ir en contra del giro de la hélice, el barco no obedece y apenas mejora el ángulo para abarloarme al pantalán. Toco con la proa ligeramente (menos mal que el pantalán era de madera), pero allí no había nadie para ayudarnos y un minuto después, temblando como un principiante, volvía a estar atravesado entre los barcos que salían y los que entraban y con muy poco espacio para maniobrar.
Ya abandonada la idea de ir hacia el pantalán de espera, decido volver hacia el pontón del gas-oíl y como las rachas eran importantes y mi hélice es destrógira decido ciabogar hacia la derecha lo que supone hacer prácticamente un giro de 270 grados. En medio del estrépito de las bocinas de los barcos más cercanos que pensaban que les íbamos a tocar, voy dando atrás y avante y girando apurando al máximo los 25 metros de ancho que tenía disponibles y cuando llego más o menos a la dirección adecuada me paso girando hacia estribor y aunque intento la ciaboga al contrario el viento me lo impide y no me queda más remedio que volver a ciabogar otro giro entero en medio de toda una sinfonía de bocinas, pitidos, voces y más de un juramento en portugués, en inglés y en algún otro idioma desconocido.
Así que ahí estaba mi barco, atravesado en un canal de 25 metros (he comprobado con Google Maps que es lo que mide de ancho), apurando la ciaboga hacia las rocas en cada empujón hacia adelante y hacia un barco finlandés cuando daba atrás que temiendo el abordaje me atronaba con una bocina que bien le hubiera servido a un petrolero. Ni que decir tiene que a estas alturas del percance se habían ido acumulando barcos que querían entrar o salir del canal de manera que, además del ruidoso y enfadado finlandés, el canal había quedado ocupado por un buen número de barcos turísticos cargados de pálidos, orondos y rubios ingleses de todas las edades que debieron divertirse de lo lindo viendo mis apuros en medio de aquella jauría, mientras sus patrones procuraban mantenerse en su sitio a pesar del viento y aprovechaban también para hacer sonar sus bocinas y amenazarnos con gestos muy poco educados que acompañaban a los gritos e imprecaciones que afortunadamente no entendíamos, aunque adivinábamos.
El espectáculo que dimos fue corto, pero intenso. No tardaríamos más de cinco ó diez minutos en volver a quedar en la dirección correcta, pero hasta los administrativos de la marina salieron fuera de la oficina echándose las manos a la cabeza, supongo que temiendo que al final se formara en el canal un tapón de barcos atravesados y embistiéndose unos a otros y dejando a la marina incomunicada. Es posible que más de uno de aquellos espantados espectadores pensara que si la cosa salía mal habría que llamar a la marina portuguesa para desatascar el canal con un remolcador o algo así.
Afortunadamente el segundo 360 salió bien y en un par de minutos estábamos en el pantalán del gas-oíl sin más peripecias y sin que ocurriera ningún incidente más ni con nosotros ni entre alguno de los otros barcos implicados. Eso sí, tras llevarme un marinero en la zodiac a la oficina, nos asignaron la plaza de amarre más fácil que tenían disponible en los pantalanes para grandes barcos, dando por supuesto que ofrecerme entrar en cualquier otra plaza de menos de 30 metros de eslora era un serio riesgo para la seguridad marítima del sur de Portugal.
Acobardado por el tamaño de nuestros vecinos al día siguiente fui a la oficina del puerto a decirles que podían cambiarme a un amarre con la eslora adecuada para mi barco, pero amablemente me comunicaron que no había entradas de grandes barcos previstas y que podíamos quedarnos allí. Así que esta ha sido la primera y espero que última vez que nuestro querido barco se codea con los monstruos de los súper millonarios, pero me ha dado la pista de que montar un buen pollo es lo mejor qué puedo hacer si me niegan la plaza de mi tamaño en algún puerto. Igual funciona!!!
Y hasta aquí las aventuras y desventuras de nuestros algo más de tres meses de navegación, que dicho sea de paso ha resultado magnífica. Espero que os hayan divertido nuestras peripecias.
Ahora nuestro barco descansa en su amarre y espero que no sufra daños durante todo el invierno para poder comenzar de nuevo en mayo nuestra siguiente navegada.


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