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No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Llevo todo el verano fijándome en los veleros del puerto y cada vez me gustan más los quillas corridas. Independientemente de que sean mejor o peor, hablo de la estética del barco. Parece que tienen algo que contar, veleros con personalidad.
Qué marcas conocéis que sean clave en este tipo, de 35 pies? Por lo que he investigado, los pepinos son: Island Packet Rustler Gozzard Catalina Malo Regina Más aportes? Rones |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Cabo Rico, Westsail.
Saludos Auskalo |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Yo he tenido un Belliure Endurance 35 durante unos 10 años, buen candidato a añadir en la lista.
Aquí puedes ver su quilla corrida :brindis: |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Spirit, pero creo que incumplen el enunciado
https://spirityachts.com/ https://spirityachts.com/wp-content/.../12/SY60-1.jpg Cherubini https://www.yachtworld.com/boats-for...ake-cherubini/ :brindis: |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
No entiendo por qué son tan exageradamente caros, pero tienen algo que me encanta. Y seguramente no sean los más prácticos en nada.
https://youtu.be/wxHr5_B0AkI?feature=shared |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
buenas tardes y rondas de algo ya fresco
Pues no se si seran practicos o no , ni esteteticos o no, la mayorias son adultos con el tiempo, pero un endurace 35 de belliure va con 22 0 24 kn de viento a toda vela sin rizar, y los demas a partir de 18 0 20 rizamos de lo lindo. y sin pantocazos " la quilla corrida" saludos |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
El Belliure por 50000 euros. Ponme 3 :eek::eek:
Por qué lo vendiste? |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
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Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Te gustan por que suelen ser bonitos, han sobrevivido buenas unidades construidas con materiales nobles y de calidad y por un punto de romanticismo.
A mi me pasa lo mismo :cunao: :brindis: |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Acabo de ver un Hans Christian 33 en Isla Cristina que es una preciosidad :brindis:
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Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
lso tienen como oceanicos puros, más estables en el rumbo, ahora, no intentes atracar dando pra atras porque irá a donde quiera. dicen que es un imposible
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Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Es mucho más estable 1 imoca o 1 class 40 que 1 quilla corrida, y he cruzado océanos con los 3.
Los quilla corrida ni ciñen ni van bien de popa y la estabilidad de rumbo es 1 leyenda urbana, las olas se los llevan a donde quieren. Es cierto que como ciñen a unos 60 grados , si lo comparamos con 1 velero de quilla "normal" que ciñe a 45 o 50, este pantoquea más, pero no es por culpa de la quilla, lo pones a 60 grados y van tan bien o mejor que 1 quilla corrida. Lo que si que es cierto, es que los que sobrevivido el paso de tiempo suelen ser aquellos fabricados con buenos materiales, buen acastillage , maderas nobles y habitualmente muy bien cuidados, y suelen ser preciosos. |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Hans Christians o como se diga....
Son preciosos y muy marineros. |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
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Más razón que un santo. Enviado desde mi iPad utilizando Tapatalk |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
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Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
En ceñida casi cualquier barco tiene estabilidad de rumbo, el barco orza, el foque se desventa y vuelve a rumbo.
En popas no, y la estabilidad de rumbo la tiene que dar un piloto. Una popa estrecha se hunde en la propia ola que crea el barco y una popa ancha te hace entrar en planeo. Una popa estrecha es falsa en popas y una ancha es estable. No corras un temporal con un quilla corrida, ponte a la capa.Tan pronto se sale de rumbo, que se va a salir, devolverlo a él agota a un timonel y a un piloto. La Golden Globe Race demostró como los barcos con quilla corrida, modernos, equipados, con buenos pilotos, incluso los Rustler, que son bien mangudos, se pegan unas volquetadas de impresión, casi siempre desarbolando, en mares peligrosos. Y para su uso aquí son lentos en ventolinas (mucha superficie mojada), ciñen poco y maniobran de pena en los puertos. Además suelen ser muy húmedos, por tener francobordos bajos, y escoran mucho y tienen poca habitabilidad interior por tener poca manga. Son diseños superados, vamos al mar a disfrutar, no a hacer gestas heróicas en una travesía normal y corriente. Al menos yo pienso así. Un buen barco te permite travesías ambiciosas, uno malo te envía a puerto. [emoji482] Enviado dende o meu SM-G736B usando Tapatalk |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Pues inciden en que lo que son es comodos, sobre todo para poca tripulación, con las misma condiciones de tiempo, lentos desde luego,
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Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
En los barcos pesados y con poco trapo al final se usa una barbaridad el motor, porque con condiciones "buenas" casi no andan.
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Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
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Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
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Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
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Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Sin duda un mercedes de los 60' es hermoso.
Pero lo tiempos avanzan que es una barbaridad :cunao::cunao: La mayoría de barcos de quilla corrida provienen de sistemas constructivos de cuando los barcos eran de madera. También hubo coches de madera... todos los de caballos lo eran. Puedo entender el atractivo de los objetos bellos y que tienen la pátina del tiempo. Pero navegando no hay comparación posible. Nunca entenderé que se venda como una ventaja rizar tarde y aguantar mucho viento con todo el trapo arriba. Con lo fácil que es rizar hoy en día. Es evidente que es mucho más eficiente un velero que puede ajustar la cantidad de vela que lo impulsa a las necesidades del momento. En fin, cada uno con sus cadaunas. :brindis::brindis: |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
es mas confortable navegarlo en mares agitados, una vez a escorado no hay más escora. mejor protección ante colisiones con OFNIs , la pala del timón esta protegida , la quilla no es tan fácil de ser arrancada. ahi queda:velero:
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Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Una ventaja nada despreciable es que nunca perdieron una orza, y me estoy acordando del barco regatero del millón de euros que perdió el francés a millas de Finisterre. Con buen juicio ya dijo que el barco era lo de menos una vez salvado el pellejo .
A gusto probaría navegar en uno.... :brindis: |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
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Hace muchos años que es raro verle meter la borda de sota a un barco. En los quilla corrida es habitual. Barcos como el Pogo, con su tremenda manga si que no pasan de un ángulo, en una orzada con asimétrico y la vela portando, cogen una escora, 30° como mucho y derivan, con el timón de sota lo vuelves a rumbo sin problemas. La quilla está integrada en el casco, pero de los cientos de miles de veleros que hay con quilla de aleta, su rotura es anecdótica. El timón detrás de la quilla es altamente ineficiente, es difícil de compensar y por lo tanto tira más, se evoluciona hacia mejor, si fuera mejor integrado en la quila se mantendría, como se mantiene la configuración de monocasco con lastre y aparejo que reduce su superficie proyectada con la escora. [emoji482] Enviado dende o meu SM-G736B usando Tapatalk |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
pero bueno... son muuu bonitos.
lo de navegar mal a favor del viento es una secuela de la etapa IOR, años 70. que ya estaban inventando. y pues eso ni estoy a favor ni encontra ni de los antiguos ni de los "modernos". |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Es verano, y hablando de los Pogo, os dejo una historia un poco claustrofóbica de u 8,50.
Este lo he visto en seco y es impresionante... pero pueden volcar también. Más mosqueo es un reflote de un first 45 que participó en regata en Australia y perdió la quilla, ahora en 2024. Pero bueno no me enrollo. Perdón si se sale del título del hilo. El Pogo que estuvo una hora boca abajo sin levantarse Leí la historia con las fotos y los comentarios en Voiles et Voiliers, una excelente revista a la que estoy suscrito desde hace al menos 25 años. En casa de los primos alguien indicó que el marinero que se quedó adentro había colgado el texto en Facebook, por lo que no me desvío de mi respeto por los derechos de autor y copio y pego el texto. Inicio de la cita Así que aquí está toda la historia tal como la experimenté. Benoit tuvo otra visión, no mucho más agradable, desde fuera de Zinzolin. Navegamos amurado a babor en Zinzolin este jueves 29 de enero de 2015, rumbo 230, aproximadamente a 1000 millas de Madeira y 1700 de Martinica. Desde la salida el sábado 24 de Quinta do Lorde el viento ha sido más fuerte de lo previsto por los archivos meteorológicos, la mayor parte del tiempo alrededor de 30 nudos en lugar de los 15 previstos. Esta Transquadra es para Benoit y para mí una manera de terminar nuestra historia con la 'Mini Transat', una carrera para la que ambos no pudimos clasificarnos, por mi parte oficialmente debido a una rotura en un ligamento del tobillo durante mi 'clasificación' en Junio de 2003, 3 meses antes del inicio de la regata, pero principalmente porque todavía no me sentía preparado para navegar solo durante 3 semanas en el mar en un barco de 6,50 m. Zinzolin, 2 metros más largo que un 'Mini' pero similar en todos los sentidos, nos permite cerrar un círculo que estuvo abierto durante 10 años. Yo, al igual que Benoit, seguí corriendo en Mini, participé en Class40 en la Transat Quebec - Saint Malo 2012, pero fui miembro de la tripulación en esta carrera y me quedé con una muestra de asuntos pendientes. Este jueves el viento ronda los 30/35 nudos de media, llegando a casi 40 nudos en las borrascas. El mar se vuelve agitado, el oleaje alcanza los 5 metros. Sobre todo es atravesado, un oleaje principal procedente del NE atravesando un tren procedente del SE. A veces, sumadas, algunas olas se vuelven realmente impresionantes y algunas rompientes ya me han sacudido y empujado a mi puesto de mando. Nada, eso sí, que no hayamos experimentado ya antes y en varias ocasiones en un Mini. Alrededor de las 6 de la tarde, le pedí a Benoit que me reemplazara y le dije que se abrochara el cinturón para no correr el riesgo de ser arrojado de la cabina. Bajo un foque inclinado al viento y una vela mayor de dos rizos, el barco, idealmente equilibrado y maniobrable, navega por el oleaje a 150 grados del viento con una velocidad de unos 10 nudos. No es una cuestión de rendimiento en este momento sino de preservar el barco, sus velas y su mástil, antes de volver a llenar el carbón una vez pasado el vendaval. Pasamos del puesto 50 al 30 en 5 días y tenemos la esperanza de hacerlo aún mejor en los próximos 10 días. Por primera vez desde la salida, con la llegada de una borrasca, cerré la tapa de descenso, elemento que luego tomaría como el origen de todos mis problemas pero que quizás nos salvó evitando que el barco se llenara de repente y se Ya no es posible encontrar allí equipos de supervivencia. Debía llevar 1 hora en la litera cuando de repente el barco empieza a escorar con un estruendo de trueno, emite un crujido agudo y sonoro, y de repente se encuentra boca abajo, patas arriba. Me levanto, camino por el techo de la cabaña. El barco permanece al revés. La quilla debe haberse roto, me dije, lo que explica el big bang y el hecho de que el Zinzolin no gire. Ninguna otra explicación. Golpeo el casco y llamo a Benoit, quien me contesta. Está ahí, vivo, al lado del barco, eso es lo principal. Entonces comienza la hora más horrible de mi vida. El agua comienza a entrar en Zinzolin, principalmente por las costuras de la escalera y por el panel de control del motor situado a media altura en la cabina. Imposible salir del barco, ya que la escotilla de la escalera está sumergida, comprimida por la presión del agua. Y un barco con quilla no se endereza solo . Nada que hacer, estoy hecho como una rata. Prisionero de una jaula que se llena de agua y en la que moriré ahogado cuando el agua la haya invadido por completo, lo cual es sólo cuestión de horas a la velocidad a la que sube el nivel. No puedo creerlo, es irreal, no puedo morir, ni aquí, ni hoy, ni así. En el caso de que una coincidencia improbable haga que el barco se enderece, sin embargo me apresuro a recoger en este lío ya bañándome en 10 centímetros de agua y gasoil (los 30L del tanque se han vaciado en el barco), todo lo que puedo y debo. tomar antes de que ya no sea posible encontrarlo. Todavía hay luz, a través de las ventanillas del techo puedo ver el mar bajo mis pies; me ilumina con un bonito azul turquesa. Tomo nota de la hora, son las 7:30 p. m. UT, todavía tengo aproximadamente 1 hora de luz por delante. Corro hacia la baliza de socorro Sarsat, que intento activar pero mi pánico es tal en ese momento que no puedo quitar la tapa y presionar el botón 'ON', algo tan complicado como abrir una caja de Tic Tacs y que normalmente tarda 3 segundos para un niño de 5 años. El pánico me invade. Mi cerebro está en cortocircuito. Probablemente lo que experimentan las personas propensas a sufrir ataques de claustrofobia. Esta baliza es mi posesión más preciada en este momento, la puse con mis manos temblorosas en el bolsillo de mi vellón, mientras esperaba encontrar mis medios más básicos, y partí en busca de la pequeña baliza personal que estaba permanentemente en el bolsillo. de mi chaqueta de turno. Lo encuentro, dudo en intentar activarlo pero me digo que es mejor que active el Sarsat grande y guarde la baliza personal para más tarde, como una segunda oportunidad, si los servicios de emergencia no nos han encontrado en 24 horas. dura, creo, el tiempo de emisión de una baliza. Me calmo un poco, finalmente enciendo el Sarsat, lo guardo de nuevo en mi bolsillo, rezando para que la señal sea lo suficientemente fuerte como para atravesar un casco volcado. Tomo un gran foco resistente al agua y me coloco la correa en la muñeca. Ve en busca de un contenedor de agua de 20L y el contenedor de supervivencia, heredado de las carreras Mini, en el que hemos almacenado todo lo necesario para sobrevivir en el mar (luces de emergencia, raciones de comida, mantas de supervivencia, etc). Los adjunto cerca del descenso. Todo está listo. Entonces recuerdo lo que me dijeron en el entrenamiento de supervivencia, que es importante llevar los papeles. Encuentro mi maleta, la abro, tomo mi billetera y me encuentro con el dibujo que le había pedido a mi hijo que me hiciera y me regalara como amuleto de buena suerte para la travesía. Cruzaré el mar y volveré con él, le dije. Como un presentimiento, Leo no había dibujado un barco, un sol o un delfín pero me había preguntado cómo se escribía 'vendrás a mi sexto cumpleaños'... Lo había copiado en tamaño grande en su hoja y decora su pedido con flores y corazones de todos los colores. Tengo hipo y no puedo contener las lágrimas. Dices que voy a ir a tu hijo que cumple 6 años, ¡lo dices en serio! ¡No es mi día para morir! ¡No quiero morir! Ya 50 cm de agua. Empieza a oscurecer, objetos que no flotan, llenos de agua, bloquean las portillas. Cada vez soy menos capaz de creer que podré superar esto. La perspectiva de mi muerte inminente parecía tan inevitable como insoportable. Quiero salir de esta prisión, me estoy volviendo loco. Tomo un listón de madera que está flotando cerca y empiezo a romper como un loco un tabique que creo da acceso a la cabina. Acaba estallando... pero golpea el bloque del motor. El aire está saturado de diésel. Mi cabeza da vueltas, me estoy asfixiando. Entonces decidí utilizar el inodoro marino como entrada de aire. Pon mi cabeza debajo del trono que cuelga extrañamente boca abajo como una lámpara de araña sobre mí y activa la bomba para poder respirar un poco de aire fresco. Esta mejor. Recupero mis sentidos. Y sólo entonces me recuerda que los Pogo 850 son insumergibles. Miro la disposición de las espumas insumergibles y me digo que quizás Zinzolin no se llene del todo y que quizás me queden entre 20 y 30 cm de aire. No es una solución viable, pero tal vez se ahorren algunas horas de espera de ayuda (prefiero no pensar en la cuestión de enderezar el barco, que en cualquier caso seguiría siendo problemático). Luego me quedo en el baño, el único lugar donde puedo renovar el aire con la bomba del baño. Sólo puedo esperar. Muerte o rescate. Benoit, afuera, sigue preguntándome si tengo activada la baliza, le grito 'OK, baliza activada', pero no puede oírme por el ruido ambiental y sigue haciendo la misma pregunta. El nivel del agua en Zinzolin superó el metro, quizás 1,2 m. Todo flota y choca. De repente, una ola sacude el barco por primera vez. La superficie libre de Zinzolin (toneladas de agua moviéndose en su interior) parece estar haciendo su trabajo. La escora aumenta poco a poco... ¡y el barco gira muy suavemente! Corro hacia la escotilla de la escalera que abro frenéticamente y me encuentro cara a cara con Benoit, tan demacrado como yo, que me grita '¡joder, estamos vivos, hombre!'. Todavía vivo para Benoit, vivo de nuevo para mí que resucité de entre los muertos. ¡Soy libre, libre, fuera de mi ataúd! ¡Hemos perdido la quilla, le digo! Benoit me dice que no, que todavía está en su lugar, que lo estaba agarrando. ¿Cómo es entonces que el barco permaneció boca abajo durante una hora? No importa, ahora tenemos que organizar el resto. Prefiero quedarme resguardado dentro, a pesar del olor a gasóleo, pero Benoit cree que es mejor quedarnos fuera. Todavía estoy en shock y no tengo la capacidad de pensar con lucidez; De todos modos no tenemos muchas opciones, 3 grandes olas sucesivas añaden otros 20 cm al barco mientras discutimos. Sacamos el recipiente de agua y el recipiente de supervivencia, los fijamos firmemente, cerramos la tapa de descenso para que Zinzolin no se llene más y no se escape la espuma insumergible. Queda 1,5m de mástil, instalamos la luz flash de la boya de herradura lo más alto posible que se activa automáticamente. Nos sentamos y nos enganchamos al techo. La cubierta está casi al nivel del agua y sólo el techo está completamente fuera del agua, un espacio habitable de 1m por 1,5m emerge 50cm, barrido por las olas que nos hacen volar como patos de goma. Una isla de 1,5m2 a 2000km de África y 3000km de América. Pero sabemos que los competidores en la regata están cerca y que los cargueros están tomando esta ruta hacia Sudamérica. No estoy preocupado. La situación objetivamente no es la más envidiable, pero estoy casi feliz. Hace una hora estaba seguro de que moriría solo, nada podría ser peor. Intercambiamos algunos chistes. Nos identifican por la luz del flash fijada en el mástil y por la del Sarsat que siempre llevamos cerca de nosotros. Si no fuera suficiente, podemos repetir la operación mañana y activar la pequeña baliza y luego usar la linterna de Benoit y el proyector grande para ser detectados. El agua no está muy fría, podemos aguantar al menos dos días en nuestra isla. ¡Después de 3 o 4 horas vi las luces de un barco! Sacamos un cohete paracaídas del bote de supervivencia y lo disparamos. El carguero se dirige hacia nosotros. Una máquina de 190 m de longitud y 40.000 toneladas que su capitán maniobra con impresionante maestría, pasando primero por delante de nosotros para analizar la situación antes de regresar y detenerse a apenas 30 metros a nuestro viento. Coloco de forma segura la linterna que habíamos colocado en el mástil alrededor de mi muñeca, y Benoit siempre lleva su propia linterna con él. Tendremos que saltar al agua, no queremos desaparecer estúpidamente en la noche oscura tan cerca de nuestro objetivo. Los hombres nos lanzan cuerdas que atrapamos, dejando a Zinzolin definitivamente al pie de un muro metálico de 10 metros de altura. Una red de cuerdas recorre el casco. Los mismos que los que se encuentran en los cursos de aventura en las copas de los árboles, excepto que allí, después de 4 horas en las olas, agotado, helado y estresado, ¡no es el mismo juego! Me aferro a él, el agua baja 5 metros y no puedo aguantar sólo con la fuerza de mis brazos paralizados. Me caigo al agua, igual que Benoit. Volvemos al nivel de la red tras una nueva ola, Benoit logra meter un pie y se queda, pero yo caigo. La tripulación lanza una escalera de cuerda con peldaños de madera. Lo agarro demasiado pronto cuando el agua me llega, sosteniéndolo sólo con mis brazos. Replouf. Para la próxima ola (en realidad es el carguero que, en su balanceo, se inclina hacia nuestro costado, dándonos la impresión de que es una ola que sube hacia nosotros) espero a ser impulsado lo más alto posible y esta vez logró poner un pie allí. Luego dos. Eso es todo, estoy allí. Sólo subo dos o tres escalones pero estoy de pie y no volveré a caer. La tripulación nos levanta, Benoit en su red y yo en mi escalera. Los grandes nos agarran. Se ven tan felices como nosotros. Fin de la pesadilla. Durante una hora vi la muerte venir hacia mí sin poder hacer nada para detenerla. No hay palabras para describir el horror, la desesperación y la infinita soledad que se siente ante la horrible e inminente muerte que se me prometió, el único condenado en este ataúd. Cuando Zinzolin se levantó y volví a ver el cielo, comenzó para mí una nueva vida. Podría haber durado sólo unas horas, todavía estaría nuevo; una resurrección. Me habría comido todos los dedos uno a uno hasta que llegara ayuda si fuera necesario. La hora pasada en el casco volcado no pertenece a ninguna de estas dos vidas. Es una incursión en el infierno y la locura. La insumergibilidad del Pogo 850 nos salvó la vida. Sin ella me hundiría a una profundidad de 5000 metros en mi jaula, y Benoit moriría solo, perdido e indetectable en medio del océano. Debería ser obligatorio para todos los veleros de alta mar, en lugar de elementos de confort que transforman los veleros en caravanas para pontones y fondeaderos. Por mi parte, nunca más me lanzaré a alta mar en un barco que no sea insumergible. Como la baliza Sarsat: obligatoria en las regatas oceánicas, no lo es en los cruceros oceánicos, pero ¿qué son 500 euros frente a la posibilidad de salvar a toda una tripulación? Por último, me pregunto si no sería apropiado prever una trampilla de salida en los monocascos, como en los catamaranes de crucero. Porque también es difícil, si no imposible, salir de un monocasco volcado y con la quilla puesta. Mi agradecimiento a la tripulación polaca del Polesie será eterno. En primer lugar, hacia su capitán Mirek (Miroslav), quien tomó la decisión de desviar a este gigante para que viniera a rescatarnos. Sus oficiales Mirek, Marek y Carolina, quienes también nos recibieron y trataron a bordo como invitados de honor. Todos los pares de manos que nos subieron a bordo, nos entregaron sus ropas y nos colmaron de atenciones. A todos ellos, gracias. Voy al sexto cumpleaños de Leo. Fin de la cita |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Casualmente lei hace poco un informe de accidente del Tyger of London, del 2017, llamó la atencion por fue en Tenerife, Punta Rasca que era mi zona, justo frente a Los Cristianos. Pues eso, cayosele la quilla de cuajo y volcó, no hubo que lamentar ni victimas ni rescates ajustados. todo salío bien, y fue muy cerca de la costa
https://www.gov.uk/maib-reports/keel...yger-of-london |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Yo tengo 1 pogo 850 y es megaseguro. La insumergibilidad es 1 plus que pocos barcos tienen.
La historia del Zinzolin ya la conozco y con otro tipo de barco, seguramente se hubiese hundido. |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Que locura. Igual eso con un quilla corrida no habría pasado. Habrían dado un 360 y a seguir xD
Que tienen los Pogo? Por qué esa fama? Si los hay de fibra también, no? |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
:brindis::brindis:
con el pogo40 ha habido algún accidente parecido los depósitos antiescora (ballast) al estar vacíos de agua han actuado para lograr que el velero sea insumergible ocurrió en una regata de Marsella a Barcelona no hace muchos años cuando el mistral por la noche sopló unos 40kn mejor lo podria explicar uno de los dos tripulantes del pogo40 que es cofrade de esta taberna el barco se lleno de agua, fueron rescatados con el helicóptero francés y durmieron en Montpellier, por la mañana siguiente el salvamento marítimo español les telefoneó explicando que su barco se dirigía hacia Rosas flotando y que no se había hundido sorpresa, mas tarde repararon el barco y éste volvió a navegar :cid5: :cid5: |
Re: No puedo dejar de enamorarme de las quillas corridas
Hay varios, relativamente modestos, que “sí” ciñen, alguno todavía en producción. Se me ocurren el Contessa 26, el Twister 28, el Nordic Folkboat, el Dragon, el Halmatic 30, el Victoria 800, el Francés 26, el Dana 24 y muchos otros, que no son tan desdeñables. Se puede disfrutar de muchas formas, sin dogmatismos, claro. Todos sabemos que muchos barcos actuales no son un dechado de virtudes (marineras y de las otras). Vamos, que puestos a ceñir van como cangrejos. Que cada uno encuentre su barco y su estilo.
:brindis: |
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