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Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
¡Por fin!
Después de distintos avatares, más de cuatro meses después de la primera vez, con un monazo del copón, vuelvo a alquilar el Sun 25 para navegar. Aunque para alquilarlo ha habido algunas dudas en cuanto a si el 25 o un 30 pies, al final resulta ser el conocido sun. Desde mi humilde (ínfima) opinión, tiene un problema principal, y es que le faltan 10 centímetros de altura en su interior para ser perfecto. Ya, ya sé que no es “marinero” decir eso, pero es que yo –todavía- tampoco soy marinero. Pero navegar, yo creo que navega de coña. Ante la duda de que al final fuera el Bavaria 30 nos pertrechamos de comida (arroz, pasta, salsas…) que ya sabíamos que, de ser el 25, no usaríamos. No es que no se pueda, pero resulta muy incómodo cocinar, fregar… Así que al final nos sobró todo, salvo el embutido, jamón, queso… esas cosas que se pueden comer en la bañera sin currar mucho. Y ante la duda de que mis planes se cumplieran, lo cual incluía una llamada al canal 77 e invitar a cerveza a cuanto cofrade me recibiera y se acercara, también me pertreché de cervezas de varias marcas que llenaban la fabulosa nevera eléctrica del balandro. Me sobraron casi todas. Otra vez será. Total, llegada a puerto, llamada a Jordi, que nos entrega el barco, y le propongo hacer los papeles en el bar de enfrente mientras cenamos un picoteo. Un buen rato de amena charla junto con (no lo había dicho) mi almiranta y mi grumete de aún cinco años. Después, a dormir al barco en nuestros sacos de dormir. Todavía no hay mosquitos, y además cada vez duermo mejor en los barcos. Quizá sea que cada vez me veo más tranquilo. Amanece. Ni pizca de viento. Nos aseamos, y a desayunar donde cenamos. No os lo he dicho, estamos en Vilanova i la Geltrú, y el sitio es el Café del Mar. Buen bocata de butifarra, pan tumaca (el mejor invento catalán), cafelito… y al barco. Ni pizca de viento. Bueno, pues allá va mi plan. Para ese sábado, 3 de Marzo, mi idea es intentar llegar hasta Port Ginesta y pedir amarre para comer. Según lo vea, incluso quedarnos a hacer noche y volver al día siguiente pero si es posible, hacer la llamada por el 77, conocer algún cofrade, comer y volver. En ese caso, el plan para el día siguiente sería partir de Vilanova hacia el sur (mejor dicho, sudoeste), pedir amarre en Roda de Bará, sitio que no conozco, y volver. Con dos piticos. |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
sargazos, has dado al botón de enviar sin contarnos nada.
Roncitos para todos. :brindis: :velero: :brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
No, qué va, lo que ocurre es que es el inicio. El primer capítulo. Prima puntata.
Ahora sigo. Saboread los roncitos de Platazul. |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Largamos amarras, desamarramos sin ninguna dificultad (sin viento todo es fácil). Bueno, sí, una. Con tanta precaución y haciéndolo todo tan despacio, cuando ya he dado atrás y estoy saliendo, me grita un patrón que estaba entrando por el canal para amarrar. Doy un golpecito avante, le dejo maniobrar y salgo. Perfecto.
Para asegurar, como la otra vez, dada la amplitud el puerto, decido izar la mayor dentro. Le paso la caña a la almiranta, le hago poner proa al no-viento, y subo la mayor. Pero algo pasa, no va bien y me da miedo hacer más fuerza con el winche. No veo qué puede ser, así que de momento la dejo así y retomo la caña para salir por la bocana y enfilar hacia Punta Ferrosa. Le paso la caña otra vez a la almiranta y voy a ver qué le pasa a la mayor. Al poco lo veo,¡tenía un rizo cogido! Claro, como ha habido tantos días de castaña, el último que navegara debió cogerlo. Total, que sin saber muy bien cómo hacerlo amollo el cabo del rizo, tiro un poquito de aquí, otro de allá, tenso la escota de la mayor y va yendo pero, no sé… Hasta que lo veo ¡hay un segundo rizo cogido! Primera noticia de que el barco tuviera dos rizos . Mismo proceso hasta que la mayor queda casi bien. Casi. No hay casi viento, el aparente (yendo a unos 4 nudos) marca unos 2-3 nudos, voy a tratar de ir a motor pero con las velas, en parte para ayudar un poco, y en parte para sentir cómo se hinchan, cómo reacciona el barco, cómo interaccionan con el timón… Así que saco el Génova, pero también lo veo raro. Busco qué puede ser, y me doy cuenta de que los carros de escota, babor y estribor, están muy adelantados. De nuevo supongo que el anterior navegante hizo tal cosa para “empequeñecer” la vela y hacerla casi trinquete. Pero como soy tan novato, probablemente con sobredosis de prudencia, no me atrevo a mover los carros pues no sé cómo reaccionarán y lo mismo me pillo los dedos o algo así. Después de todo no estoy navegando “ortodoxamente” a vela. Ya lo haré en puerto, con la vela recogida. Bueno, pues la cosa pinta razonablemente bien. El grumete está un poco “modorro” y la almiranta aprovecha para hacer lo que más le gusta, ir a proa , tumbarse y relajarse dejándose mecer . Está así un buen rato mientras yo voy jugando con el viento y las velas (más bien es al revés, juegan ellos conmigo) vamos de través, aprovecho lo relajado de la situación para hacerle unas fotos a la almiranta… Demasiado bonito para ser cierto. El niño: "me duele la tripita.me mareo..." Continuará. :brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Nos dejas asi????
Pero si había ido a coger una Biodramina y una bolsa para el crío... :brindis::brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Hola Sargazos :brindis:!!!
Cuando salias el sábado, nos cruzamos, iva detrás tuyo, y te apartaste y me saludaste. Al principio no me dí cuenta, peró después pensé que serías tu, un tipo barbudo con la almiranta y un grumetillo en el el Sun 25 ... será Sargazos :nosabo: Pues sí, ya veo que eras tú. Mi barco es un Furia 25, con el protector solar verde (el de la foto de mi avatar). Seguramente con los nervios del momento no te acordarás, pero yo estaba izando la mayor, y en la bañera había un matrimonio mayor, que eran mis padrés que habían venido a ver el barco por primera vez... Bueno, bueno, te dejo contar la historía... recuerdo el viento de aquel día... tienes razón, al salir soplaba poco :cunao: Saludos, y :brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Pues casi que nos vemos todos en el puerto de Vilanova :pirata:, yo el pasado Sábado día 10 también salí un rato a pescar con mi llaut pero me di la vuelta porque no estaba la mar muy buena, de vez en cuando soplaba alguna racha guapa, venga sargazos sigue contando que somos todo oídos:-)
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Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
¡Oño, Lidiana!
Pues sí que es pequeño el mundo, sí. Efectivamente, recuerdo un barco con protección solar verde, recuerdo que pensé que igual era de surcandomares, empresa de charter de Sitges que van así, de verde. Ya hablaremos tú y yo, ya... Por la tarde, con más tiempo, sigo con la historia. |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
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Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
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Cuando siga con la historia verás por qué. :brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
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Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
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Eso tu lo que diga el maño Salut |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Hombre, esto no se hace, que los que estamos aquí de cotillas queremos saber como acaba esta historia por entregas. Venga Sargazos, desperézate, tómate 3 cafeses y sigue tecleando que estamos ansiosos a no poder más.
Unas birrillas :brindis::brindis::brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Bueno, pues eso. El niño. “Me duele la tripita, me mareo”
A ver, valoración de la situación. Todavía no hemos llegado a la altura de Aiguadolç, el niño se marea, ¿qué hago?¿Sigo con mi plan, hacia port Ginesta o, en todo caso, el Garraf, o entro en Sitges? Me puede el padre que llevo dentro y enfilo Aiguadolç.Recojo Génova y mayor, como un campeón, mientras la almiranta se aproa, de nuevo, al no-viento. En esto que el chico se recuesta en el banco de la bañera, se adormila y al rato se duerme. La almiranta me anima a, en esa situación, seguir. Pero ya lo tengo decidido, será Sitges. Por cierto, un alto en el camino. Olvidé deciros que, aunque el barco es de alquiler, el pabellón es MÍO. Hace un par de años fue mi regalo de día del padre de modo que, aunque no tengo barco, al menos tengo pabellón (en este punto un recuerdo al cofrade Juanitu, a raíz de este tema entablamos amistad tabernaria) . Es la primera vez que lo he izado aunque, por si acaso, pedí permiso al dueño del barco, no sea que por desconocimiento ofenda a alguien. Ningún problema. Además me guío por él pues el barco no tiene lanitas. Llamo por radio al puerto y pido amarre de cortesía para comer. Ya lo dije la otra vez, pero es cierto. Para un castellano parlante, decir “port d´aiguadolç , port d´aiguadolç , port d´aiguadolç ” es un auténtico trabalenguas. Me dan las mismas instrucciones de la otra vez y me dirijo al pantalán. No hay nadie más. Se amarra de costado sobre la banda de estribor y, sin viento ni ná, resulta más fácil que mear en pared . Nos ayuda un marinero muy amable, morito para más señas, y nos cobra diez lereles antes de que abramos la boca, por si acaso. Como el grumete sigue dormido me dedico a ver cositas del barco, retocar las amarras y las defensas, atraso los carros de escota del Génova, y paseo un poco por el pantalán. Mi almiranta sencillamente está sentada en el barco, hace buen día y se puede disfrutar. Cuando ya consideramos que era tarde despertamos al chico y vamos a comer, a la Bocana. No debimos de comer muy allá, pues aunque han pasado diez días no recuerdo qué comimos. Eso sí, recuerdo que salió carete porque, siendo sábado, no había menú. Pedimos una botella de vino blanco contando con bebernos media (el grumete naranjada, ¿eh?) y llevarnos el resto. Pero durante la comida no sé qué me pasó, no podía mantenerme despierto. La barbilla en la mano, apoyado en la mesa, y no había manera. Mi mujer diciéndome, “pero ¿qué te pasa?” , y yo ni idea. Cuando me despejé un poco, pensando… no os he dicho que , pecando de nuevo de exceso de prudencia, me tomé dos biodraminas, con cafeína. Aunque habían pasado al menos tres horas, debieron de hacer reacción con el vino. No encuentro otra explicación. Resumiendo, terminamos de comer y le empieza a entrar el sopor a mi almiranta, con que iremos al barco y un poquito de siesta antes de zarpar. Nos vamos con la media botella de vino, llegamos al pantalán, entro yo primero, ayudo al grumete, le doy la mano a la almiranta para ayudarle y, cuando me doy la vuelta, oigo sobresaltado gritar a los dos. ¡LA ALMIRANTA SE HA CAÍDO! :eek: :eek: :eek: Sigo… :brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Ahora no nos cortes la historia.
:cagoento::cagoento::cagoento::cagoento::cagoento: :cagoento::cagoento: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Cofrade, ahora no nos dejes así
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Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Qué le ha pasado a la almiranta????:eek::cagoento::cagoento:
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Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
:confused:
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Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Chico Sargazos.
¡¡Que vas mas lento que una serie de Antena 3!!. No nos tengas en ascuas por favor:adoracion::adoracion:. Estoy empezando a creer que te has tomado otras dos Biodraminas con vino...:borracho:. :brindis:. |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Será bandido el tío!!
Espero que tardases menos en recogerla que en soltar el resto del relato. |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Pero como quereis que conteste, si está ayudando a la almiranta a salir.Supongo que no ha habido más problema verdad.:brindis:
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Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Jode, Sargazos....ya te vale.
Cuenta un poco más seguido tio. :brindis::brindis::brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Los capitulos de Tahleb como mínimo eran el doble......puedes poner dos seguidos como en las series USA ?
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Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Sargazos, quiero ser como tú. Cuando mi niño tenga edad suficiente, pienso alquilar ese SUN 25... pero contaré lo acontecido del tirón, eso sí. :burlon:
:brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
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:brindis: Unas cervecitas pa tos desde El Prat.Sargazos que no te de verguenza acaba la historia jejeje , viste el espigon de vilanova de cerca??? Jodi Vidal gran persona un abrazo |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
¡LA ALMIRANTA SE HA CAÍDO! :eek: :eek: :eek: Me doy la vuelta y me la encuentro gritando, con el chico debajo, en muy mala postura. Cuando lo analizo, resulta que al entrar el grumete, os recuerdo, por la banda de estribor, comenzó a entrar también ella, pero el chico, no sé por qué motivo, se agachó y puso rodilla en tierra, de modo que al entrar la almiranta iba a pisarle justo en el talón. Como para haberle roto el tobillo. Al darse cuenta, se dejó caer ella, de modo que quedó con la pierna izquierda dentro, y la derecha fuera, pillada entre la viga oxidada del pantalán y el costado del barco, en el hueco que dejaban las defensas. Como para haberse partido la pierna. Mientras con las manos se agarró como pudo al obenque y al cable del pasamanos , pero tuvo la mala fortuna de caer con todo el peso restregándose el cable del pasamanos por la cara interna del muslo. Bufff. Hubo, por supuesto, más causas. Una de las principales es que una mano la llevaba ocupada sujetándose el bolso, aunque lo llevaba colgado, y en la otra la media botella de vino. He decir que el vino lo salvó. Intenté consolarla mientras ella juraba en arameo no volver a pisar jamás un barco (yo no la creí, los juramentos en arameo no tienen validez legal en España. Creo.), y cuando estuvo un poco más tranquila me fui a tirar a tomar por *ulo la *uta botella. Vuelvo a consolarla, sin saber muy bien qué decirle, y dice el niño: “papi, el bolso está flotando” Jo*er, el *uto bolso. Busco el bichero (que precisamente por la mañana pregunté dónde estaba, no lo veía, estaba dentro del cofre) y lo pesco. La primera vez que uso el bichero. Pero, por si llevaba poco, nuevo sofocón para la almiranta. Abro el bolso y resulta que, al menos, no había entrado mucha agua porque estaba bien cerrado, por eso flotaba. Saqué todo para que se fuera secando, estaba todo bastante bien, solamente se echaron a perder algunos papeles y, eso sí, el móvil. Kaputt. Esparzo las cosas para que se sequen algo y cuelgo el bolso, con el forro del revés, del soporte del bimini. Nos quedamos un poco quietos, a ver si nos tranquilizamos. ¿Creéis que ya estaba todo bien? ¡Quiá! Va y se pone a chispear. Levanto la vista y el cielo se estaba poniendo negro, meano y bragao ¿Y ahora qué hago? ¿Nos quedamos, a ver si escampa, o zarpo hacia Vilanova, que se veía claro por allí? Digo: “cariño, nos vamos cagando leches” Claro está , las leches que permita el motorcito del barco. Cambio la amarra de popa, pasándola por seno, recoloco las defensas, desamarro de proa, empujo el pantalán para que el barco pivote sobre la popa, largo amarra y doy caña al motor. Ni velas ni leches, hay que llegar cuanto antes, la lluvia, sin ser fuerte, va in crescendo. Nos acompañaría la mitad del trayecto. Cuanto más nos alejamos de Sitges, más negro se ve el cielo sobre él, y también un gran arco iris que, en otras condiciones, me habría parecido precioso. No sé si el motor da para sacarle más de 5 nudos, pero me da paquete exprimirlo más de cuatro y medio. Mal que bien, arrancando ya alguna sonrisa a la tripulación , llegamos a nuestro amarre. La maniobra , sin viento, de nuevo perfecta. Amarramos en condiciones, y bajamos al camarote a examinar a la herida. Está magullada por todos lados, pero lo más visible son un buen rasponazo en la espinilla, una moradura en la tripa y, sobre todo, un gran hematoma en la cara interior del muslo, de un palmo de largo por otro de ancho, con la sirga bien marcada. Necesita una ducha (por eso, Lidiana, desaparecimos rápidamente), y pensamos que el mejor tratamiento que se le puede dar es con voltarén, antiinflamatorio. A todo esto, intento ponerme en contacto con el cofrade Toni_bcn, con el que había quedado para invitarle a navegar al día siguiente, pero no hay forma de contactar con él ni con su chica, para decirles que nanay. Como ya están las farmacias cerradas miramos dónde hay una de guardia, pero cenamos algo antes y al terminar ponemos la dirección en el navegador del coche, estaba por ahí a hacer puñetas y aún nos costó encontrarla. Al final, conseguimos el objetivo y volvimos al barco, con el grumete ya bien dormido, Lo despertamos un poco para encasquetarle el pijama y meterlo en su saco, embadurno bien a la almiranta con el antiinflamatorio y nos acostamos. Al día siguiente pienso volver a casa, al fin y al cabo hemos venido para disfrutar, no para sufrir, y la almiranta lo está pasando nal. En fin, veremos… :brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
:brindis: Una cervecitas pa tos desde El Prat. Sargazos que no te de verguenza acaba la historia jejejeje.:sip: Viste el espigon de Vilanova de cerca :calavera: Jordi Vidal gran persona, un abrazo
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Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Vaya Sargazos, lo lamento, con la ilusión que teníais y qué mal acabó la aventura.
Seguro que tu mujer que está más en esto por tí que por ella misma, acudirá de nuevo a tu llamada del mar. Elige un buen día y ésta anécdocta quedará cuasi olvidada. Que se mejore la almiranta :brindis::brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
En fin... ¡qué mala suerte! Espero que no sea grave lo de la Almiranta...
Por cierto, si al móvil le quitas la batería, lo limpias bien con agua dulce y lo dejas secar a conciencia, es posible que sobreviva. Yo me fui al agua subiendo a mi barco en el puerto de Salou, el móvil se mojó bastante, pero hice eso y sobrevivió. De eso, hace un año, y el móvil sigue en uso... |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Pues vaya mala suerte que tuvisteis :cagoento:!
Es cierto que navegando no todos los días son buenos... siempre hay días que las cosas salen mal... y tu estas pasando los malos días al principio, por lo que seguro que los que te quedan por pasar seran días mejores :sip:! Yo llevo mas de 2 años navegando casi todos los fines de semana por esa zona, y he de decir que nunca me ha parado la GC, y que mi almiranta nunca se ha caído al agua... aunque ahora que pienso quizá algun día la he tirado por la borda :D (fondeados en una cala y en verano). Cuando entrabas a puerto, yo estaba en mi barco, tenía que cambiar un tornillo que sujeta el deposito de gasoil... bueno el caso es que estaba hablando con unos vecinos de pantalán e intenté hacerte una foto: https://lh6.googleusercontent.com/-p...3032012621.jpg No se ve muy bien, esta hecha desde lejos, pero ese eres tu llegando a puerto... La próxima vez que vengas por vilanova mandame un privado... a ver si podemos coincidir. Yo suelo salir a navegar todos los fines de semana, excepto por causas de fuerza mayor (bodas, bautizos, funerales... :rolleyes:), estas invitado a acompañarme cuando quieras :pirata:. Espero que lo de la almiranta no sea nada, que se recupere pronto y que no se le quiten las ganas de navegar. Saludos, y :brindis:. |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
:brindis:sargazos como tardaras tanto en recojer a la almiranta como en escribir el relato:cunao: divorcio seguro:meparto:
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Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
No, no nos divorciamos.
A ver si cuelgo luego otro capìtulo... :brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
:brindis:por cierto lo siento por la almiranta,pero todo se pasa te lo digo por esperiencia, luego es a ellas las que mas les gusta salir:velero:
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Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
unas cañas pa tos desde el Prat , Sargazos acaba la historia que no te de verguenza jajaja.Viste el espigon de Vilanova de cerca???. Jordi Vidal, gran tipo
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Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
ánimos para la almiranta y que se le cure bien la pierna.
La próxima vez que vengas, avisa, hombre! :sip: Yo estoy en Port Ginesta, así que si te decides a hacer la travesía hasta aquí, me dices. Yo también estoy aprendiendo. :brindis::brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Cita:
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Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
"Y ante la duda de que mis planes se cumplieran, lo cual incluía una llamada al canal 77 e invitar a cerveza a cuanto cofrade me recibiera y se acercara, también me pertreché de cervezas de varias marcas que llenaban la fabulosa nevera eléctrica del balandro. Me sobraron casi todas. Otra vez será."
Esto lo decía en el primer mensaje. El próximo objetivo, sí o sí, será llegar hasta P. Ginesta, hacer una llamada e invitar a birra a cuanto cofrade se acerque hasta que se acaben. Luego ya buscaremos un bar.O quizá, lanzar aquí un mensaje con mis intenciones y hacer una mini quedada, pero si vuelve a venir el h. de p. de Murphy..... En fin, a ver si saco un buen rato para seguir el relato. Os anticipo que la cosa irá a mejor. Salud :brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Sargazos lo tuyo es aficcion y lo demas son cuentos.
Siento lo de la Almiranta son accidentes aveces ocurren,tambien pudo ocurrirle subiendo al coche. De todos modos por si acaso la proxima vez vas a llebar: La virgencita del mar,San Andres muy milagreiro,unas estampitas variadas,amuletos a tutiplen y una buena ristra de ajos. :confused: Lo ultimo olvidate es para los vampiros o hombreslobo y cosas de esas,o llebatelos tambien. Y yo cabreado por no pescar mucho esta semana,me a dado un subidon leerte sargazos. La proxima ira mejor:rolleyes:,eso creo. Boa Proa:velero:.:nosabo: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Se filtra ya la claridad por los portillos. La noche ha sido tranquila, salvo por un carcamal que ha entrado o salido a no sé que hora a toda leche, haciendo bailar rockanroll acrobático a todos en los pantalanes. Me levanto a poner en marcha el calefactor, para que mi tripu se levante calentita y se vaya un poco la excesiva humedad. No sé si hago bien o mal, pero por la noche dejo entreabiertos un portillo y el tambucho. Me acuesto otra vez hasta que la almiranta se remueve, y le pregunto. Dice que está dolorida, pero quizá menos de lo que esperaba. Es igual, mi idea es volvernos a casa.
Cuando nos levantamos y vamos hacia los aseos del náutico tenemos una conversación como las de novios con el teléfono (ya sabéis: cuelga tú; no, tú; que no, cuelga tú…) pero con el tema: “cariño, nos vamos” “que no, cariño” “que sí, cielo”… y así. Le digo varias veces que hemos venido para disfrutar, no para sufrir, pero me dice que nos quedamos. Como dice Bureba, “Seguro que tu mujer que está más en esto por tí que por ella misma, acudirá de nuevo a tu llamada del mar” Le cuesta caminar, la zona dolorida (ciertamente el hematoma es grande) le roza continuamente tanto contra el otro muslo como contra la costura, pero me dice que si no tiene que moverse mucho, no habrá problema. Por mi parte, solamente tiene que coger la caña para aproarse al maniobrar las velas (el barco tiene piloto automático pero, torpe de mí, no he querido aprender a usarlo hasta ahora. Será lo primero que pregunte la próxima vez.) La caminata hasta los baños y vuelta, en esas condiciones, se hace larga. Vamos de nuevo al Café del Mar, otro bocata de butifarra a la plancha con pan tumaca, un cortadito y tal. Mientras intento contactar de nuevo con Toni, pero no hay manera. Ya no lo intentaré más. Son más o menos las once, vamos hacia el barco. Hacemos las cosas despacito, sin prisa. Mas cuando ya estoy presto a largar amarras, veo que empiezan a salir los participantes en la regata de Carnaval. Nada menos que un centenar de barquitos. Algunos, asidos a largos cabos, remolcados por zodiacs de monitores o jurados. Otros lo hacen directamente a vela, con un par. Bueno, con una solo. Salen también algunas zodiacs con grandes boyas, con las que marcarán el campo de regatas. Estos se pasan directamente por el forro la limitación de tres nudos en puerto. Si no van a treinta… Se hace bonito, pero largo, ver pasar el ciento y pico de embarcaciones. Ciertamente, nada me impedía salir a mí, si hubiera sido un poco experto, pero para estar tranquilo necesito pista, esperaré a que salga el último, el “barco escoba”. Mientras tanto, el resto de mi pantalán tambien se despeja, me dicen que cuando hay este tipo de regatas los padres se juntan entre ellos para alquilar barcos y ver la regata desde el mar. Salvo los dos grandes catamaranes, han desaparecido todos. Bueno, pues hoy hay algo de vientecito, pero no me dificulta la maniobra. Salgo despacito, izo la mayor donde ayer tras ceder la caña a la almiranta. El grumete se está portando bien, no es poca cosa. La almiranta no lo está pasando muy mal, eso es bueno. Enfilo ya la bocana y … Y eso ya os lo contare mañana. Salud :brindis::brindis::brindis: |
Re: Mi segunda travesía. De cómo el hombre propone y Dios dispone.
Bueno, parece que la cosa al final se arreglo ¿No?
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