Enhorabuena a los rescatadores porque mantener ese código de honor del mar y acudir a la llamada.
Sin duda este aplauso va por ellos;
A los naufragos me gustaría saber los motivos del hundimiento pero me da que pensar al ser la primera travesía y salir a tanta distancia, me huele a imprudencia.
El mar no da segundas oportunidades, en este caso se la ha dado el Capitán de un barco que ha decidido darsela.