a).- Rafa, ya lo había pensado, pero.. y si sucede dos, tres o más veces?

b).- Señor Lisensiado:
En realidad mi pregunta se planteaba en el plano de la hipótesis para estar prevenido ante tal contingencia; ¿a quien no le ha saltado alguna vez un vulgar y común delfín dentro de la bañera?...
La duda inicial versaba sobre si el hecho de devolver al agua al animal en aguas costeras podría contravenir algún reglamento, pero tras consultar brevemente el MARPOL y el Simón Quintana llegué a la conclusión de que, aunque en aguas españolas es probable que algún municipal con mala leche pudiera llegar a denunciarte, lo más seguro es que en vía contenciosa probablemente se ganaría el recurso invirtiendo tan solo unos pocos miles de euros y en un número razonable de años, alegando que tan simpático animal no puede ser técnicamente considerado un "vertido" aunque lo viertas.
De ahí vino entonces mi segunda duda, y no pequeña, pues presumo que las boñiguetas del susodicho
cetáceo odontoceto deben ser de un tamaño considerable... y digo que de ahí viene el dilema que me consume me permito desarrollar:
Verá, Doctor: Tras el reciente cambio de zona del barco y siguiendo las normas vigentes, resulta que no puedo salir legalmente a aguas libres para vaciar el tanque, y dentro de la Ría...ni pensarlo.
... El caso es que en ningún puerto de la zona disponen de instalación extractora,
por lo que, en principio, cada pis o caca que se vaya al KKtank deberá quedarse en el interior del barco pqara siempre.
Pues bien, el tanque del que dispongo tiene tan sólo 50 litros de capacidad.. que traducido a los cuatro litros calculados por deposición, (con el arrastre de agua correspondiente), arrojan una posibilidad máxima de que a lo largo de la vida útil del barco solo puedan cagar a bordo doce adultos y un niño, momento en el que lo debería sellarlo hasta su desguace.
Ello conduce a dos consecuencias desagradables en las que no debió pensar el Señor Cascos ni sus sucesores; La primera de ellas es que, calculando los aprox 2.000 € que costó la instalación, con su bomba maceradora y circuitería cada deposición a bordo me sale aproximadamente a unos 154 €, la segunda es que, debido a su alojamiento en el pique de proa, una vez se haya llenado el barco se volverá clavón y perderá rendimiento.
De ahí mi preocupación por evitar si es posible la introducción en el mismo de un pedazo de tordo ajeno a la tripulación que aún sin conocimiento se me antoja más grande que el sombrero de un picador y reduciría en unos dos años el periodo total que preveo para su llenado y clausura.
PD: Evidentemente se que hay trampas y picardías, pero, descatando el vaciado ilegal, en mi caso particular sólo son dables dos soluciones;
La primera es dejar abierto el tanque para que la evaporación alivie un poco el overbooking fecal, pero en la Ría, sobre todo en invierno resulta poco práctica porque no se evapora y probablemente deje muy mal olor.
La segunda es vaciar el tanque por el registro con un cazo y llevarme "el material" hasta el WC del Náutico en un cubo, pero los problemeas son mayores: en primer lugar porque hay que pasar por delante de la terraza, donde todo el mundo mira el cubo para ver que has pescado, y bastante coña tengo ya sin necesidad de llenarlo de mierda, y en segundo lugar porque el vertido, ahora legal, sale directamente al mismo sitio donde hubiera llegado mi sentinazo, lo que moralmente me parece una incoherencia.
La mierda, Una solución quiero!
Pediré los datos personales al delfín, llegado el caso
Suyo afmmº: V.Occ