Son interesante las historias de amor que leo por aquí, la mía no es muy extraordinaria pero si un poco atípica.
Hacía ya algún tiempo que estaba con la idea de cambiar mi querido Voyage 11,20 por un barco, que sin dejar de ser un buen crucero, me diese un mayor alto grado de satisfacción en el campo de regatas. Ese año del 2002, visité el Salón Náutico de Barcelona, como casi todos los años, nunca con idea de comprar un barco nuevo, pero al visitar el stand de Hanse, (era su presentación en España) y echar un vistazo al 411 que allí se exhibía, sentí como una punzada que algo revolucionó mi interior. Jamás se me había pasado por la imaginación comprar un barco nuevo y sin embargo, allí estaba haciendo cuentas. Recuerdo que pasé unos días posteriores con ansiedad, dándole vueltas al dilema, siempre había pensado, que era una locura comprar un barco nuevo.
Como si algo estuviese confabulándose en mi favor, una semana más tarde, en el aeropuerto italiano de Milán, veo una revista inglesa con el H411 en primera plana, sin pensarlo compro la revista y después de leer la favorable opinión, allí mismo decido hacerme con él.
Como las consultas importantes las realizo con la almohada, me fue fácil convencerla.
Y aquí estamos, casi cuatro años y medio de matrimonio, con mucho presente y futuro de navegación por delante
__________________