manolo, gracias por los saludos, un abrazo fuerte, y a mirabras y a sesgo!
pues bien, la verdad es que no sé muy bien a qué cata te refieres, pues tuve uno, y justo después otro!
el primero fue un lagoon 410 que se estrelló en la entrada de mahón a las tres semanas de salir del astillero, y lo rescatamos en un varadero, las quillas amputadas y muchas cosas que le faltaban pues lo saquearon en el accidente. Después de un año de mucho trabajo, muchos quebraderos de cabeza y los bolsillos rotos, lo vendimos a un francés. ahí es que vino la parte oscura de la historia, ya que el distribuidor lagoon (ya desaparecido) de la época intervino en la venta y se quedó nuestros dineritos por la cara, hasta tres años después y un asedio en mallorca que duró dos meses a tiempo completo

(quizás algunos os acordareis de la historia)
al acabar de esto surgió lo que parecía una buena oportunidad en trinidad y tobago, un catana 381. para allí me fui, que le barco también estaba necesitado de cariños, aparentemente sólo superficiales. pero al cabo de dos meses de trabajar en él no paraban de salir infinidad de cosillas inesperadas, y el presupuesto se iba acortando...

la idea de cruzar el atlántico y traerlo para españa se iba desvaneciendo, pues el barco me parecía más frágil de lo que había pensado, y no reunía las condiciones adecuadas (y eso que soy especialista en casos difíciles!), así que finalmente, al cabo de cuatro o cinco meses lo vendí en granada a unos italianos más potentados que yo y que lo metieron en un carguero y se lo llevaron hacia su patria.
con la experiencia adquirida pienso ahora que no creo que me vuelva a meter en un cata, son realmente costosos de mantener, a pesar de ser un apartamento flotante. navegan bien, son rápidos, pero las sensaciones no son las mismas que en un monocasco, y la calidad de construcción que he encontrado en los que he tenido no es para tirar cohetes, aunque es verdad que eran casos especiales.
una ronda de mi cuenta que ya hacía falta

