Joer, Rick, tu relato , me ha puesto los vellos de punta, maravilloso, desde aquí, he oido la musica, la paz, ese mar meciendo.
Arriba con la travesia, sí señor, y gracias por hacernos participe de tantos sentimientos.
Buenos vientos hasta Melilla.
P.D: A ver si veo el jamón, aunque sea se el hueso
