Es una vergüenza. En el Mar Menor, en mi experiencia de haberlo navegado cinco veces, sólo navegaría de día. Y los fondeos, lo mismo. Y atento si ya he fondeado para cuando llegan los pescadores a tirar sus palangres o, lo que es peor por lo enredado del asunto, sus almadrabillas.
Seguro que los colegas de la zona pueden documentarnos mejor.
¡Como no teníamos suficiente con el dichoso puente...!
