No puedo decir nada que no se haya dicho ya. Únicamente agradecer a Anavre, a Salvamento Marítimo, a la Guardia Civil, al Port de Mataró y a l@s náufrag@s voluntari@s la iniciativa, la organización y el esfuerzo, y a tod@s l@s soci@s que respondieron a la convocatoria, estimulando y haciendo posible nuevas actividades de este tipo.
Fuimos muchos los tabernarios que acudimos y, desgraciadamente, pocos pudimos reconocernos a pesar de llevar tatuado el nick en la frente o en lugares menos visibles aunque también nobles. En la próxima podríamos ponernos en el pecho o la espalda, además del consabido tatuaje, una práctica pegatina con el nick.

y salud