Como sea hay que hacerse notar de cara a la Administración, y pienso que ese escrito puede mover a las distintas asociaciones que representan sectorialmente a la náutica de recreo a tomar conciencia de la interdependencia que existe entre ellas. De nada le sirve a los astilleros llenar su cazo si va en detrimento de quienes han de comprar sus barcos, a las academias si perjudica a sus alumnos y futuros armadores, o a las náuticas en general si no cuidan con mimo su clientela, tan castigada por la normativa vigente y todos los nombrados más atrás.
Tomen conciencia y remen todos en la misma dirección, que los paganinis de siempre estamos ya muy hartitos de aflojar a unos y otros para mantener una afición que de cara a la galería es un lujo, pero de cara a nosotros mismos, muchas veces no es más que un puro ejercicio de masoquismo.

