Siempre hay alternativas...
... por ejemplo, como barco-museo, como está el "Santa Eulalia" en el puerto de Barcelona. Cobrar un par de euros por entrada ayudaría a su mantenimiento.
O que lo patrocine algún banco o caja de ahorros (aunque ahora no están para estos trotes...), por ejemplo, estos días también está en Barcelona el "Vell Marí", una vieja y pequeña goleta patrocinada por La Caixa.
Una vez me encontré en el muelle de Villagarcía un viejo queche holandés con una tripulación que, en su mayoría, estaba formada por chavales muy jóvenes. Uno de los "menos jóvenes" de la tripulación me explicó que eran delincuentes juveniles que, en lugar de estar en la cárcel o en un reformatorio, aprendían un poco de disciplina navegando.
¿Y qué tal alguien que se anime a comprarlo y usarlo para dar fiestas a bordo, o incluso como restaurante en el puerto?
Como veis, posibilidades no faltan...
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