Re: El BAHIA LAS ISLAS en su vuelta por el mundo
Pues como comente voy a intentar reflejar aunque sea de manera somera mis impresiones sobre las incomodidades e inconvenientes que tiene la vida a bordo durante llamémosle largas temporadas lejos de casa.
Claro está que hay muuuuchas mas ventajas y satisfacciones, pero a veces cuando se escribe sobre lo que estamos haciendo se tiende a reflejar únicamente lo positivo, las maravillas del paisaje, el clima, las gentes, la abundante pesca, los baños en aguas cristalinas y se acompañan de unas fotografías espectaculares, pero no es oro todo lo que reluce.
Cuando a primeros de Noviembre del año pasado nos incorporamos al Bahia en Curaçao llevábamos aun recientes recuerdos de nuestra estancia a bordo del Rebeca en Los Roques y claro no tienen nada que ver unas zonas del Caribe con otras, incluso aunque estén geográficamente cercanas, influye asimismo y mucho la época del año en que navegues por la zona.
En Noviembre en Curaçao lo primero que sufrimos y era a todas horas y todos los días los ataques despiadados de los mosquitos, salías por la mañana al baño para el aseo diario y antes que nada la primera labor era intentar matar todos los que pudieras antes de tan siquiera ducharte pues te picaban hasta debajo del agua, sabéis lo incomodo que es tener una mosquitera que cubre toda la bañera para poder moverte, comer, salir y entrar etc. ya no digo dormir con todo cerrado y el calor húmedo que no puedes aliviar más que poniendo en marcha un pequeño ventilador que hace más ruido que un reactor encima de tu cabeza. Amén de utilizar todo tipo de repelentes e insecticidas, pues da lo mismo, al final el resultado era que te levantabas lleno de picaduras y hablo de muchas, hay gente que lo lleva mejor, pero algunas personas son especialmente sensibles a esas picaduras.
Otro frente son las marinas y sus instalaciones, en muchas de estas islas hay las que hay y no puedes elegir, olvídate del agua caliente, del papel higiénico, del jabón, a veces incluso del agua sin más, no hay. Y claro diréis pues te apañas, cierto, pero cuando esto hay vivirlo una temporada larga se hace complicado.
En las temporadas de lluvias estas son abundantes y copiosas, concretamente te puede suceder que tengas un problema ( nosotros lo tuvimos navegando de Bonaire a Las Aves ) y se moje toda la cama, la ropa de los armarios, las sabanas, el colchón y tú dices bueno pues fondeo y lo ponemos a secar, pues no señor, porque cada vez que las cosas empiezan a estar medio secas cae un terrible aguacero y vuelta a empezar, llega la noche y duermes encima de un colchón mojado, tapado con una sabana mojada, con la cabeza en una almohada mojada y además todo cerrado porque sigue lloviendo. A la tercera noche duermes sentado en el salón del barco que aunque no está seco, por lo menos no rezuma cuando te acuestas.
Para acabar de rematar el descanso nocturno además añadiremos un viento del demonio durante toda la noche que hace que el barco se mueva más que si estuvieras navegando.
Entonces decides que ya vale, vámonos a otro sitio, el parte dice que es mejor esperar un par de días pero tú ya no aguantas mas, fondeado, pegando botes, húmedo y metido abajo porque llueve y llueve, levantas el fondeo y a navegar, pero el parte ya decía que ibas a encontrar algo de ola y viento y por supuesto mas lluvia y claro que lo encuentras, lo que pasa que un poco más de lo que estaba anunciado, la travesía de cuatro días con sus noches de Aves a Jamaica fue épica, sobre todo los dos primeros, ya vienes un poco quemado por los días anteriores, pero entonces hay que hacer frente al mareo, a comer a base de picoteo frio pues no hay forma de cocinar nada, a las guardias bajo los continuos rociones, repito que cuando estas situaciones se prolongan mas allá de unas horas, se hace muy duro, ver a tu chica encogida horas y horas con una bolsa en la cara, que no se atreve ni a ir al baño, a tíos curtidos que después de una noche entera en vela están hechos polvo y te acuestas dentro de una batidora, las horas se hacen eternas.
Por fin llegas a destino, entonces llega el momento de descansar, pero solo un poco , porque enseguida hay que hacer recuento de daños, arranchar el desastre que se ha producido abajo, todo lo que podía volar ha volado, hay agua en la sentina, el ordenador ha volado y está muerto y claro todo sigue algo húmedo.
Por fin ya todo en su sitio y el cuerpo recompuesto has de hacer frente a las autoridades locales, que en algunos lugares son amables y eficientes, pero en otros que os voy a contar, además del pastón que te cobran te vuelven loco y te exigen permisos para todo tipo de desplazamientos aunque sea de una bahía a la siguiente.
Tal vez penséis que es exagerado, quizás sí, cada persona es distinta y vive las situaciones de maneras distintas, a mi desde luego me compensa y lo llevo bien, pongo en una balanza lo bueno y lo malo de esta vida y no hay color, aunque sea mojado. Pero mi chica tendrá que estar un tiempo en secano para olvidar algunos de los malos ratos pasados.
Salud y 
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 [font="Arial Black"][color="Blue"]prefiero ser marmiton que mirar desde la orilla
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