Algunos la recordarán, otros la habían olvidado y no pocos la desconocen o sólo la han visto en la portada de sus manuales de patrón. trata de la vela para vientos portantes, más concretamente para popas cerradas, que complementaba al spinnaker, el Big Boy.

Vela muy utilizada en la época regida por el IOR (International Offshore Rule) cuando aún predominaban los aparejos a tope de palo y las mayores estrechas. Al navegar en popa cerrada y abrir mucho el tangón del spinnaker, el centro vélico quedaba muy desplazado hacia barlovento pues, como digo, las mayores eran estrechas de pujámen. Entonces se izaba el Big Boy, complementando al spi y completando la superficie vélica por sotavento, por detrás de la mayor, de forma que centraba el centro de empuje del velamen y estabilizaba el barco, además de aumentar la superficie.
Para evitar el desvente de la vela mayor se jugaba con la driza del Big Boy, más que con la escota, largando driza hasta que la vela volaba fuera de la influencia de la mayor, a veces hasta que su pujámen rozaba el agua
A finales de la década de los 70 y principios de los 80 se empezaron a imponer los diseños de barcos de regata de desplazamiento ligero, con aparejo fraccionado (generalmente 7/8 ó 3/4), con velas de proa más pequeñas y mayores más anchas (con más E o pujámen), con lo que el Big Boy dejaba de compensar, pues quedaba tapado por la mayor
Con la supremacía de este tipo de aparejos en los últimos años del IOR, y posteriormente con la adopción del IMS, CHS y otras reglas, el Big Boy fue cayendo en desuso hasta desaparecer.
Muchos al ver antiguas fotografías con esta vela pensarían que se trataba de la utilización conjunta del spinnaker y un gennaker o spi asimétrico, pero estos por entonces no existían, más bien para vientos cerrados de la aleta se utilizaba otra vela, también en desuso, llamada “Reacher”, que era un génova radial más embolsado de lo normal y de puño de escota más alto.
Con los actuales diseños de cascos de desplazamiento ultra ligero y carenas planas, pensados para correr, hacen que rara vez el viento aparente venga justo de popa y por lo tanto se impongan cada vez más los gennaker o spis asimétricos amurados en bauprés, o como mucho los código 0, pero eso ya es otra historia.
Valgan estas palabras para recordar debidamente una epoca ya casi olvidada genesis de los modernos barcos de regata de hoy dia.
saludos