Hola:
Yo estoy con la mayoría. Ir a vela es mágico, es sentir el mar, el viento, el oleaje... ¿que hay de dormir a bordo sintiendo como pasa el agua bajo tu cuerpo?.
Al mismo tiempo me encanta la vela porque es un deporte muy técnico, comenzando lógicamente por la vela ligera. Donde más he aprendido es en un pantano, con los roles y rachas que se suelen dar. El barco pasa a ser una extensión de tu cuerpo y poco a poco lo vas dominando y llevándolo hacia donde tu quieres.
Sobre el tema de los barcos imponentes en dique seco. Es pura cuestión de prestigio. Nunca me compraría un barco si no estuviera seguro que le voy a sacar el partido suficiente. Y para ello uno tiene que tener ganas, pasión y también vivir cerca, claro. Muchas veces, pateando puertos, que me encanta, me dan ganas de llorar al ver tanto barco parado y todo un mar fuera de la bocana pidiendo a gritos ser navegado.
¡Salud cofrades!