Ese olorrr. Es una sensación de niñez que relaciono con horas de tedio, mediomareado, con el trac trac del motorcillo, la solana y las ganas de llegar a Cabrera.
El actual no lo tiene... aunque progresivamente sí que va pillando un "aroma". Pero te cuento una experiencia. Hace un par de años mandé a un mecánico a hacer el cambio de aceite entre semana, y partí el fin de semana. Entré y olía... ese olor. Arranqué el motor y olía más. Desde entonces cuando hacemos el cambio de aceite le damos una limpiada al habitáculo del motor que lo dejamos como para comer dentro. La pega son los aislantes y demás que si se impregnan de olores por dentro no hay mucho que hacer. Limpiamos con un detergente que no sea fairy, demasiado espumoso. Y un poco de KH7 para algo más incrustado.
También solemos dejar una "bola seca" como deshumidificador. Aunque este año no lo he hecho

