Pues yo veo muy bien el ir recortando trámites y papeleos. Es cierto que así se facilitan las cosas a todos aquellos que se dedican a vender lo que no es suyo, pero incluso esto se puede evitar de una manera muy fácil: PERSONALIZAR LOS MOTORES, a costa de la estética de los mismos, igual que se suele hacer con los cascos de motoristas.
Se lleva uno la carcasa, se pinta de un color determinado, se le añade el nombre o el folio de barco y a partir de ahí deja de ser interesante para los rateros (a no ser que lo quieran para piezas, en cuyo caso de nada servirían los papeles).
Saludos.

