Iba a hacerlo de contrachapado, pero resulta que encontré en casa de mis padres una pieza de PRFV con todas las pintas de ser el "núcleo" de un capó de coche

. No sé si se utilizó el PRFV para eso alguna vez, pero el caso es que tenía la forma y el tamaño de un capó y 3 mm. de espesor. Vaya usted a saber de dónde había salido, pero estaba allí aparcada desde tiempo inmemorial, y aunque un poco hidrolizada por el exterior... pues total, que corté ese trozo y un par de capas de Esmalte Titán pesqueros -como verás en el hilo en el que lo analizamos, confiamos plenamente en él
La opción inicial era el fenólico, aprovechar lo que me quedó de la orza y timón, pero en vez de 3 mm. lo subiría 15, y voy justo de espacio

No aguantará tanto, pero si las garrafas no se hunden -espero que no, el año pasado usé una solamente para sentarme encima y sí que cogió forma, pero no bajó del todo, repartiendo el peso entre tres espero que no se deformen mucho- no tiene porqué partirse. En la cocina ya me tuvo un rato encima, jeje.
Ahora voy a ver si le pongo todo alrededor una protección de goma -pensé en aprovechar la funda de una manguera eléctrica abierta en canal- para no rallar las bandas del Irenico y que queda ajustado; y unos pegotes de silicona o sika para pegar las garrafas a la chapa.
La orza y el timón aguantan perfectamente con las tres manos de esmalte del año pasado...
