Curioso (y complicado) tema.
Tuve un "restaurante terrestre" durante doce años y hasta el 2003 por lo que conozco algo de la complejidad del asunto.
Si a ello le sumo mi experiencia náutica... no me quiero ni imaginar las tremendas dificultades de trasladar, la ya dificultosa de por sí gestión de un restaurante "terrestre", al ámbito marino y móvil.
Requeriría de unos gastos añadidos por su complejidad que jamás me lo plantearía. Los precios de venta, aparentemente injustificados, no creo que procuraran "un buen negocio" excepto para la "jet".
