Jeje, Tamamoana, qué va, qué va... Que tengo que escribirlo todo y se lleva un rato
Bueeeno, pues ya estamos en el barco. ¡Se dice antes que se hace!
¿Os acordáis donde íbamos a poner la sonda, en el cofre de proa? Pues ahí ponemos nuestra tabla
Ajusta bastante bien y nos queda centrada con la línea de crujía
Esta es la cantidad de silicona que ponemos al sensor. Ahora, que ya tenemos intención de dejarlo fijado, ponemos un poco más que en la prueba.
Lo ponemos en el cajón, intentando dejarlo lo más horizontal posible y un bip suena a nuestra espalda
¡Marchando más silicona para fijar la tabla!
Aprovechamos la tabla para fijar el emisor wireless que envía la señal al indicador.
Mientras cerramos el cofre, un par de vocecillas suenan desde el pantalán...
¡Hoooooola paaapáaaaaaa!
Me parece que por hoy se acabó el bricolaje. Falta fijar el indicador en la bañera y probar todo navegando, pero eso se quedará para otro día.
¿Soy el único al que cualquier cosa a hacer en el barco se le eterniza durante semanas y semanas?... Me parece que no ¿verdad?
Espero que os haya interesado.
¡Un abrazo!