En mi puerto vi una vez un barco de transito que tenia una puerta normalita de metraquilato al cual habia enroscado una anilla. Al principio no entendi bien en que consistia , pensaba que por esa anilla pasarian alguna cadena con un candado pero no sabia, muy robusto me parecia el invento. A los dos minutos salio el armador del barco de interior
e hizo firme a la anilla un pedazo de pitbull que solo la mirada que tenia el bicho me hizo no contemplar mas el barco y alejarme a toda hostia del lugar. Mano de santo contra los cacos.
