Rondas y rondas y rondas para todos los furiosos!
Tras 9 meses como armadora de un adorable Golif de 22 pies, el sábado me convertí casi sin darme cuenta en la nueva armadora de un Furia 28, Cocoliso, residente en Port Garraf.
Lo de comprarse un barco el día del diluvio universal tiene su qué, para que engañaros... Si los dioses son benévolos, espero poder estrenarlo en condiciones el próximo fin de semana!
Hasta entonces, leeré todas vuestras explicaciones que tengo que aprender muuuuuuuuuucho!
besos y abrazos
