Leo, releo, recontraleo, y mientras más información sobre este tema llega a mi cerebro, más desinformado me encuentro.
Al final, como mi barco tiene bandera de aquí y por otra parte, ni tengo dinero para cambiar de barco, ni me tienta colgar otra bandera distinta a la mía en su popa, desisto, no vigilaré más este hilo.
Fdo. La importancia de llamarse Choquero
