Por lo que se ve, la Class 40, aparte de ser apasionante en si misma, es un buen trampolín para pasar a barcos más grandes, como puede verse en este artículo sobre Boris Hermann, ganador de la Portimao Global Ocean race con el Beluga Racer, que está en la BWR a bordo del Neutrógena:
http://nauticajonkepa.wordpress.com/...ovenes-leones/



Salud!!!