Tamamoana, vergüenza me da responder. Eso de preparar la cubeta inferior cada vez que se va a usar es una incomodidad. Los "químicos" no están pensado para ese uso intermitente, así que se impone el castigo psicológico de cargar con la inmundicia hasta que el dispositivo pertinente anuncia que el tanque está lleno; entonces se vacía donde Dios Manda. ¿Semanas? ¿Meses? Aquí empieza la vergüenza. Yo lo usaba tan poco (por culpa del cubo), que tardó medio año en rebosar y ser vaciado. No olía, la verdad, exceptuando la peste química cuando abrías la trampilla inferior que comunica las dos piezas. Al fin y al cabo es como un depósito de aguas negras pero portátil. Básicamente no hay tanta diferencia entre un sistema y otro, a parte del volumen y la "dignidad" del vaciado.
Ahora tengo el mío en casa. Del antiguo WC marino del barco conservo el asiento para las santas posaderas y la tapa; debajo va un cubo que si vacío cada vez que lo uso. Adiós a los pasacascos, al mantenimiento de la bomba y al despilfarro del equipo oficial. Es una solución tosca, pero aparente. Más de un barco la utiliza.
