Nuestro querido cofrade Margem me enseñó que para evitar la nortada cuando se pone dura, lo mejor es navegar desde muy temprano de mañana, incluso de noche, y arribar a un puerto hacia mediodia, cuando el norte empieza a subir. Normalmente el viento del norte, en parte térmico, se calma al final de la tarde y se levanta a mediodia.
