Antonio, te recuerdo que tengo tu teléfono, a partir de ahora, cada vez que salga a pescar, me llevaré una mojarrita congelada por si me quedo tirado y te tengo que llamar, ya sé que lo que te gusta es la carne, pero no pretenderás que pesque churrascos en la Costa de la Luz, ¿no?.
Vaaaaaaale, quedamos cualquier día y te invito a chuletón (después del rescate, claro).


