Yo prefiero dejar a los muertos también tranquilos. Con respecto a lo de abarloarme pienso lo mismo que Peleón, mi mujer se ha comprado unos zapatos de aguja que quiere estrenar y que mejor que el barco de Kabuty para ver si los zapatos, sobre todo el tacón es bueno. Que se queda clavado el tacón en el barco y se rompe el susodicho tacón, pues zapatos malos, que el tacón va dejando huella sin romperse, zapatos muy buenos.
Además, ya me dijo Peleón, que es un barco hecho para pasar señoras y no marineras.
Por lo tanto como dice KilinKala saldremos en procesión, pero mi intención es dejar el barco en Santa Pola y después o al día siguiente acercarme a Tabarca en la zodiac tabarquera. El año pasado o el anterior cuando estuvo lloviendo lo pasamos genial con Brutus y Marisa, más cuando Brutus muy educado me dejó sentarme al lado de Marisa y él se sentó delante, insistiéndole que no lo hiciera, pero bueno, el caso es que al poco, antes de zarpar se le sentaron dos que lo llevaban mareado todo el viaje, que si no vengo más, que fíjate, que no hay derecho, que ellas no estaban acostumbradas a no se qué, que necesitaban un barco más grande.......pues bien fijaos como estaba el tiempo, lloviendo, hacía fresco etc, etc Brutus iba sudando con las orejas rojas como un tomate, de tanto cha, cha, cha, y yo por detrás diciéndole, Brutus que el agua está muy fría y no debes de saltar, aguanta como sea que te lo estás pasando cañón y el de rodillas pidiéndome que por favor me pusiera delante, claro al ver aquello yo me hice pasar por sacerdote, diciéndole, hijo te pendono por tus pecados y las otras como si estuvieran solas en la zodiac cha, chacha, cha, chachachá.......
Fijaos como llegó Brutus a Santa Pola que en media hora perdió 5 Kilos, Marisa la pobre diciéndole cusi, cusi, te has quedado en la línea, si te portas mal a partir de ahora, castigado pa Tabarca en tabarquera y colorín - colorado este cuento pasó en realidad, aunque con algunas exageraciones mías.



Bueno Peleón casi se hace pis encima del despelote que llevaba encima, la risa le duró pues esa media hora cuando llegamos a puerto, primero fue decir, coño con las zodiacas, suben con tacones y encima nos han dejado con dolor de oído para una semana es que no podían haberse quedado con sus maridos o lo que sea y amargarnos el día, aunque pensandolo bien, lo he pasado cañón, el año que viene o cuando sea,en tabarquera con Brutus en la proa y a perder kilitos.
Ya de noche, cuando estábamos solos seguíamos descojonándonos de risa ya que, todos los días, no se sufren martirios chinos de ese tipo.
