
Gorilas en la niebla... y una dama de espaldas.
Podría ser también meros en la niebla... etc.
¡Por fin! Parecía que no íba a aparecer ante nuestra proa la mole de la escollera del Puerto de San Pedro. Cuando lo hace, efectivamente comprobamos que la visibilidad llega apenas a los 60 metros.
Ya estamos en casa. Hasta hace un momento creí que estábamos arribando a Cuenca.

Descanso para el patrón y los 4 magníficos.
Os lo he dicho en persona y lo repito en público.
GRACIAS POR UNA TARDE DE NAVEGACIÓN INOLVIDABLE, FIROPINATAR, GUÍ, EMILIO Y ALMIRANTA. Nunca antes había navegado con niebla tan cerrada, y ha sido un placer estrenarme con vosotros.
¡HASTA CUALQUIER JUEVES!
