Esos días hacen que no desees volver a tierra...
Mi almiranta y yo salimos el sábado en Valencia, bien temprano y sin gota de viento...pero nos lo compensaron un par de delfines mulares que vinieron a jugar con la proa unos minutos, a tan solo 2 millas de la bocana...
Después, el viento se levantó un poco y pudimos navegar a vela un rato...
Bonitas experiencias las que nos permiten vivir nuestros barcos...


por ellos!