Navegar solo (pero no estás solo; tienes el barco) es entretenido y relajante. Es cuestión de aprendizaje y paciencia.

Un buen piloto automático es fundamental para las maniobras de izado y arriado y estudiar la teoría (humildemente te aconsejo "Navegación de crucero" de Bob Bond y Steve Sleight, no se si está agotado) para contrastarla con la práctica.
Mi opinión es que todo se va asimilando mucho mejor en soledad que en compañía, porque puedes concentrarte en la maniobra sin estar pensando en la cara que pondrá el colega de turno cuando nos equivocamos, ni tener que depender del enterao de turno que también suele equivocarse.
Solo es como mejor podemos conocer el barco, las maniobras y su comportamiento en las distintas condiciones de mar y viento.
Bueno, pasar un poco de miedo e inseguridad al principio es inevitable y forma parte del aprendizaje. Sirve para mantener la tensión que nos impide el exceso de confianza


, lo cual es importante cuando solo dependes de ti. Eso de aprender sin esfuerzo siempre me ha parecido una filfa.
La independencia en esta afición me parece fundamental porque así podrás navegar cuando te parezca. Estoy harto de ver tantos barcos en el pantalán muertos de asco y seguro es porque sus propietarios no se atreven a salir solos y por eso se quedan en tierra haciendo el

.

En el atlántico sur navego todo el año sin tripulación en el 80% de las veces. Y cada vez me parece más fascinante, lo cual no quita para que también sepa apreciar una buena compañía, pero sólo

de vez en cuando.
