Ya sé que al llegar los primeros suele entrar una especie de bajona a los que no estamos bien colocados pero me gustaría animar a los cofrades a no retirarse de la regata virtual.
Seguimos rodeados de barcos a los que debemos intentar ganar y tenemos aún un buen puñado de millas por delante.
Cada barco cercano es un reto y una vez superado nos encontramos con otro igualmente difícil, y luego otro más.
Y así hasta cruzar la línea. Entonces es cuando nos podemos relajar.
Luego está la propia clasificación tabernaria, que tantas horas le ha llevado al cofrade Gilinas y que supone un reto añadido al de la propia regata virtual.
Por último están la cantidad de meses que llevamos. Demasiados para que acaben contra la costa de Africa. Demasiados para que no podamos responder nada cuando nos pregunten en qué posición acabamos esa regata que tanto nos absorbía.
Francamente lamento mucho que cofrades que van por delante de mí se retiren y el manojo de zanahorias que tengo frente al hocico vaya perdiendo elementos y ya nunca sabré si pude o no ganarles.
Entiendo que la vida personal de cada uno es la que es pero creo que sería bonito que todos acabásemos esto que empezamos con tanta ilusión.
Ánimos a todos los tabernarios y suerte en las millas que nos quedan.
