Yo no te voy a decir uno u otro.
Veo que evidentemente vas de segunda mano... Y eso ahora permite comprar bastante...
Yo lo que te voy a decir es que te preguntes:
- ¿de qué presupuesto dispongo?
- ¿dónde lo voy a tener amarrado? ¿dispongo de amarre? ¿para qué tamaño me puedo permitir un amarre?
- ¿Cuánto me puede costar el mantenimiento anual y cuánto podré gastar?
- ¿Qué plan de navegación me planteo? ¿Unos bordos matutinos y un bañito o cruceritos costeros de varios días o cruceros de altura más allá de las 12 millas? ¿En qué época pienso que podré navegar? ¿Regatas?
- ¿Voy a ir yo solo o voy a contar con tripulación fija (que le guste navegar y que le guste la vela y que estén dispuestos a aprender), y cuántos?
Pero, por Dios, ¡sé realista!
Cuando nos hacemos armador del primer barco,lo primero que pensamos todos es irnos a tomar unas caipirinhas al Caribe, pero lo cierto es que está muy lejos para ir y venir en un finde.

Y lo segundo que se hace es comprar una pamela para la almiranta, que no le dé el sol, que se queda por ahí tirado en la cabina, porque con los niños no tiene tiempo o se marea...
Cuando tengas esas respuestas resueltas, busca el barco que mejor cumpla con todas ellas.
Estás proponiendo barcos que probablemente lo único que tienen en común es el precio que estás viendo que piden.
No creo que debas hacerlo así.

