Cada uno tiene la potestad de ir a la boda de su hija como mas correcto le parezca, y no veo el impedimento en hacer lo que la hija quiere.
Yo, por carrera, tengo uniforme de gala. Pero como me ha hecho mas ilusión el título de recreo que el otro, probablemente hable con el Sr. Maciá para el siguiente evento familiar. No tengo el menor cargo de conciencia ni sensación de ridículo. A la vejez, viruelas.
Y si no, prégúntale a Enricación, que todavía se está quitando las manchas de carmin.....
http://www.joanmacia4.com/es/product..._y_nautica.htm
Suerte!
