Originalmente publicado por iperkeno
Hablemos de náutica.
En un tiempo ya lejano...
Sale una ley de ordenación del sector náutico en España, que establece determinados impuestos sobre el lujo a esloras, en la práctica, de mas de 10 metros.
Astilleros españoles realizan fuertes inversiones y contratan a los mejores arquitectos navales de la época.
Las embarcaciones resultantes, hechas en las mayores series nunca construidas en este país, resultan un éxito arrollador, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.
Entonces, los coches también pagaban el impuesto sobre el lujo...
Se pretende entrar en el entonces llamado "mercado común" y hay de establecer el IVA (en vez del ITE).
En Europa se miran con el ceño fruncido que los coches paguen "por ser un artículo de lujo" y hay presiones para quitarlo.
Determinada clase pólitica, básicamente de origen rural, creció con la idea de que coches solo los tenían los señoritos, y se niegan en bajar los impuestos, pues les parece una traición a lo que, en su mente, son las clases humildes.
Entonces se inventan el impuesto de matriculación. Para que todo quede igual...
Alguien advierte, entonces, que la pérdida de la oportunidad de bajar los impuestos al sector del automovil, que, real y afortunadamente, ya es en España, un sector popular y extendido "a todos" (o casi), puede resultar poco vendible a la opinión pública, y deciden que no pueden dejar de ampliarlo a todos los "yates de ricachones".
Un día como hoy se ampliaba en impuesto a todas las esloras desde 7 metros...
3 meses despues, habían cerrado todos los astilleros españoles.
Se dice que hubo un brindis al respecto en la cena de la asociación de fabricantes franceses. Habían temido que Furia pudiera ser lo que despues representó Babaria...
Desde entonces, cada final de legislatura (curiosamente) se han añadido mas problemas a los armadores de embarcaciones deportivas. Nuevos impuestos (T4, T5, aumento IVA a amarres, señalizaciones marítimas...) nuevas "ayudas sociales a profesionales en paro" (creación de muuchos puestos de inspector para cubrir ITBs, inspecciones radio, etc, con gente de la mercante en paro), y un largo etcétera...
Aumentos indirectos al subastar varaderos y concesiones portuarias al mejor postor, cosa que no hacen con las dársenas pesqueras sin incluir cláusulas que favorezcan el mejor precio final a los usuarios...
Cuando no se venden grandes esloras, se podrían vender pequeñas, pero han elevado el listón de ingresos mínimos para poder mantener un barco, a tales niveles, que lo que en Europa o incluso, por unos años, en España, era una ilusión al alcance de las clases medias-bajas, ahora solo lo es para los que mantienen pequeñas embarcaciones en amarres-chollo (que, además, se están acabando).
En estos sectores, la ilusión de muchos, suple la mala situación de otros, pero para ello la administración debe ser, al menos, neutral. y no lo ha sido en ningún momento, y no lo es.
Entre todos lo han dejado fuera del alcance de los trabajadores con un sueldo.
Por tanto. Se recuperará cuando los profesionales liberales se vuelvan a ganar bién la vida, cuando los pequeños empresarios vuelvan a trabajar y cuando todos ellos, por su ilusión y afición se lancen a la aventura de arriesgar los ahorros de la familia al albur de la siguiente orden ministerial de la DGMM o de Hacienda.
No brindo
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