Cuanta razón tienes Lidiana. A mí me ocurre exactamente lo mismo : cuando estoy en el barco navegando, se me olvidan todos los problemas ( que a veces no son pocos ). Vuelvo como nuevo, totalmente relajado y "oxigenado", ves las cosas de otro modo y aquello que parecía una montaña se ha convertido en una pequeña colina.
Muchas veces pienso que el navegar me abre la mente; en Tierra me quedo "bloqueao" a la hora de buscar soluciones a algunos problemas y una vez que vuelvo de navegar se me "hace la luz".
Salud y birras
