Estos días he estado entretenida unas cuantas horas leyendo la vieja taberna. Me lo he pasado en grande -como si yo hubiera estado ahí- me he jartado de reir, me parece que hasta soy amiga de Tujefe jajajaja y lo único que me ha dado rabia es no poder participar
Sigo pensando que no es un problema de espíritu, sino de dimensiones. Nunca jamás podrás conseguir el mismo ambiente en un macro-hotel de 1000 habitaciones, por mucho que organices actividades etc, que en un hostalito familiar donde todos juegan a las cartas juntos después de haber comido casi en la misma mesa mientras charlan entre ellos.
Comprendo que echéis de menos el encanto de un pequeño foro donde había tanto feeling entre casi todos, pero es algo que ya nunca se podrá recuperar. Esto nunca será aquello por mucho que nadie se empeñe.
Es más, creo que si los mismos que estaban lo volvieran a abrir y pusieran una cerradura de la que sólo ellos tuvieran llave, tampoco sería ya lo mismo, porque la ilusión de la novedad se acaba, los temas se agotan, la gente se cansa y se va, todo evoluciona... aunque al menos tendrían la ventaja de que no se les colaría ninguna mosca cojonera como yo
Claro que esto sólo es mi humilde opinión

Saludos y birras
