A mí, siempre me han inspirado más confianza los motores japoneses, además, a menos piezas, menos averías.
Hace poco ví en el taller un Yamaha de esa edad al que se le había perforado el bloque motor por corrosión, y es que los años no pasan en balde..... aunque un poco de soldadura en frio solucionó el asunto.
