Esta regata está, una vez más, reservada a los armadores de suficiente "nivel", es decir, cuyos barcos superen los 9 metros de eslora.
Las reminiscencias de una concepción de la vela casposa y elitista tiene su perfecto campo de cultivo en los clubes náuticos de estas tierras.
Suerte que en otras comunidades, y me refiero principalmente a Cataluña, la idea del campeonato de solitarios y a dos no tiene nada que ver con la estupidez de estos otros. Gracias Josep María Ophiusa por tu visión del deporte de la vela, totalmente opuesta a la de estos "señoritos"

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No brindo, me siguen cabreando estas cosas.