Lo que más recuerdo de mi estreno es que, cuando me quise dar cuenta, iba más tenso que la cuerda de un violín, y me dolían los dedos de agarrar la caña como si si fuera a ir sóla de paseo...
Relax. Calma y anticipación es lo único que se me ocurre decirte.
A fin de cuentas conoces el barco y sus reacciones, así que eso que te ahorras de incertidumbres.
Ya nos contarás!

Embat