Yo viví 10 años en un velero y sin ninguna otra casa. Y la experiencia fué fantástica. En aquel entonces tenía un barco con el salon a popa y desayunar viendo el mar por los portillos no tiene precio.
Libros: a los amigos con esas casas tan grandes llenas de estanterías y las novelas, donaciones a la biblioteca. Y ahora con el e-book ni te cuento.
Colada: busca un puerto que tenga lavadoras.
Trastos: te acostumbras a prescindir de ellos muy rapidamente.
¡Y no necesitas señora de la limpieza!

