Gracias Mauricio y Kurrin por vuestra bienvenida.
Sí que engancha esto, ya lo creo. Cuando tenía 12 ó 13 años un tío mío de Santander, que era pescador, me sacó a navegar 2 ó 3 veces y ya me entusiasmó, pero nunca imaginé que llenarme las manos de heridas y callos, deslomarme y salir llena de cardenales me pudiera gustar tanto, ja ja.
Pues eso lo ha logrado un velero, así que, Mauricio, da el salto y verás cómo fascina lograr que inflen las velas.
Un saludo y unas rondas
