Re: La increíble historia del baturro, la meretérita y el armador
Este es el GRAN PROBLEMA, la incompatibilidad de la náutica con la vida moderna y el trabajo a horarios y dias fijos, con el que tenemos que lidiar todos los aficionados.
La mar no sabe de horarios ni de fines de semana.
Perdona si novelo un poco, porque no te conozco a ti ni a tu almiranta, pero me imagino que a ella no le apasiona navegar, te sigue porque te quiere, ve que te ilusiona i quiere que seas feliz i te lo pases bien, con lo que se solidariza contigo i te acompaña, pero… la procesión va por dentro i los miedos i temores, inseguridades no desparecen solo por amor.
Cuando llegas al puerto, después de haber hecho 300 km, arrastrar a la almiranta i el grumetillo i ves que las condiciones no son las mejores, no te puedes rajar, tirarte para atrás, perder el dinero adelantado, frustrar tu ilusión i dejar a tu familia sin un plan alternativo, con lo que decides forzar la situación i salir. Y ahí es donde alguna vez la hemos cag*do todos.
Te aconsejo que no fuerces. Navegar tiene que ser agradable i placentero, una experiencia feliz i que se desee repetir. Porque al tercer mareo o mal rato por la mar o porque el grumetillo llora, te va a decir que no se sube mas en un barco como no sea en un trasatlántico de lujo con todo incluido. I tu afición de la náutica va a tener la mayor i mas gran dificultad que existe, para realizarse, la oposición de una almiranta.
Disculpa si este no es vuestro caso, (ojala!)pero te aseguro que es una situación bastante común, y la mayor causante de navegantes que pasean solos por el pantalàn con gesto agrio.
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Samadrec
En el mediterraneo, solo hay tres vientos, el poco, el demasiado, i el de proa!
Editado por samadrec en 04-05-2011 a las 10:51.
Razón: ortografía
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