Primer día:
La mañana ha sido increíble: despertar... y ese olorcito a mar y la brisa en la cara cuando sales a cubierta.
He llegado por la noche al barco con una compra de Mercadona... upps... He comprado como si estuviera en casa y ahora no cabe la Cocacola de 2 litros y los 12 yogures, más todo lo que había, en la neverita del barco.
Creo que es cuestión de ir ajustándose poco a poco con estas cosas. De momento, iré al piso una vez a la semana para lavar la ropa, aunque quiero localizar una lavandería que esté más cerca.
La verdad es que no noto gran diferencia respecto a la veces que hemos pasado aquí varios días... Claro, es cuestión de tiempo!
Una
